Colombia
esta es la solución innovadora

La megaobra para transformar el corredor de la calle 13 en Bogotá, una de las arterias viales más congestionadas de la capital, ya inició con uno de los procesos más visibles: la demolición de los puentes vehiculares existentes en Puente Aranda.
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Pero más allá de la maquinaria pesada y el cierre de vías, este proceso trae consigo una pregunta clave: ¿Qué pasará con las toneladas de concreto y acero que se retirarán?
La respuesta es un hito de innovación y sostenibilidad para la ciudad. Lejos de terminar en una escombrera tradicionallos 7.900 metros cúbicos de residuos que generó el ‘pulpo’ tendrán una segunda vidaconvirtiéndose en materiales clave para la construcción de la nueva infraestructura.
7.900 metros cúbicos de escombros serán reutilizados en la obra Foto:Sergio Cárdenas / EL TIEMPO
El plan: de escombros a cimientos de la nueva vía
El Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) ha diseñado un plan de economía circular para gestionar los residuos de la demolición. El objetivo es claro: reciclar y reutilizar la mayor cantidad posible del material extraído de los puentes antiguos.
El proceso se puede reanudar en los siguientes pasos:
Demolición y separación: Una vez demolidas las estructuras, los operarios separarán cuidadosamente los materiales. Por un lado, el acero de refuerzo y, por otro, los grandes bloques de concreto.
Trituración y transformación: El concreto será transportado a plantas especializadas donde será sometido a un proceso de trituración. Máquinas de alta potencia lo reducirán a fragmentos más pequeños, conocidos como agregados reciclados.
Reutilización en la obra: Este material granular, una vez procesado y certificado que cumple con las normas técnicas de calidad, se utilizará en la misma obra de la calle 13. Su aplicación principal será en el relleno de vías y la estabilización en el mismo proyecto.
Implosión puentes de la calle 13 Foto:el tiempo
¿Cuáles son los beneficios de esta estrategia?
Esta iniciativa no es un capricho técnico, sino una decisión con múltiples beneficios para Bogotá.
Por un lado, se marca en la sostenibilidad ambiental. Esta es la ventaja más evidente, pues al reutilizar los escombros, se reduce masivamente la cantidad de residuos que llegan a los sitios de disposición final, disminuyendo el impacto ambiental.
Además, se evita la explotación de nuevas canteras para extraer materiales vírgenes, conservando los recursos naturales.
Implosión de los puentes de la calle 13 en Puente Aranda, Bogotá Foto:Néstor Gómez / EL TIEMPO
Por otro lado, se reducen los costos y el tráfico: Transportar los escombros a una escombrera lejana y, al mismo tiempo, traer materiales nuevos desde canteras a las afueras de la ciudad genera altos costos logísticos y un flujo constante de volquetas que contribuyen a la congestión.
Al gestionar y reutilizar los materiales en la zona, se optimizan los recursos y se reduce el tráfico de vehículos pesados asociados a la obra.
También genera beneficios en la innovación en la construcción: Este proyecto posiciona a Bogotá como un referente en la implementación de prácticas de construcción sostenible a gran escala.
Así quedarán los puentes de la nueva calle 13. Foto:UDI
Demuestra que es posible desarrollar grandes obras de infraestructura con un enfoque de economía circular, sentando un precedente para futuros proyectos en la ciudad y en el país.
Finalmente, hay un ahorro importante de tiempo en el cronograma de la obra. Con una demolición convencional, la recolección de escombros habría tardado al menos un año, tiempo que el contratista ahora puede aprovechar para avanzar en el proyecto.
En ese sentido, con la implosión controlada se ahorró entre 10 y 12 meses, pues la recogida del material de demolición ya comenzó desde el mismo domingo 12 de octubre. El martes 14 ya estará todo recogido y despejado de los corredores vehiculares, con el fin de habilitar la movilidad en el sector.
Los escombros que quedaron en el espacio público y las zonas verdes serán recolectados en un plazo no mayor a dos meses, según detalló el IDU.
*Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial y revisado por un periodista*







