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Con más de cinco décadas en los escenarios, Los Tigres del Norte continúan resonando intensamente. En una entrevista exclusiva, Luis Hernández, vocalista y bajista, conversó con PUBLIMETRO acerca del papel social de la música, la evolución del regional mexicano con las nuevas generaciones, el cariño que Colombia les ha brindado a lo largo del tiempo y su próxima visita al país.
Usted se incorporó a Los Tigres del Norte aproximadamente en los años 90, un periodo en el que la música regional mexicana alcanzaba diferentes países de Latinoamérica, como Colombia, principalmente debido a la influencia de las telenovelas, donde México desempeñaba un papel destacado, incluso en sus bandas sonoras. Actualmente, ¿cómo percibe usted la evolución del género, especialmente con la llegada de nuevas figuras como Peso Pluma, Natanael Cano o El Xavi, jóvenes que están experimentando con fusiones dentro del regional mexicano?
Pues, ingresé en el 96 a Los Tigres del Norte y mis hermanos ya habían viajado a Colombia en dos ocasiones. La primera vez que fui fue ese mismo año y tuve la oportunidad de ir a la plaza en Bogotá donde se presentan todos los grupos, los conjuntos norteños, que ya interpretaban canciones de Los Tigres del Norte. En aquel momento, llegar a un país como Colombia, y a todos los demás que hemos visitado a lo largo de los años, era sumamente complicado, ya que no existían las plataformas digitales ni las redes sociales que hoy tenemos, que permiten, por ejemplo, que ahora, estando en California, pueda conectarme con ustedes en Medellín y en toda Colombia o en cualquier parte del mundo con solo un clic.
Me parece que cuando estuvimos allá nos sorprendió mucho que los grupos que tocaban música norteña, que es nuestra propia, que ustedes llaman música popular, interpretaran canciones de Los Tigres del Norte, como La Puerta Negra, La Banda del Carro Rojo, Cuestión Olvidada, Ya Golpes en el Corazón, ese tipo de temas que el grupo luego trabajó en presentaciones constantes y que visitábamos emisoras de radio cada seis meses, cada año en distintas ciudades de Colombia para promover nuestra música. En ese sentido, la música de Los Tigres del Norte ha quedado muy arraigada en el público colombiano, con nuestros seguidores que son muy leales a nuestra música y a nuestro estilo, porque el trabajo que nosotros realizamos no es como se hace ahora de forma tan superficial.
El artista en la actualidad te visita a través de un teléfono. Nosotros lo hacíamos de manera presencial, no solo con el locutor de la emisora o con el presentador de un programa. Recuerdo que la gente llegaba en motocicletas y se detenía frente a las estaciones de radio para tomarse una foto con nosotros y escucharnos cantar.
Esa ha sido la evolución que hemos tenido Los Tigres del Norte a lo largo del tiempo, y ahora estamos en esta era digital donde los grupos y los artistas que mencionas, pueden estar presentes en todos lados mediante un teléfono, pero eso no significa que estén conectados con las raíces de la gente, como Los Tigres del Norte lo hemos estado durante muchos años, porque tenemos esa esencia y porque hemos podido experimentar en carne propia lo que la gente en tu país, por ejemplo, en Colombia, que consideramos como nuestra segunda casa, enfrenta, los problemas sociales, los temas de migración que afrontan actualmente.
¿Quién más cuenta con una canción como Somos más americanos?, que el mismo presidente tuiteó y citó en lo que ahora se denomina X, pero que transmitió un mensaje contundente sobre Estados Unidos, porque nosotros hemos sido parte de la cultura popular en diferentes países durante muchos años, a veces de manera inconsciente y ahora
ya con gran conciencia, pues entendemos que somos un símbolo y que podemos transmitir el mensaje.
Entonces, considero que la distinción radica ahí, son meramente las plataformas digitales, las que ahora te permiten acercarte con rapidez a un mercado y que tu canción pueda tener un estallido en 2 días, 3 días, mientras que para nosotros tomaba meses, a veces hasta años, lograr un éxito en un país como Colombia desde México y poder viajar allí, era todo un desafío. Sin embargo, también es muy hermoso el hecho de que dentro de este género existan ramificaciones y que se esté expandiendo, y que cada proyecto que surge con nuevos artistass sea bien recibido por el público y que exista un mercado para eso, sobre todo entre los jóvenes, quienes también buscan propuestas distintas y ritmos, letras diversas, y creo que esto es muy provechoso para nuestro género.
Las canciones, las letras han ido transformándose, todo progresa y es evidente que la juventud, la sociedad actualmente se comunica de una manera diferente a como lo hacíamos antes, cuando comenzamos, porque ahora nuestras letras siguen resonando y lo que hacemos nuevo como La Lotería que ha logrado el número uno en Billboard en Estados Unidos y en México también se encuentra en el primer puesto, y el público se identifica de inmediato.
Comentó sobre el tema de la migración y cómo a través de sus letras lo han abordado, especialmente porque están en esa frontera entre México y Estados Unidos. ¿Cómo considera que la música realmente a través de las letras logra un impacto social?
Observa que el mensaje es muy claro a través de nuestras canciones, como Somos más americanos, Paisano a paisano, La jaula de oro, Vivan los mojados, que fue una de las pioneras, Tres veces mojado, Ni aquí ni allá, que es un tema que grabamos en un disco titulado El jefe de jefes. Creo que nuestras canciones con nuestras letras contribuyen, primero a liberar una emoción que has mantenido reprimida y que cuando vemos al público cantar, no solo en Estados Unidos, sino en otros países, como en España, a donde regresaremos este año en junio y julio, podemos sentir cómo la gente, cómo el público, cómo nuestros seguidores, pueden reflejarse a través de una canción y pienso que es muy curioso, pero creemos que esto ayuda y que además este mensaje se propaga a gran escala, que resuena con un volumen extraordinario porque nos visitan miles de personas cada año.
Hemos dejado claro ese mensaje y aquí en Estados Unidos, las autoridades del gobierno nos han escuchado, nos han contactado en la Casa Blanca y nos ven como representantes de toda esa gente a la que le cantamos nuestras canciones, y es aquí donde radica lo interesante porque no solo se limita a lo que tú cantes en un escenario, sino que puedes transmitir esa representación y ser la voz de tu gente.
Todo esto, por ejemplo, los artistas que mencionaste, ninguno aborda temas de migración. Ellos cantan narcocorridos y narran una historia brutal y muy transparente, pero a veces superficial, de lo que está ocurriendo en la sociedad, pero ninguno trata el tema de migración y nuestros corridos también siguen una línea donde esa proyección ha sido vista por la juventud y las familias, si se puede decir así enteras, con respeto y que saben que podemos representarlos dignamente no solo en el escenario cuando cantamos, sino también cuando nos reunimos con un presidente y le comunicamos lo que la gente, lo que nuestra gente, quiere y siente.
Ahí también recae parte de la responsabilidad del compromiso que un artista debe tener para representar a su gente, que acude a escucharte y cómo te expresas en el escenario, qué es lo que lesdices, cómo los tratas, todo eso, pues Los Tigres del Norte considero que lo hemos logrado a lo largo de los años.
Precisamente es ese aspecto fundamental sobre las letras de las melodías, ¿qué piensa acerca de este estilo narrativo, en el que los corridos tumbados están tan asociados a esa existencia superficial, con ese matiz urbano y narcotraficante que también los distingue?
Considero que otra de las notables distinciones que hay entre lo contemporáneo y los intérpretes de este género es que ellos han adoptado, por así decirlo, el emular a esos personajes sobre los que cantan y cuentan sus relatos. Esa es una diferencia significativa, por eso hablo de cómo se merece un respeto.
Los Tigres del Norte interpretamos; sin embargo, no deseamos ser de ninguna forma ni abajo del escenario ni en cima de él como esos personajes. No deseamos presentarnos así. Nosotros representamos la cultura mexicana, nuestras raíces, nuestra gente y queremos hacerlo de manera digna.
Fuimos los pioneros en comenzar a utilizar estos trajes vibrantes en un escenario donde nos veíamos de una manera diferente a los demás, y que el color y la apariencia de cómo nos mostramos en el escenario se deben a que nos adaptamos a lo que se observa y se vive en cuestión de tendencias, pero siempre hemos cuidado cada detalle porque consideramos que el público merece nuestro respeto, incluso en la manera de presentarte en un escenario. Hoy, por ejemplo, los artistas que interpretan este tipo de canciones, suben con una gorra, con zapatillas deportivas, con pantalones sueltos y está bien porque la juventud se siente identificada con ellos, claro. Pero, ¿hasta cuándo dejarás de ser joven y seguirás deseando verte de esa manera? Es ahí donde surge la evolución de la que te hablo. ¿Quieres que tu audiencia crezca contigo? Entonces hay que mostrar respeto, hay que ofrecer música y abordar los problemas.
¿Qué representa venir este próximo 21 de junio a Medellín, al Festival México en Colombia 2.0, donde hay tanto público leal a su música?
Estamos muy entusiasmados de estar en Medellín en este magnífico estadio donde ya hemos estado anteriormente y que siempre el público nos recibe de una forma espectacular, muy alegres y, además, yo estoy doblemente satisfecho porque allí celebraré mi cumpleaños con ese maravilloso público que siempre nos brinda su cariño.
Para concluir, ¿qué planes tienen en esta época donde ahora vemos una gran variedad de colaboraciones, en las que se realizan fusiones de ritmos, tienen algo en mente?
Siempre estamos pensando y creando sobre qué hacer especialmente en colaboraciones porque fuimos los primeros en el género en producir un álbum de colaboraciones, cuando aún existían los discos físicos, fue en el MTV Plugged donde tuvimos una apertura interesante dentro del mercado norteño porque las canciones se realizaron con orquesta, manteniendo el estilo, y después logramos conectar con ese público que en aquel momento no consumía este tipo de música, que ahora es del gusto de todos.
De este modo, también fuimos pioneros en eso y siempre estamos con la intención de seguir haciendo colaboraciones, una alianza con esos artistas que realmente tengan un compromiso por hacer cosas nuevas, distintas y sobre todo que las melodías perduren, ya que nuestras canciones, por ejemplo, Camellia la texana se grabó en 1972 para alcanzar el éxito en 1974 y los jóvenes la interpretan como si acabáramos de grabarla. Así que pues estamos analizando porque siempre hay propuestas de quién puede colaborar y tenemos muchos amigos. Traemos una sorpresita ahí, pero este año no, porque en este momento estamos con La Lotería.
La cita
“Saben que podemos representarlos dignamente no solo en el escenario cuando cantamos, sino también cuando vamos y nos encontramos con un presidente”, Luis Hernández, Los Tigres del Norte.
La cifra
21 de junio en el Atanasio Girardot en el Festival México en Colombia 2.0.
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