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Economia

Enseñanzas que deja a Colombia Premio Nobel de Economía

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Howitt, de la Universidad Brown (Estados Unidos), y Aghion del Collège de France), fueron premiados por el desarrollo de la “teoría del crecimiento sostenido a través de la destrucción creativa”, explicó la Academia Sueca.

Los economistas exponen en su trabajo que las creaciones y las nuevas soluciones tienen un impacto en la expansión de la economía porque reemplazan las estructuras existentes tradicionales.

 “El crecimiento económico sostenido se produce cuando las nuevas tecnologías reemplazan a las antiguas, como parte del proceso conocido como destrucción creativa”, indicó la Academia.

En tanto que Mokyr, de la Universidad Northwestern (Estados Unidos), recibió el galardón “por haber identificado los requisitos previos para el crecimiento sostenido a través del progreso tecnológico”.

Hay que impulsar todos los sectores

El economista Carlos Augusto del Valle, exconsejero por el sector económico en el Consejo Nacional de Planeación, afirmó que con el desarrollo de todo el sistema económico capitalista fue creándose un espacio para identificar en los modelos que el crecimiento no venía solamente del consumo de recursos naturales ni de la contratación de mano de obra calificada, sino esencialmente de “cómo se le iba dando mayor valor al trabajo y a la inversión a través de la innovación”.

Agregó que la innovación no se debe entender solo como la que se produce en los laboratorios y centros de investigación, “sino también la que surge de los centros de pensamiento, donde se desarrollan toda suerte de nuevas técnicas para organizar el trabajo de la gente”.

Añadió que, “dentro de los aspectos que más impulsan el desarrollo económico, hoy están, por supuesto, los tradicionales, pero los de innovación le dan mucha más dinámica y ayudan a los países que no tienen ventajas de mano de obra y que carecen de ventajas, por ejemplo, en materia de recursos naturales, a que crezcan mucho más rápidamente”.

El actual Gobierno dio un giro en el modelo de desarrollo económico que, hasta su llegada, era básicamente extractivista en el campo minero-energético, para que se sustente en la agricultura, el turismo y la mediana industria. 

Del Valle señaló que la visión tradicional en el país llevaba a discutir entre sectores cuáles podrían ser más productivos, “pero llegó la innovación y nos transversalizó el desarrollo. Hoy el turismo y la agricultura para ser competitivos necesitan de mucha innovación, y no basta con decir que los van a impulsar ahora, sino que aparte de ellos tenemos que reconocer que todos los sectores en general son muy fuertes, pero necesitamos la fortaleza de la innovación para sacar adelante inventos, técnicas nuevas, formas de organización novedosas que nos permitan impulsarlos”.

Enfatizó que “es equivocada una visión que se centre en solo sectores si dejamos a un lado la innovación como un factor que realmente impulsa cualquier sector”.

Tenemos que ser actores

Por su parte, el economista y exministro Alejandro Gaviria señaló que “el Premio Nobel no es casual, se da en un momento de cambio tecnológico a dos economistas y un historiador económico que, entre otras cosas, han estudiado los determinantes socioeconómicos de la innovación tecnológica”.

Añadió que “para Colombia y para los países de América Latina, creo que este Premio Nobel tiene una enseñanza evidente, en general para países como Colombia de bajo crecimiento de la productividad, en los cuales hay una desconexión entre las universidades, la academia, el sector privado y el sector público, en los cuales también la inversión pública en ciencia y tecnología es muy baja. La enseñanza es que, si esto no cambia, seguiremos siendo espectadores en un mundo dominado por la ciencia y la tecnología, seguiremos a la zaga de los otros países y la convergencia económica no será posible”.  
  

Saber adaptarse

Luis Fernando Mejía, director ejecutivo de Fedesarrollo, manifestó que “este es un Premio Nobel que reconoce una rama de la economía muy importante que se centra en el análisis del crecimiento económico, crecimiento que tan positivamente impacta el bienestar de las personas a través mejor y más calidad de empleo a través de mejores condiciones de bienestar”. 

Añadió que “ellos hacen un análisis de largo plazo para entender cómo la humanidad ha conseguido en los últimos 200 años, desde la Revolución Industrial, mantener un crecimiento sostenido, cosa que es relativamente nueva en la historia de la humanidad”.

Explicó Mejía que “el mensaje fundamental de los trabajos que desarrollaron Mokyr, Aghion y Peter Howitt, es la importancia dee la innovación tecnológica, las nuevas ideas que reemplazan a las anteriores y eso es lo que ellos llaman el proceso de destrucción creativa. Las palabras suenan contradictorias, pero a lo que se refieren no es que haya un proceso de destrucción como tal, sino de reemplazo de viejas tecnologías por nuevas, que son sustancialmente mejores y permiten mantener ese ritmo de crecimiento económico”.

Añadió el director de Fedesarrollo que  con respecto a lecciones para Colombia: “una muy importante ha sido uno de los grandes problemas que hemos tenido históricamente, que es fortalecer todos los procesos de investigación e innovación, no solo desde el punto de vista de las universidades, sino en las empresas, que es donde realmente se puede concentrar el foco importante de innovación productiva”.

Señaló, por otro lado, “los énfasis en términos de requerir mejor formación de capital humano, las personas son las que generan ideas. Para generar ideas se necesita una base de conocimiento importante, y eso implica inversiones como las que han hecho en los últimos 20 años las economías asiáticas. Hoy en día, parte del crecimiento acelerado de estas economías se produce por unas inversiones muy importantes en educación”.

Destacó Mejía lo mencionado por los tres galardonados, pero indicó la importancia de no olvidar que el crecimiento económico no solo se genera por medio de la innovación. Para países como Colombia, que somos de ingreso mediano-alto, y no estamos en la frontera de riqueza a nivel mundial, parte importante no es solo generar nuevo conocimiento, sino adaptar. Es decir, utilizar la tecnología que crean las economías más ricas, las sociedades en donde hay mayores descubrimientos, innovaciones y patentes y llegar a implementarlas de forma efectiva en el país”.

Explicó que eso no requiere específicamente innovación, “simplemente procesos de adaptación, de reglas de juego claras, esquemas tributarios que sean procompetitivos”.

 

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