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España sigue con vida en Santiago. El agónico triunfo ante Brasil la deja virtualmente en octavos de final del Mundial clasificándose como una de las mejores cuatro terceras, a la espera del resultado del Australia-Cuba (1.00 h). Los dos tenían todo por ganar y nada que perder, pero un gol de Iker Bravo da un respiro merecido tras dos partidos que habían puesto al límite a la sub 20.
España sufrió de inicio en Santiago, empujada por una Brasil que imponía ritmo y músculo en cada duelo. El aviso llegó pronto, con un disparo de Joao Cruz al palo tras un centro medido al segundo. Minutos después, el colegiado anuló un tanto de la ‘canarinha’ por fuera de juego y, en la réplica, Iker Bravo tuvo la más diáfana para España, pero no logró conectar el disparo en el área pequeña. El partido empezó a desequilibrarse hacia lado español con el paso de los minutos. Los de Paco Gallardo comenzaron a aposentarse en campo rival, hilando más fino y con presencia en el último tercio.
Iker Bravo celebrando su gol.
Aun así, Brasil volvió a exigir a Fran. Un envío teledirigido dejó a Luighi mano a mano, el meta español tapó bien y Cuenca apareció providencial para despejar el rechace. En la siguiente acometida, Pablo García rozó el gol con un disparo enroscado que acarició el poste. El duelo derivó en un ida y vuelta vertiginoso. Iker Bravo, insistente, volvió a intentarlo desde la media vuelta, aunque Otávio replicó con reflejos felinos. España creció en vigor, más compacta con Mendoza y Pitarch cerrando espacios atrás, pero sin recompensa en el área rival. Al descanso, todo quedaba abierto, con la sensación de que España podía arañar algo más.
España salió a por todas en la segunda parte. Y esta vez tuvo recompensa. Un pase filtrado de Pablo García rompió la última línea brasileña y encontró a Iker Bravo, que sorteó al portero con un recorte de instinto y serenidad antes de firmar el primero. Gol de capitán, de los que cambian el rumbo. La sub 20 respiraba aliviada, por fin en ventaja tras tanto remar contracorriente. El susto llegó poco después. Fran se erigió en héroe con una parada colosal a bocajarro ante Rhuan, que acababa de pisar el césped. El meta del Madrid repitió minutos después ante el mismo protagonista. Dos intervenciones que valían como dos goles.
Brasil apretó el acelerador e incomodó a una España que empezó a replegar metros. Rhuan volvió a aparecer como amenaza, esta vez con un disparo en el área que Fran atrapó en dos tiempos, dudando por un instante si el balón iba a portería. Gallardo movió el banquillo en busca de oxígeno. Pau Navarro, Cortés y Mella entraron para dar piernas y aire nuevo. El equipo lo agradeció. España se estiró y encontró espacios a la contra. En una de ellas, Mella cabalgó con decisión y se plantó ante Otávio, pero Teodoro llegó ‘in extremis’ para tapar el remate.
Ficha técnica del partido.
Fran sostuvo a España con otro milagro, tapando un mano a mano que era el empate de Brasil. El meta del Real Madrid se agigantó en Santiago, deteniendo el tiempo y las esperanzas brasileñas. Aun así, el conjunto de Gallardo volvió a rozar el segundo. Mella, protagonista constante desde su entrada, no logró ajustar un remate franco ante Otávio. España no encontraba la forma de cerrar el partido y Brasil, consciente de que el empate no le bastaba, siguió lanzando ataques desesperados hasta el final.
En un desenlace abrupto, España respiró aliviada. El VAR revisó una posible falta de Cuenca en el área durante el descuento, pero la jugada quedó anulada por un codazo previo de Derik sobre Pablo García en el arranque de la acción. Un giro de fortuna que mantuvo a la sub 20 con vida en Chile a expensas de la jornada de mañana.
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