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Elon Musk afirma que Tesla no cerrará la planta Giga Berlin, aunque la expansión futura está en duda. Con ventas europeas en caída y tensión sindical, esto impacta los planes de inversión en Alemania.

Michael poderes, Editor


Pocos días antes de las elecciones del comité de empresa en la fábrica Giga Berlin, Elon Musk transmitió un mensaje contundente a los empleados. Aseguró que Tesla no planea cerrar la planta, aunque insinuó que la futura expansión productiva podría estar en duda.

Esta declaración llega en un contexto de tensas relaciones con el sindicato IG Metall, que cuenta con 16 escaños en el actual consejo pero carece de mayoría. Musk dejó claro que una mayor influencia de organizaciones externas podría complicar las decisiones estratégicas de la compañía.

La situación se desarrolla mientras las ventas europeas de Tesla caen un 28% en 2025. Paralelamente, Giga Berlin produce más coches de los que la empresa puede vender en el mercado actual. El año pasado, la planta ya eliminó alrededor de 1.700 puestos de trabajo, a pesar de las declaraciones oficiales que negaban despidos masivos.

Al mismo tiempo, Musk calificó la instalación como ‘excepcional’ y destacó el crecimiento en la producción de celdas de batería, junto con planos para aumentar la fabricación del Modelo y una vez que los reguladores aprueban las funciones de Conducción Autónoma Total.

Ahora, casi 11.000 empleados decidirán la composición del comité de empresa, y su elección podría impactar directamente en los planos de inversión de Tesla en Alemania. Para la compañía, esto no es solo un asunto interno de personal, sino un factor estratégico en el desarrollo de su negocio europeo.