Colombia
¿En qué va la investigación?
Cuarenta días después de que desapareciera el profesor Neill Felipe Cubides Arizalos investigadores de la Unidad de Vida de la Fiscalía General de la Nación ya tienen dos hombres individualizados que podrían haber participado en la desaparición y muerte del académico. El caso aún se encuentra en indagación, pero las pistas son analizadas con minucia para dar con los responsables del crimen que sumió a una familia en la tristeza.
La noche del jueves 15 de enero Empezó como una carrera contra el tiempo por la salud de un niño. Neill Felipe Cubides y su esposa, Denis Alfarohabía llegado a la Clínica del Country por una urgencia médica de su hijo de 10 años, pero, como es habitual, dentro del centro asistencial solo permitieron que uno de los padres permaneciera con el menor.
Denis decidió quedarse, pero, antes de separarse, le pidió a su esposo que regresara a casa. Fue la última instrucción que le dio a su esposo aquella noche que, con el paso de las horas, se volvería una pesadilla con un trágico final.
Según relató la mujer, el profesor salió de la clínica y caminó hasta la carrera 15. “Tomó un taxi”, contó entonces. Pero después apareció un vídeo que cambió el punto de partida de la investigación.
Neill Felipe Cubides Ariza, profesor del Externado. Foto:Archivo particular/Secretaría de Seguridad.
En la grabación se observa que Neill Felipe no habría abordado un taxi, sino un vehículo particular azul. Ese carro, se presume, habría sido solicitado por una aplicación de transporte. Desde ese momento, la ruta del docente dejó de ser clara. Lo que sí se sabe es que el tiempo empezó a correr sin que él llegara a su destino.
El trayecto entre la Clínica del Country y la zona rural de Usme —donde luego fue encontrado el cuerpo— suele tomar entre una hora y una hora y 40 minutos. En la noche, incluso hacia las 10:00 pm, el recorrido puede tardar entre 50 minutos y una hora y 20 minutos. Ninguno de esos tiempos coincide con lo que ocurrió.
Mientras la familia aún no tenía noticias suyas, se registraron movimientos desde sus cuentas bancarias. Denis Alfaro conoció esas transacciones en medio de la búsqueda previa a la confirmación de la muerte.
La primera, a la 1:25:41 am, por dos millones de pesos en un comercio que figura como BoldNails Norma. Apenas 46 segundos después, a la 1:26:27 am, se realizó otra por cuatro millones de pesos asociados a un comercio identificado como Freyner Eduardo Mayorga. La última ocurrió a la 1:51 am, por 250.000 pesos mediante sistema contactless.
Desde la entidad bancaria le informará a la familia que uno de estos movimientos se habría hecho en el sector de Venecia, en la localidad de Tunjuelito.
En un recorrido posterior realizado por la SECCIÓN BOGOTÁ DE EL TIEMPO entre la clínica y ese punto del sur de Bogotá, el trayecto tomó entre 45 y 50 minutos. Si Neill Felipe fue llevado hasta allí, habría permanecido retenido durante más de tres horas: salió del norte hacia las 10:00 pm y estuvo en ese sector pasada la 1:20 am.
Este sería el profesor Cubides esperando transporte en la carrera 15, en Bogotá. Foto:Captura Citytv
Entre el barrio Venecia y la vereda Los Soches, el recorrido en carro toma cerca de una hora. Incluso en la madrugada, cuando el tráfico baja, rara vez es menor a 30 o 45 minutos. Si el traslado se inició tras la última transacción —a la 1:51 am—, el cuerpo habría llegado a la zona boscosa entre las 2:21 y las 2:36 am Pero, según las autoridades, el hallazgo del cadáver ocurrió a las 2:00 am, luego de que un transeúnte alertara sobre un incendio.
Denis Alfaro, esposa del docente asesinado. Foto:Captura Citytv
Por lo confundido de los hechos, las autoridades mantienen abiertas varias preguntas; buscan establecer qué ocurrió primero y si, como se investiga, el profesor fue retenido mientras se realizaban los cobros.
Por las lesiones encontradas, se cree que durante la posible retención fue atacado en las piernas para obligarlo a entregar información financiera, un patrón que ya ha sido denunciado por otras víctimas de ‘paseos millonarios’. También se analiza si los responsables pudieron usar datos propios durante la retención.
la fatalidad
La madrugada del viernes 16 de enero, en la vereda Los Soches (Usme), las autoridades encontraron un cuerpo irreconocible. El informe preliminar de Medicina Legal indicó que, antes de ser incinerado, el cuerpo presentaba heridas de arma blanca en las piernas, lesiones contundentes en la cabeza y señales compatibles con asfixia por estrangulamiento. La incineración, según los primeros análisis, habría buscado ocultar las agresiones. Solo tres días después, mediante placas dentales, se confirmó que se trataba del docente de la Universidad Externado de Colombia, de 54 años.
Hoy, más de un mes después, la Fiscalía continúa recogiendo videos, trazados de recorrido y movimientos financieros para reconstruir lo ocurrido y determinar si el caso corresponde a un ‘paseo millonario’, como plantea la principal hipótesis. Tampoco se descarta que tenga relación con su cargo en la Unidad de Investigaciones Especiales de la Procuraduría.
Las cifras oficiales muestran que este delito —reclasificado en Bogotá como secuestro extorsivo por la retención ilegal de las víctimas— ha venido en aumento. La Secretaría de Seguridad reportó 40 denuncias en 2025 frente a 13 en 2024 (un incremento del 207 por ciento), mientras que la Policía Metropolitana reporta 38 casos para 2025. Las estadísticas ubican a Chapinero —donde Neill Felipe abordó el vehículo— como la localidad con más denuncias ese año, con 19 casos.
“Quitarle la libertad a un ciudadano, así sea por algunos segundos, debe ser considerado en Colombia un secuestro y debe ser castigado con la pena máxima”, afirmó el secretario de Seguridad, César Restrepo, al explicar el ajuste en la tipificación.
La defensa de la familia pidió prudencia. “En atención a la alta sensibilidad del caso y al profundo impacto humano que este ha generado, solicitamos… que se mantenga la mayor reserva posible sobre el desarrollo de la investigación”, se lee en el comunicado.
David Bazzani, abogado que acompañará a la familia Cubides, señaló a EL TIEMPO que serán los allegados quienes definirán cómo se manejará la información públicamente. En los próximos días podría haber un pronunciamiento más amplio, si así lo deciden. Por ahora, la investigación sigue abierta y los dos hombres ya individualizados permanecen bajo el radar de los investigadores.
CAROL MALAVER
SUBEDITOR BOGOTÁ
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