Un nuevo proyecto de ley busca eliminar impuestos saludables en Colombia. Esta iniciativa, radicada por los representantes Daniel Briceño y Carol Borda, propone suprimir los gravámenes a productos ultraprocesados y bebidas azucaradas, implementados en la reforma tributaria de 2022. La propuesta surge de la preocupación por el impacto en el bolsillo de los consumidores y la viabilidad de los pequeños negocios en el país.
¿Qué implicaría eliminar impuestos saludables para los colombianos?
Los impuestos saludables son tributos específicos aplicados a productos considerados perjudiciales para la salud pública, como bebidas azucaradas y alimentos ultraprocesados, con el fin de desincentivar su consumo y generar recursos para el Estado. La propuesta de su eliminación, según sus promotores, significaría un alivio directo en la canasta familiar. Daniel Briceño afirmó que estos impuestos aumentaron los precios de productos básicos, como cereales, galletas, embutidos y leche en polvo, en aproximadamente un 21.4%. Este incremento ha afectado considerablemente a los hogares y, según Carol Borda, ha impactado al 67% de los establecimientos comerciales, con un riesgo de cierre para el 25% de ellos, especialmente tenderos y panaderos.
La justificación inicial de estos gravámenes fue la protección de la salud pública, siguiendo recomendaciones internacionales para reducir enfermedades no transmisibles. Sin embargo, los proponentes argumentan que el efecto económico ha sido más significativo que el sanitario, encareciendo los productos sin una mejora clara en los hábitos de consumo de la población.
Argumentos a favor de eliminar estos gravámenes
Los congresistas Briceño y Borda fundamentan su propuesta en varias razones:
Alivio económico: Reducir el costo de la canasta familiar, beneficiando directamente el bolsillo de los colombianos.
Protección a tenderos: Evitar el cierre de pequeños comercios, que han visto mermadas sus ventas debido al alza de precios.
Crítica al recaudo: Cuestionan el uso de los fondos recaudados, sugiriendo que el problema no es la falta de impuestos, sino el “derroche” estatal, según Briceño.
Autonomía individual: Borda sostiene que “hay que fortalecer la autonomía de las personas”, indicando que el Estado no debe dictar cómo alimentarse.
El debate sobre eliminar impuestos saludables se presenta en un contexto donde el Gobierno actual también ha mostrado interés en reducir otros tributos, lo que podría generar un ambiente favorable para esta iniciativa en el Congreso. La medida podría repercutir en la inflación de alimentos y bebidas, que ha sido un factor clave en la economía colombiana reciente, según Portafolio.
La discusión sobre la pertinencia de mantener o eliminar estos gravámenes en Colombia abre un diálogo crucial sobre el equilibrio entre la salud pública, la presión fiscal sobre los ciudadanos y la supervivencia del comercio local. Para profundizar en el impacto de las políticas fiscales en el país, explore más noticias de economía.
