Colombia
El Mochuelo, la zona de Bogotá donde respirar es un riesgo constante
es El Mochueloun pequeño sector rural de Ciudad Bolívardejó respirar de ser un acto automático para convertirse en una dificultad diaria. Limpiar ya no es un hábito, sino una obligación, y comer implica precaución para evitar que el polvo se mezcle con los alimentos.
Más de 6.000 habitantes conviven con esta realidad que, según denuncian, se ha agravado en los últimos años: el humo de los vehículos diésel, las calles sin pavimentar y la intensa actividad de la industria ladrillera han disparado los niveles de contaminación, provocando más de 100 días en alerta por calidad del aire en menos de cinco años.
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“Se siente arena y polvo en la boca cuando uno va a hablar. Lo único que les pedimos a las autoridades es que nos ayuden con esta situación”, afirma un residente del sector que prefirió no revelar su nombre.
A este clamor se sumó Duván López, presidente de la junta de acción comunal, quien dijo: “La contaminación y el polvo nos están afectando la parte respiratoria. Nuestros niños sufren cuando suben a los colegios; el mal estado de las vías los tiene mal”.
Barrio Mochuelo, en Ciudad Bolívar. Foto:Óscar M. Piñeros
Las causas del problema son múltiples y estructurales. El Mochuelo está rodeado de ladrillera que se instalaon hace décadas debido a las características geográficas del terreno y cuya composición facilita la extracción de arcilla para la producción de ladrillos.
Aunque esta industria ha generado empleo, también ha incrementado el impacto ambiental debido al uso de combustibles fósiles y al tránsito de vehículos pesados. A ello se suma que muchas calles están sin pavimentarlo que facilita la resuspensión de polvo.
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Esta situación se agrava por la cercanía del relleno sanitario Doña Juanaubicado a menos de 1,8 kilómetros. Desde allí se emiten gases producto de la evaluación anaerobia de residuos, entre ellos metano.
Las tres alertas de 2026 por calidad del aire en El Mochuelo no fueron hechos aislados. Una estuvo relacionada con concentraciones elevadas de PM2,5 —partículas finas que se miden para determinar la contaminación del aire— y otra con episodios vinculados al relleno.
El tráfico de los vehículos pesados genera parte de la afectación. Foto:Óscar M. Piñeros
De acuerdo con el Grupo de Calidad del Aire de la CAR Cundinamarcaentre 2020 y 2024 se declararon 103 días en nivel de prevención por calidad del aire en la zona. En 2020, la alerta se mantuvo siete días, en 2021 fueron 28, en 2022 ascendió a 36, en 2023 se registraron cuatro y en 2024 se presentaron dos que sumaron 26 días. Y ya en este 2026 van tres: la primera fue emitida por la Personería por metano y dura 11 días; la segunda y la tercera (emitida ayer) fueron por la CAR a causa del material particulado.
Carlos Gutiérrez, subdirector general de Planificación y Ordenamiento Ambiental de la CARexplicó que el fenómeno responde principalmente a “material resuspendido producto de actividades industriales y vehiculares”, asociado a los sectores ladrillero, de asfalto, cemento y actividades de la suburbanización.
Según indicado, el tránsito constante de vehículos de carga en vías no pavimentadas genera una resuspensión que se mezcla en la atmósfera y eleva los niveles de material particulado.
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El impacto en la salud
El impacto sanitario de esta exposición preocupa a los expertos. el ingeniero quimico cristian julián diaz advierte que el problema no es solo la partícula en sí, sino lo que transporta. El PM10 afecta las vías respiratorias superiores, mientras que el PM2,5, debido a su tamaño microscópico, puede penetrar hasta los alvéolos pulmonares y transferir metales pesados y compuestos orgánicos tóxicos al torrente sanguíneo.
“No es solo polvo: es un cóctel tóxico”explica el especialista, quien añade que la exposición sostenida puede asociarse con enfermedades respiratorias crónicas, afecciones cardiovasculares y cáncer a largo plazo.
Por el sector también pasan autobuses alimentadores. Foto:Óscar M. Piñeros
En Bogotá se reportan más de 1.000 muertes al año relacionadas con la mala calidad del aire, y en Ciudad Bolívar un estudio de la Universidad Nacional registraron 1.571 muertes asociadas a este factor entre 2013 y los años anteriores al agravamiento actual.
Y es que el caso de El Mochuelo ha comenzado a compararse con otros focos históricos de contaminación en el país. Según un informe de paz verde de 2024, Bello (Antioquia) registraba un promedio anual de 18 microgramos por metro cúbico de PM2,5. Para 2025, El Mochuelo superó los 36 microgramos por metro cúbico.
Cabe recordar que el límite permitido por la normativa nacional es de 25 microgramos por metro cúbico, lo que significa que este sector supera el valor en cerca de un 40 por ciento.
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En una jornada de monitoreo con Ricardo Morales, profesor de la Universidad de los Andesen la que se utilizaron dos equipos especializados para medir concentraciones de material particulado se encontró que durante 115 minutos las concentraciones de PM2,5 superaron en un 550 por ciento el límite permitido por la normativa nacional (25 microgramos por metro cúbico). El promedio en el sitio fue de 185,85 microgramos por metro cúbico y el punto máximo, 956 microgramos por metro cúbico.
¿Qué soluciones hay?
Entre las estrategias para mitigar el impacto de la contaminación del aire, la secretaría de Ambiente, Adriana Soto, destacó la siembra masiva de árboles y la renovación de la flota de transporte público para que esta sea de energía renovable.
Sin embargo, tanto expertos como autoridades coinciden en que la reforestación no resuelve el problema del material particulado. El subdirector de la CAR pareció que la siembra no debe ser la principalteniendo en cuenta la gravedad del problema: “El material particulado no se mitiga con restauración. Los árboles metabolizan gases, pero no partículas sólidas suspendidas”.
El Mochuelo, Ciudad Bolívar Foto:Óscar M. Piñeros
La secretaría habló también de un trabajo en conjunto con la Alcaldía y con otras secretarías para poder intervenir a fondo este sector. “Hay que trabajar en conjunto con la administración y con el IDU y Mantenimiento Vial para poder arreglar esas vías, las cuales hoy son lo que más contaminan en Bogotá”, afirmó.
Los habitantes del sector esperan que esas soluciones lleguen pronto para que el polvo deje de invadir sus hogares a diario, de cubrir muebles, alimentos y espacios de descanso, y de convertirse en un problema constante que deteriora su calidad de vida.
Juan Camilo Beltrán
Periodista de CityTv
Especial para EL TIEMPO
