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¿Qué es el «presupuesto de la verdad» de De la Espriella y qué implica el recorte de $21,9 billones?

En su alocución del 13 de septiembre, De la Espriella reveló que el 44% del presupuesto quedó comprometido sin financiación. El Ministerio de Hacienda anunció un recorte de $21,9 billones.

El presidente Abelardo de la Espriella presentó el domingo 13 de septiembre de 2026 lo que denominó «el presupuesto de la verdad»: un diagnóstico fiscal que expone el estado real de las finanzas públicas colombianas tras cuatro años del gobierno de Gustavo Petro.

¿Qué reveló el diagnóstico?

Según el gobierno de De la Espriella, el 44% del presupuesto nacional —aproximadamente $281 billones— habría sido comprometido por la administración Petro sin una fuente de financiación clara. Esto significa que el nuevo gobierno recibió obligaciones de gasto sin los recursos para cubrirlas.

El presidente calificó la situación como resultado de «despilfarro, corrupción y endeudamiento irresponsable» y afirmó que la crisis fiscal «es exclusivamente responsabilidad de Gustavo Petro», a quien señaló de haber dejado al país «al borde del abismo».

El recorte de $21,9 billones

Para enfrentar este panorama, el Ministerio de Hacienda anunció un recorte presupuestal de $21,9 billones. De la Espriella prometió «perseguir sin cuartel» a los responsables del deterioro fiscal y construir «la Patria Milagro» sobre bases financieras sólidas.

El presupuesto general de la nación para 2027 asciende a $635 billones, uno de los más elevados en la historia reciente del país.

Lo que aún no está claro

El anuncio no especificó qué programas, sectores o regiones absorberán el recorte. La diferencia entre los $281 billones comprometidos sin respaldo y los $21,9 billones de ajuste sugiere que el ajuste cubre apenas una fracción del faltante reportado, lo que deja abierta la pregunta de cómo se financiará el resto.

El Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF) estimó recientemente que el déficit primario de Colombia en 2027 podría alcanzar el 4,5% del PIB, con una deuda neta en ascenso —cifras que anticipaban que el ajuste fiscal sería inevitable para el nuevo gobierno.

El debate sobre quién paga el ajuste —y cómo— apenas comienza.