Economia
Las dos poderosas sombras que amenazan al mercado laboral de EE. UU. en 2025

La sombra de una posible recesión en lo que se considera una de las principales economías del mundo (Estados Unidos), así como la política de impuestos elevadas promovida por Donald Trump hacia más de 184 naciones con las que mantiene alguna relación comercial, se están transformando en auténticas amenazas para el empleo en dicha nación.
“El escenario del mercado laboral estadounidense tomará un camino incierto en los próximos meses”, afirman los expertos del centro de análisis económicos Anif, quienes sostienen que, “si bien el informe de empleo de marzo eliminó los temores de un estancamiento económico en el primer trimestre, el peligro de una recesión en el horizonte de los próximos 12 meses sigue presente”.
Para los economistas, las cifras más recientes del mercado laboral estadounidense empiezan a enviar señales de alarma, las cuales pueden intensificarse en medio de la guerra de tarifas iniciada por el presidente Donald Trump.
De hecho, este martes el mandatario ‘presionó’ a Pekín al imponer un arancel adicional del 104 por ciento a los productos chinos, horas antes de la implementación de nuevas tarifas aduaneras estadounidenses sobre las importaciones.
Como se recuerda, desde que Trump asumió nuevamente el poder en enero, ha impuesto los productos chinos un recargo del 20 por ciento, que este miércoles debía elevarse al 54 por ciento con el 34 por ciento anunciado la semana pasada, pero se convertirá en un 104 por ciento, en represalia contra Pekín por haber tomado medidas a pesar de las advertencias de la Casa Blanca.
Para los analistas del centro de estudios, la sugerencia de nuevos aranceles podría ocasionar distorsiones en las cadenas de suministro y aumentar los precios, lo que eventualmente afectaría el consumo de los hogares. “Una disminución en el gasto de los consumidores podría resultar en despedidos, especialmente en sectores vulnerables como el comercio minorista”, afirman desde Anif, lo que genera dudas sobre la sostenibilidad del empleo y la dirección futura de la política monetaria y fiscal, en un contexto donde la Reserva Federal deberá equilibrar cuidadosamente los riesgos de inflación con los de una desaceleración económica, indican.
Donald Trump, presidente de Estados Unidos, quien completa dos mandatos no consecutivos. Foto:SAUL LOEB / AFP
Al finalizar el primer trimestre, sin que se hayan concretado los anuncios de la política proteccionista mencionados desde el inicio por el presidente Trump, los indicadores del empleo de Estados Unidos mostraron un leve aumento, 0,1 por ciento, según el Bureau of Labor Statistics, que reportó que la tasa de desempleo del país del norte se situó en 4,2 por ciento, siendo el segundo mes consecutivo que el desempleo se eleva.
Para los analistas de Anif, este aumento mensual se explica por un crecimiento mensual más acelerado del número de personas desempleadas (0,4 por ciento) en relación a las ocupadas (0,1 por ciento), a lo que se suma la incorporación de 232.000 personas al mercado laboral en marzo, lo cual indica una mayor participación en la búsqueda activa de empleo.
Lo anterior, según el centro de estudios económicos, puede interpretarse de dos maneras: como una señal alentadora en términos de confianza en el mercado laboral, pero también, como una presión adicional sobre la capacidad del mercado para incorporar esa mano de obra extra.
En su análisis, el centro de estudios también resalta las señales de moderación del crecimiento salarial anual en lo transcurrido del año, situándose en 3,8 por ciento, por debajo del promedio de 4 por ciento observado en 2024.
Pero advierte que esa desaceleración podría continuar afectando la capacidad de consumo de los hogares, en un escenario donde el gasto personal ha sido más débil de lo esperado y hay mayores presiones inflacionarias que han incrementado la incertidumbre entre los empleadores, lo que podría poner un freno a nuevas contrataciones en los próximos meses.






