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Metrolinea SA culmina el año con una deuda que supera los 500 mil millones de pesos, producto de laudos arbitrales perdidos en la construcción del portal de ‘Papi quiero Piña’, ubicado en Floridablanca.
A ello se suma un dEficit operativo cercano a los 18 mil millones de pesos, cifra que, aunque es elevada, resulta menor frente a otros sistemas de transporte masivo del país.
Metrolínea-Autobús Foto:metrolinea
El gerente general, Emiro José Castro Mesa, reconoció algo importante con la falta de voluntad y ayuda de las alcaldías del área metropolitana de Bucaramanga.
“Lastimosamente solo Bucaramanga ha aportado desde 2010 a la recuperación del déficit operacional, aun cuando es obligación de todos los municipios”, dijo en EL TIEMPO.
En cuanto a la infraestructura, el sistema cuenta con 24 estaciones centrales y portalesde los cuales apenas 10 están completamente funcionales. Entre ellas se destacan el Portal del Norte, el Parque Estación UIS, San Mateo y Provenza.
Abandono de estaciones de Metrolínea Foto:archivo particular
El gerente subrayó que “es prioritario recuperar estaciones estratégicas como la de Lagos, La Isla o Quebrada Seca, que representan un gran cúmulo de pasajeros”.
Muchas de las estaciones restantes permanecen vandalizadas desde el párroco nacional y aún no han sido reparadas por falta de recursos.
El servicio, pese a las dificultades, según el gerente, ha mostrado señales de recuperación. miEn enero de 2025 el sistema movilizaba 460 mil pasajeros mensuales, mientras que en noviembre alcanzó los 760 mil pasajeros, un incremento de 300 mil usuarios.
“Es la primera vez en muchos años que el sistema revierte su tendencia a perder pasajeros y recuperamos en comparación con el año anterior un 3.8 por ciento”, destacó Castro Mesa.
Actualmente, Metrolínea cubre cerca del 75% de las rutas que operaba con los concesionarios, gracias a la incorporación de 12 autobuses padrones, 145 en complementariedad y más de 230 en integración.
Vandalismo en Metrolínea dejó 18 heridos leves Foto:suministrada
El sistema de rescate ha sido posible mediante alianzas con el transporte público colectivo, el alquiler de autobuses y la implementación de fases de transición.
“Tomamos la decisión junto con la alcaldía de Bucaramanga de implementar la fase 1 de operación, alquilando unos vehículos padrones que nos permitan recuperar la conectividad y el uso del carril exclusivo”, explicó el gerente.
En el primer mes de esta fase se movilizaron más de 32 mil Pasajeros, cifra que ha ido en aumento.
El sistema ha logrado extender su cobertura hacia zonas clave. Por primera vez llegó al Portal del Norte lo que permite recoger pasajeros de Transcolombia y conectarlos rápidamente hasta Provenza, donde se enlazan con nueve rutas complementarias hacia Piedecuesta, Floridablanca y otros sectores. Sin embargo, aún persiste la falencia de no haber alcanzado el municipio de Girón ni la fase 2 hacia Cañaveral, debido a la falta de aportes municipales.
Tranvía y el Provenza-estación de Metrolínea Foto:Melissa Múnera Zambrano- archivo Particular
La recuperación también incluye proyectos de renovación urbana. Bajo la estrategia “Tu Estación, Tu Ciudad”, Metrolínea planea que empresas privadas apadrinen estaciones, las reparen y las mantienen mediante acuerdos comerciales de publicidad.
“Vamos a lanzar un concurso de arquitectura con universidades y talleres de la ciudad, para que las estaciones tengan diseños originales que representen a Bucaramanga”, anunció Castro Mesa.
Estación habitada de Metrolínea Foto:metrolinea
Aunque el sistema estuvo a punto de ser liquidado, hoy se mantiene en operación y espera definir su futuro con el estudio que adelanta el metro de medellinel cual evaluará si Bucaramanga debe apostar por un tranvía, autobuses eléctricos o flota a gas natural.
“Estamos esperando los resultados de ese estudio, pero un tranvía podría costar más de 6 o 7 billones de pesos, una cifra difícil de asumir para municipios que no están con la voluntad de dar plata”, advirtió el gerente.
Metrolínea cierra 2025 con un panorama complejo: deudas millonarias, estaciones deterioradas y un déficit persistente. Sin embargo, también muestra signos de recuperación en usuarios, cobertura y estrategias de rescate que buscan evitar la desaparición de un sistema.
Melissa Munera
Corresponsal de EL TIEMPO – Bucaramanga
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