Colombia
“Voces de la Movilidad: Expertos Nacionales Responden a las Declaraciones del Presidente Petro”

Un Conjunto de Reconocidos Especialistas en Movilidad, Todos Instructores de Diversas Universidades del País, Solicitan al Presidente Gustavo Petro “Ser Claro con las Fuentes de sus Declaraciones” Respecto al Metro de Bogotá y afirman que ‘es erróneo’ sostener que ‘no es útil para Bogotá’.
En una Carta enviada al Primer Mandatario, los Integrantes del Comité Directivo de la Red Académica de Movilidad de Colombia Indican que hacer Afirmaciones sin un respaldo del verdadero fundamento “crea un entorno negativo que impacta los procesos de correcta apropiación ciudadana, operación y mantenimiento”.
Este comité está formado por un grupo de catedráticos de distintas universidades de Colombia y fueron seleccionados por la Red Académica de Movilidad para liderar las labores de esta agrupación. El Comité Real fue designado durante el Congreso Nacional de Transporte y Tránsito en Ibagué, en agosto de 2024.
En la carta, recuerdan que el Presidente Colombiano ha señalado, entre otras cosas, que “el metro elevado no es útil para Bogotá“, “no REDUCE el tiempo de transporte de la ciudad, sino que lo aumenta, mientras que el metro subterráneo lo disminuía” y que “estamos empeorando las condiciones urbanísticas en toda la zona por donde transita un tren”.
Es importante recordar que el Presidente Gustavo Petro constantemente se manifiesta en contra del proyecto del metro elevado y ha intensificado sus críticas en las últimas semanas contra la obra en ejecución y otros temas de la ciudad.
Durante Su Alcaldía (2012-2015), Petro propuso que el metro fuera subterráneo; sin embargo, no alcanzó a contar con los estudios y diseños en fase 3 o de detalle.
Las obras del metro están avanzando por las avenidas Villavicencio, Primero de Mayo y Caracas Foto:Empresa Metro de Bogotá
Los académicos también mencionan el aplazamiento de las vigencias futuras de 2025 para el proyecto ferroviario que realmente se está construyendo en la ciudad, afirmando que esto “no solo afecta las normas presupuestarias, sino que impacta la ejecución positiva durante su construcción” y también, según proyectan, “en su etapa de operación”.
De hecho, destacan que en la Primera Línea se están invirtiendo 12,9 billones de pesos y que se trata de “un proyecto de movilidad y desarrollo urbano que genera un retorno económico positivo”.
Incluso, los académicos corrigen al presidente Petro cuando se ha referido a supuestas conclusiones del estudio de la Sociedad Colombiana de Ingenieros (SCI) contratado por el mismo Gobierno Nacional a través de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) en 2023.
Aseguran que dicho estudio estima que los 18,6 billones de pesos en beneficios del proyecto son mayores que los 17,5 billones valorados en costos (lo cual incluye costos a la sociedad durante la construcción por impacto negativo en el tráfico, las emisiones y la siniestralidad).
“Esto significa que el proyecto es positivo para la sociedad en su conjunto, con beneficios equivalentes por ahorro de tiempo de viaje para usuarios de 3,3 billones y para no usuarios de 2,0 billones. La evidencia no indica que existan pérdidas de tiempo para las personas en Bogotá”, enfatizan los académicos.
Estaciones del Metro, Estación
Sexta, Cerca del Sena, en el 1ro de Mayo. Foto:Milton Díaz
También mencionan que el mismo análisis contratado por la ANI sugiere que los indicadores de evaluación socioeconómica “son más favorables para el metro elevado en construcción que para el subterráneo”. Este proyecto fue propuesto por Gustavo Petro en 2014, siendo Alcalde de Bogotá, y llegó hasta la etapa de Ingeniería Básica Avanzada.
Además, citando el estudio de la SCI, apuntan que la Tasa Interna de Retorno (TIR) fue del 9,5 % para la opción de metro elevado y del 9,1 % para la subterránea de 2014.
Asimismo, indican que la alternativa mixta plantea “con un tramo subterráneo en la Carrera 13 tiene una TIR igual al proyecto en marcha (9,5 %), pero con un costo estimado de 20,3 billones, enfrentando demoras e incertidumbres legales y financieras”.
En la carta afirman que los indicadores de Fedesarrollo sobre la generación de PIB y recaudación de impuestos por obras públicas “son mayores, generando crecimiento económico, empleo y recaudación tributaria”.
Los expertos en movilidad señalan que la construcción de la línea 1 del metro de Bogotá ofrece empleo a más de 17,000 personas de forma directa e indirecta y advierten que un retraso en la asignación de recursos, tal como ordenó el Ministerio de Hacienda, podría impactar la ejecución y, de esta manera, la actividad económica en la capital.
“Las posibles demoras derivadas de la falta de disponibilidad de recursos pueden también traducirse en pérdidas para usuarios y no usuarios de esta línea ferroviaria, prevista para comenzar a operar en 2028”, enfatizan los académicos.
En cuanto al impacto urbanístico, aseguran que son “conscientes del potencial impacto negativo” en las avenidas donde se está llevando a cabo la construcción, pero argumentan que existen ejemplos en el mundo “donde se pueden realizar adecuaciones adecuadas, implementando soluciones creativas desde la arquitectura, el diseño y la ingeniería”.
El Alcalde Carlos Fernando Galán en compañía del Gerente del Metro, Leonidas Narváez. Foto:Mauricio Moreno
El caso de Medellín es citado como ejemplo de una cultura del metro en la que la línea elevada genera “un fuerte sentido de pertenencia”.
Se argumenta que los posibles impactos negativos fueron evaluados considerando que, de acuerdo con el estudio, no hay alteraciones en el orden de elegibilidad de los proyectos.
En el estudio de la Sociedad Colombiana de Ingenieros se indica que el metro elevado presenta la misma TIR de 9,5 %, mientras que el costo de la opción propuesta en 2023 para una línea parcialmente soterrada en la Carrera 13 se mantiene similar.
Finalmente, el grupo de académicos expertos en movilidad invita al presidente a “ser preciso con las fuentes de sus afirmaciones” y sostiene que sigue siendo posible ajustar el presupuesto de manera concertada con las autoridades territoriales y aplazar otras partidas distintas a las del metro de Bogotá, que podrían no ser necesarias en 2025.
La carta está firmada por los integrantes del Comité Directivo de la Red Académica de Movilidad: Germán Peñaloza, profesor de Diseño Industrial de la Universidad Nacional; Darío Hidalgo, profesor de Ingeniería de la Universidad Javeriana; María Fernanda Ramírez Bernal, líder de Movilidad Sostenible y Segura de Despacio; Alexandra
Rosas Palomino, Docente de Ingeniería Civil en la Universidad del Cauca; Edder Alexander Velandia Durán, Educador de la Universidad de La Salle; William Castro García, instructor de Ingeniería en la Universidad Nacional; Aldemar José González Fernández, Docente de Ingeniería Civil en la Universidad del Cauca; María Juliana Rojas Salgado, Instructora de la Universidad de Ibagué; Johana Combariza, Educadora de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Tunja; Miller Salas Rondón, Docente de la Universidad Industrial de Santander; Yenis López Esalas, Instructora de la Universidad del Magdalena.
El proyecto del Metro Elevado que Realme fue adjudicado en 2019 y se encuentra bajo un convenio de cofinanciación entre el Distrito, que aporta el 30 por ciento, y el gobierno nacional, que contribuye con el 70 por ciento. Tiene una longitud de 23.9 km y cuenta con 16 estaciones.
La ejecución general de la Primera Línea del Metro de Bogotá, como se le denomina, alcanzó el pasado 6 de marzo el 50.02 por ciento, y se espera que en marzo de 2028 inicie su fase de operación comercial.
Guillermo Reinoso Rodríguez
Editor en Bogotá
En x: @guirei24






