Entretenimiento
El caos real que permitió que ‘Taxi Driver’ fuera una película tan oscura: no, no es cosa de decorados ni de efectos | Cine y TV
Madrid
Taxi Driver es, sin duda alguna, una de las mejores películas de todos los tiempos. A pesar de que Hollywood no lo consideró así en su momento, pues no ganó ninguno de los cuatro premios Óscar a los que fue nominada, la cinta dirigida por Martin Scorsese pasó a la historia del cine como una auténtica obra maestra. Todo ello gracias a la interpretación de un Robert de Niro estelar, que volvía a comerse la pantalla, y a una atmósfera asfixiante que casaba perfectamente con la realidad de unos Estados Unidos en crisis tras la guerra de Vietnam.
Más información
De hecho, Martin Scorsese se aprovechó de una huelga de basuras en Nueva York para potenciar la atmósfera de la película. Así te lo hemos contado en una nueva entrega del Sucedió una noche, donde te explicamos el as bajo la manga del director estadounidense y cómo le ayudó a hacer de esta película algo mucho más oscuro de lo que llegó a pensar al principio: “El rodaje de la película coincidió con una huelga del servicio de basuras de Nueva York, lo que influyó notablemente a la hora de crear ese ambiente tan sórdido”.
Una huelga lo cambió todo
Algo que encandiló todavía más a un Martin Scorsese que vio en esta huelga una oportunidad de crear algo más oscuro: “Es como una película de terror, como un Nueva York gótico, pero no quise darle ese estilo a propósito, era solo como lo veía”. Incluso aprovechó esta huelga de basuras para hablar sobre la misma en la película: “Creo que deberían limpiar un poco la ciudad, porque la verdad es que está hecha una cloaca, toda llena de basura y de gentuza. Hay veces que se me revuelven las tripas. Quiero decir que la porquería está por todas partes”.
Por lo tanto, la película fue mucho más oscura de lo previsto: “Los ojos del taxista nos muestran la ciudad como un lugar inhóspito, un infierno lleno de decadencia y peligros que él, convertido en ángel exterminador, debe purgar”. De hecho, a lo largo de la película, el personaje de Robert de Niro carga contra prostitutas, maleantes y drogadictos y los califica de auténticos bichos que salen por las noches: “Algún día llegará una verdadera lluvia que limpiará las calles de esta escoria”.
El aura del psicópata
Así, el aura psicópata del protagonista parecía todavía mayor: “Escuchad, imbéciles de mierda. Aquí hay un hombre que va a cortar por lo sano, un hombre que va a hacer frente a la chusma, a la prostitución, a las drogas, a la podredumbre, a la basura que acabará con todo eso”.
‘Taxi driver’, Daniel Day Lewis y ‘Los tres mosqueteros’
00:00:0057:07
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Por lo tanto, y a pesar de que Martin Scorsese no estuviera pensando en una película tan oscura, la película acabó recibiendo un tinte más sombrío que mostraba la decadencia de una Nueva York en crisis tras la guerra de Vietnam. Un realismo que le permitió luchar por los premios principales de la industria, llegando incluso a ganar la Palma de Oro de Cannes, pero que acabó sucumbiendo en los Oscar frente a otro título mítico como es Rocky.
