Colombia
“El Chocó: Un Paraíso que Desafía los Límites de la Vida – Nubia Córdoba”

Es una de las mandatarias más jóvenes del país y también una de las más decididas. No teme expresarles a los violentos la verdad, a pesar de que ha atentado contra la vida, pero tampoco le tiembla la voz cuando debe informarle al Presidente Gustavo Petro que lo que enfrenta El Chocó en materia de inseguridad es una de las crisis más severas a nivel nacional.
Es mujer. Es abogada. Es una lideresa afro y forma parte de una clase política formada, técnica, pero socialmente sensible y empática. La historia personal de la actual gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba, resulta inspiradora para las jóvenes de su región y por esa razón es una de “Las 40 de Menos de 40” en esta edición.
Nubia Carolina Córdoba. Foto:Gobernación del Chocó.
Siendo una niña, perdiste a tu padre. ¿Qué fue lo que sucedió?
Bueno, mi padre (Darío Córdoba) y su vida me han resultado muy inspiradores. La mitad de su historia me ha tocado prácticamente reconstruirla a partir de relatos, recuerdos que cada vez se diluyen más. Falleció cuando yo tenía 13 años. Han pasado 21 años desde entonces. Murió en un accidente aéreo. Lo acababan de elegir representante a la Cámara, un espacio por el que había luchado mucho. Mi padre rescató a todos los que iban en esa avioneta y, al final, fue el único que perdió la vida. Él financió sus estudios como atleta olímpico, siempre obteniendo becas deportivas porque era competidor en 100 y 200 metros planos.
Hijo de esas experiencias que dejan una huella para siempre…
Tenía dos opciones, José Manuel: o sentir un gran rencor, porque los políticos normalmente hacen un enorme sacrificio en sus hogares, entonces tener un padre político implicaba muchas ausencias y por eso fue que murió, o tomarlo como una lección inspiradora, y creo que mi papá me enseñó que el Chocó sí vale la pena, vale la pena hasta el límite de la vida. Cualquier sacrificio creo que sí tiene sentido por este departamento.
¿Y qué hay de la vida de tu madre?
Pues, ella fue la que sostuvo el hogar. Soy su única hija. Con mucho esfuerzo, renunció a su carrera política, que también tenía, para criármelo. Mi madre había sido la única mujer elegida durante cinco períodos consecutivos como diputada de la Asamblea Departamental. Lógicamente le habría correspondido avanzar más, pero muchas veces la política, y sobre todo para las mujeres, presenta riesgos y exigencias financieras personales que hacen que, en ocasiones, una mujer deba optar por su familia. Mi madre optó por mí y por brindarme todas las oportunidades posibles al punto de que yo estudié en Bogotá, en una universidad externa. Era mi sueño. Solo me presentó una universidad de esa. Quería ser abogada, quería estudiar allí.
La gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba. Foto:@Nubiacarolinacc
La política corre por tus venas y creciste observando a tus padres y familiares ejerciéndola, pero ¿alguna vez dudaste en seguir sus pasos? Mejor dicho, si no hubieras estado en la política, ¿a qué te habrías dedicado?
De hecho, ya tenía una vocación previa hacia otro…
cosa que no era la política. Resultado que yo efectivamente soy abogada, pero en un área del derecho un poco peculiar: no soy ni penalista ni me dedico al derecho comercial o civil. Soy experta en derechos étnicos y en modelos de desarrollo con enfoque diferencial. Así que cuando empecé mi vida laboral, me vinculé con la cooperación internacional y el sector terciario, con el objetivo de trabajar con comunidades étnicas, especialmente con comunidades afrocolombianas en todo el país. Así que sí, lo pensé, pero siempre entendí, no solo desde el ejemplo, sino desde la realidad del departamento del Chocó, que la política también es una herramienta de servicio, y decidí comprometerme a servir en este ámbito.
Ganaste la Gobernación del Chocó, pero antes habías intentado acceder al congreso y no tuviste éxito. ¿Aprenden algo los políticos cuando fracasan?, ¿Te dejaron lecciones esos momentos?
JA, JA. Sí, claro, por supuesto. La caída duele. DUELE TERRIBLEMENTE. Yo, cuando era aún más joven, tenía creo que 26 años, me postulé a la elección del Partido Liberal del departamento del Chocó para ser candidata. Resultado: cuando se trata de listas pequeñas, el espacio de la mujer es prácticamente obligatorio, un mero relleno, así que me presenté y sentí que tenían claro quiénes esperaban que ganaran, pero dimos una sorpresa. Eso es como dicen en los certámenes de belleza, el ‘palo’. Logré quedar en segundo lugar, pero no pasé la cifra repartidora. Perdí, en efecto, pero me di cuenta de que el proceso es lo que marca el camino y seguí adelante.
Mencionaste al inicio que formas parte de esa nueva camada de dirigentes formados que están llegando a las regiones…
A uno como académico le genera cierto temor ingresar al ejecutivo, te lo confieso, porque lo pensaba mucho. Hay condiciones en las que no hay manera de que tú, sin términos con cientos de auditorías, y todos los años tengan que hacerse las investigaciones. Incluso, tienes oposición y esa oposición a veces se encarga de presentar las denuncias, y uno piensa: ¿qué más tiene uno sino su nombre? Y me parecía realmente un riesgo, pero luego comprendí que el ejecutivo es el mejor escenario para lograr las transformaciones en un territorio como este.
Nubia Carolina Córdoba, Gobernadora Electa del Chocó. Foto:REDES SOCIALES (X)
Y finalmente llegaste, no a la Cámara, pero sí a un cargo más executivo, como ser la Gobernadora del Chocó…
Hoy tengo 34 años. Comencé mi camino para ser Gobernadora a los 32. Fui elegida a los 33. Y bueno, solo hay un Gobernador más joven que yo, que es Nicolás Gallardo, de San Andrés. Ahí le dije: “Hermano, yo estoy quitando el puesto”. Je, je. PERO BUENO, me presenté, la verdad, en un escenario complicado, pero con muchas cosas buenas. Creemos tanto en la educación, pero muchísimo, porque entendemos que es la única manera de liberarnos de las nuevas cadenas que ya no son la esclavitud, pero sí la pobreza y el atraso, que acá, por ejemplo, tenemos los índices más bajos del país.
Fui a hablar en las montañas con las comunidades indígenas. Entré a lugares de la selva, a los ríos más profundos del Darién, donde, hay que decirlo, no recibe ningún miembro de la fuerza pública, sino un actor armado. Pero aun así, no dejé de coger mi bote, ponerme las botas y caminar por trochas para poder llegar hasta el último rincón, aprovechando la energía de joven, para dar el mensaje, para presentar el discurso, para hablar directamente con la comunidad. Tenía todas las condiciones en contra, pero al final, lo logré.
Te han disparado, literalmente. Te amenazan. ¿Sientes miedo?
Sí, sí. Como me dijo alguien: “El miedo…
es “demócrata”. Todos los sentimientos. Puede que alguien afirme que no, pero lo siente. A TODO EL MUNDO LE TOCA SU POQUITICO. A menudo siento temor cuando subo a una embarcación. Siento un profundo miedo cuando tomo un avión y recuerdo a mi papá. Sin embargo, me esfuerzo por sobreponerme porque hay que cumplir con el deber. Este es mi trabajo y mi responsabilidad. El valor se establece, justamente, a raíz de la vocación.
Nubia Córdoba, Gobernadora del Chocó Foto:RESTACIONES SOCIALES
¿Es una ventaja o un inconveniente ser joven y manejar una situación tan complicada como la que atraviesa tu departamento hoy?
Para esto se requiere un desgaste emocional, un agotamiento físico, un nivel de esfuerzo muy profundo, y no es porque las personas mayores no lo tengan; ciertamente, esto pasa factura. Creo que es una ventaja por la posibilidad de tener una mente abierta, de generar nuevas ideas; por la oportunidad de encontrar soluciones y crear alianzas. A veces, los jóvenes estamos mucho más dispuestos a adaptarnos, innovar, asumir riesgos, pero con trabajo en equipo y realmente tener la posibilidad de ser, en la medida de lo posible, sinérgicos.
¿Qué es lo que más alegra a la Gobernadora del Chocó y qué la hace llorar?
José Manuel, soy muy feliz cuando logramos llegar a los territorios con algo que la gente no tenía. Descubro que el sentido de la vida casi nunca se encuentra en las grandes cosas, sino en las pequeñas. A veces llegamos a ciertos lugares y observamos la genuina alegría de la gente, la gratitud tan honesta que eso me genera una inmensa emoción. Y llorar, mmm, la mayoría de las veces lloro por rabia. Y la rabia en este trabajo proviene más de la frustración. A veces quieres hacer más. A veces te encuentras con las manos atadas, a veces los recursos no son suficientes. Eso me hace llorar.
Dime la verdad, ¿te gustaría ser alguna vez presidenta de Colombia?
Lo digo sin rodeos: cuando perdí las elecciones a la cámara no tenía idea de que podría ser gobernadora del Chocó. Hoy, que estoy ejerciendo con dedicación mi cargo, para servir a la patria a través de algo tan grande como la posibilidad del servicio desde la presidencia, también estaría lista para asumir ese desafío. Ahora estoy concentrada en este rol, pero sí creo que el momento de empezar a pensar en que las mujeres que han estado históricamente al servicio del país también pueden ocupar el cargo de presidentas ha llegado.
Nubia Córdoba, Gobernadora del Chocó Foto:RESTACIONES SOCIALES
Y la última: Al presidente Petro, a quien has tenido que reclamarle enérgicamente por la seguridad de tu región, ¿qué le dices hoy?
Lo mismo que he expresado, no solo como vicepresidenta de la Federación de departamentos, sino también como gobernante de los chocoanos: tenemos claridad sobre el diagnóstico, entendemos cuáles son los motivos y la manera de trabajar, pero necesitamos hacerlo en equipo. Nos ha costado mucho porque han existido muchos cambios, porque no han podido concretar los compromisos que se han establecido con ciudadanos, incluso con mandatarios locales que son los alcaldes. Entonces, al presidente le hemos reiterado: aquí estamos con las manos extendidas, pero necesitamos el apoyo de la nación. Lo que tenemos que hacer es ejecutar esas acciones. Y la ejecución requiere una ruta clara.
José Manuel Acevedo – Especial para el Tiempo






