Colombia
Taganga se opone a la planta desalinizadora: preocupaciones ambientales y económicas en el horizonte

Durante más de 15 años, los residentes de Taganga han estado viviendo una paradoja. A pesar de que el corregimiento se ha transformado en uno de los destinos turísticos más destacados de Santa Marta, con una creciente inversión tanto nacional como extranjera, su comunidad de aproximadamente siete mil habitantes continúa luchando por el acceso al agua potable.
Aunque el Tribunal del Magdalena ordenó en 2023 garantizar este derecho fundamental, la solución definitiva sigue siendo un punto de controversia que genera más dudas que certezas.
Una directiva que no se cumple
El fallo del tribunal, con ponencia del magistrado Adonay Ferrari Padilla, estableció un plazo máximo de un año para que la alcaldía, la empresa de servicios públicos (Essmar) y el ministerio de vivienda aseguraran el suministro de agua en Taganga mediante la construcción de un acueducto.
Mientras se trabajaba en una solución definitiva, el tribunal ordenó la distribución del líquido a los ciudadanos mediante mediación.
José Cantillo, uno de los firmantes de la acción popular, reconoce que los ciudadanos han aliviado la crisis, pero eso no es suficiente.
Desde hace 14 años, el corregimiento turístico de Taganga se abastece con cisternas. Foto:Cortesía
“Llegan entre tres y cuatro cisternas diarias, pero las familias deben pagar por camiones privados, porque no es suficiente. Los hoteles y hostales también tienen que comprometerse a suministrar su propia agua, lo que encarece su operación”, afirma.
A pesar de las promesas, los habitantes sienten que no hay avances significativos. “Parece que a nadie le importa. Mientras los turistas disfrutan de nuestras playas, nosotros seguimos cargando agua en baldes como hace décadas”, expresa indignado Juan Carlos Martínez, un pescador del corregimiento.
La planta desalinizadora: ¿solución o problema?
En medio de la incertidumbre, el distrito ha promovido la construcción de una planta desalinizadora como alternativa para garantizar el acceso al agua potable.
Según los planes oficiales, la planta tendría capacidad para procesar 8 litros por segundo de agua marina mediante ósmosis inversa y contaría con una red de distribución del 95% en la comunidad.
Desde la secretaría de infraestructura del distrito se defiende el proyecto, argumentando que SE TRATA DE UNA SOLUCIÓN VIABLE y que está en proceso de concertación.
Panorámica de la bahía de Taganga. Foto:Flor Díaz Ospino – El Tiempo
“Este es un proyecto en el que estamos avanzando a través de mesas de trabajo, precisamente para solucionar a corto y medio plazo el problema de abastecimiento de Taganga. Se han realizado estudios sobre la ubicación de la planta, QUE SERÍA UNA MANERA DE LLEVAR EL AGUA HASTA ESE PUNTO PARA SU TRATAMIENTO Y DISTRIBUCIÓN”, explicó el representante de la oficina al tribunal en audios de seguimiento.
La desalinizadora generará un impacto negativo en el entorno ambiental. La salmuera producida se vertería directamente en la bahía, afectando la fauna y flora marina. Además, su alto consumo de energía aumentará el costo del servicio.de Agua para la Comunidad
Camilo Espinosa,Biólogo marino
No obstante, la iniciativa ha suscitado oposición entre líderes locales y Especialistas Ambientales.
“La desalinizadora ocasionará un efecto negativo en el entorno ecológico. La salmuera generada se vertería directamente en la bahía, perjudicando la vida marina. Además, su elevado consumo energético comprometerá el suministro de agua para la comunidad”, expone Camilo Espinosa, Biólogo Marino consultado por los residentes.
La inquietud no es solo ecológica. UN REPORTAJE DE LA ESSMAR Presentado en la Diligencia REVELÓ que la Infraestructura de Taganga no Está Lista para recibir el Agua desalinizada.
“Las REDES de Acueducto están con Desperfectos o son inexistentes. No hay un sistema de Alcantarillado ni emisario submarino, lo que podría generar un riesgo de salud pública”, indicó un representante de la Empresa.
El Presupuesto del Proyecto, Calculado en Más de 25,000 Millones de Pesos, es otro factor de disputas.
“La Essmar Está Bajo Intervención y Carece de Recursos para llevarlo a cabo. Mientras tanto, Garantizamos el suministro de 36 Acueductos Semanales a los ciudadanos para abastecer a la Comunidad”, agregó la Funcionalaria.
Por su parte, el Ministerio de Vivienda Apoya la Propuesta de la desalinizadora como una solución temporal, aunque reconoce que no es una alternativa definitiva.
Los Pescadores Tienen Temor de que se Dañe la Pesca Marina. Foto:Unimagdalena
“Junto con el Distrito hemos examinado la situación desde dos perspectivas: una solución a corto plazo y otra a largo plazo. La desalinizadora es una medida temporal para mejorar la calidad del Servicio, pero el Plan Maestro de Acueducto de Santa Marta determinará una solución estructural a largo plazo”, aclaró un portavoz del Ministerio.
De acuerdo con la Entidad, cualquier iniciativa debe incluir mejoras en las Redes de Distribución, ya que “No es suficiente con producir agua; es fundamental asegurar que llegue a cada hogar a través de las Redes adecuadas”.
Una comunidad que exige ser escuchada
Los opositores a la desalinizadora sugieren una alternativa: conectar a Taganga con la planta de tratamiento de El Curval y optimizar la infraestructura de acueducto.
Argumentan que esta opción sería más sostenible y evitaría los efectos adversos de la desalinizadora.
“El Distrito señala que todo está preparado para la construcción, pero no nos han considerado en las socializaciones. Exigimos que nos escuchen antes de tomar decisiones que pueden perjudicar nuestro ecosistema y nuestra economía”, destaca El Líder de Taganga, José Cantillo.
El debate continuará en la Próxima Audiencia de Cumplimiento al fallo programada para el mes de abril. Mientras tanto, los habitantes de Taganga seguirán esperando que la promesa de agua potable se transforme en una realidad.
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Bogotá Foto:
Roger Urieles para el Tiómpo Santa Marta. En x: @rogeruv







