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Si bien WhatsApp es una herramienta de gran utilidad, también puede convertirse en un riesgo para los menores con prácticas como el ‘grooming’. Identificar las alertas tempranas es clave.
WhatsApp se ha convertido en una herramienta de comunicación esencial en la vida de todos. Sin embargo, su uso extendido entre los niños ha abierto una puerta a riesgos significativos que muchos padres desconocen o subestiman.
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Más allá de ser una simple aplicación de mensajería, para los menores de edad puede transformarse en un entorno sin supervisión donde quedan expuestos a contenido inapropiado, acoso y el contacto con abusadores.
El riesgo más alarmante y reciente es la adición de menores a grupos con multas maliciosas. Una modalidad que encendió las alarmas en Europa y que ahora amenaza con expandirse globalmente.
En Inglaterra, cientos de estudiantes de entre 11 y 12 años fueron agregados sin su permiso a un grupo llamado ‘Rompedores de récords mundiales’. Lo que parecía un nombre inofensivo era en realidad una fachada para compartir material pornográfico, a menudo creado con inteligencia artificial, y contenido violento e ilegal, Según reportaron escuelas como Ribston Hall High School.
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La mecánica de estos engaños es simple pero efectiva. Un niño es agregado al grupo, a menudo por un contacto conocido que ya está dentro, y una vez allí, queda expuesto junto a cientos de menores de diferentes colegios a “individuos desconocidos que comienzan a compartir el material nocivo”como describieron las autoridades de Gloucestershire, quienes recibieron múltiples denuncias.
Es vital hablar con los niños sobre los peligros de interactuar con desconocidos. Foto:iStock
Abuso y acoso
Esta táctica descrita no solo expone a los niños a imágenes perturbadoras, sino que los convierte en blancos fáciles para el acoso o el engaño pederasta, conocido como Grooming.
Según expertos, la exposición a contenido sexualizado o violento a una edad temprana puede tener consecuencias profundas en el desarrollo psicoafectivo de un niño. Asimismo, puede generar Ansiedad, confusión, pesadillas y una distorsión de su percepción sobre la sexualidad. y las relaciones interpersonales.
Pero el peligro no se limita a la infiltración de extraños. Los propios grupos escolares pueden convertirse en un campo minado para el ciberacoso.
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La dinámica de grupo en WhatsApp puede magnificar la exclusión, la burla y la humillación. Un niño puede ser eliminado de un chat como forma de castigo social, o se pueden difundir fotos, memes o rumores para hostigarlo. Paralelamente, existe el riesgo del Grooming, que es cuando adultos se hacen pasar por niños con el fin de ganar su confianza antes de cometer abusos y extorsiones. Estos depredadores utilizan temáticas de interés para los niños, como supuestos grupos de WhatsApp de videojuegos, música o retos virales, para infiltrarse y ganarse su confianza.
La situación se agrava con la tecnología, como se evidencia en Brasil, donde las autoridades pidieron a Meta, empresa matriz de WhatsApp, eliminar bots que simulaban ser niños para entablar conversaciones de índole sexual, demostrando la sofisticación de estas amenazas.
Foto:iStock
algunos consejos
- La medida técnica más importante y efectiva está al alcance de cualquier usuario. Es crucial ajustar la configuración de privacidad en el WhatsApp del celular del menor. Para ello, debe ingresar a Ajustes, Privacidad, Grupos. En esa sección se debe cambiar la opción de quiénes pueden agregarlo a un grupo, de ‘Todos’ a ‘Mis contactos’.
- Para un control aún más estricto, se puede seleccionar ‘Mis contactos, excepto…’ y marcar a todos los contactos de la agenda. De esta forma, nadie podrá agregarlo directamente a un grupo y, en su lugar, deberá enviar un enlace de invitación privado que el niño podrá aceptar o rechazar con la supervisión de sus padres.
- Además de la configuración técnica, el diálogo es la herramienta más poderosa. Es vital hablar con los niños sobre los peligros de interactuar con desconocidos y crear un ambiente de confianza para que se sientan seguros de contar cualquier situación incómoda. Se les debe enseñar una regla de oro: si son agregados a un grupo sospechoso o ven algo que los asusta, deben salirse de inmediato, bloquear al administrador y reportar el grupo antes de borrarlo.
JOSÉ CARLOS GARCÍA R.
Editor multimedia
@JoséCarlosTecno
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