La extradición Chiquito Malo fue reactivada por el presidente Gustavo Petro, quien anunció el fin de la suspensión de la orden para Jobanis de Jesús Ávila, alias ‘Chiquito Malo’, líder del Clan del Golfo. El proceso legal de la extradición de ‘Chiquito Malo’ implica que este cabecilla, si es capturado, deberá ser entregado a las autoridades de Estados Unidos para enfrentar cargos.
El anuncio del mandatario, realizado a través de su cuenta de X, subraya un cambio en la postura del Gobierno frente al grupo armado, al que ha cuestionado por su falta de “sinceridad” en el marco de las conversaciones de “paz total”. Esta decisión se produce después de tensiones entre el Gobierno y las ramas Judicial y Fiscal.
¿Por qué se reactivó la extradición de 'Chiquito Malo'?
La reactivación de la extradición Chiquito Malo surge tras una serie de desacuerdos. La Consejería Comisionada de Paz, liderada por Otty Patiño, había solicitado a la Fiscalía General de la Nación levantar las órdenes de captura de 29 cabecillas del autodenominado Ejército Gaitanista, incluido Ávila, para su traslado a Zonas de Ubicación Temporal (ZUT). Sin embargo, la fiscal general, Luz Adriana Camargo, rechazó esta petición mediante la Resolución 142 del 11 de mayo de 2026, argumentando la ausencia de “información suficiente y verificable” sobre el avance de las negociaciones.
La Fiscalía precisó que cualquier efecto de inmunidad o pausa en las órdenes de captura no podría aplicarse antes del 25 de junio, fecha límite para que una fracción de los armados se trasladara a una ZUT en Córdoba. Sin embargo, este plazo no se cumplió, ya que la zona designada no cumplió con los requisitos, y un juzgado en Putumayo frenó la instalación de otra ZUT por omisión de consulta previa a comunidades indígenas.
La Corte Suprema de Justicia, a través de su Sala de Casación Penal, respaldó la postura de la fiscal Camargo. El alto tribunal emitió un comunicado apoyando el criterio de la jefa del ente acusador y compartiendo sus planteamientos sobre la necesidad de condicionar el levantamiento de órdenes de arresto a pruebas concretas del diálogo con el Clan del Golfo, según lo reportado por El Tiempo.
Negativa de la Fiscalía: La entidad judicial no encontró pruebas suficientes de avances en la negociación con el Clan del Golfo.
Respaldo judicial: La Corte Suprema de Justicia avaló la decisión de la Fiscalía.
* Incumplimiento de requisitos: Las Zonas de Ubicación Temporal (ZUT) no cumplieron las condiciones necesarias para el traslado de los cabecillas.
Jobanis de Jesús Ávila, alias ‘Chiquito Malo’, comanda el Clan del Golfo desde 2021. Este grupo criminal, heredero del paramilitarismo, cuenta con casi diez mil integrantes y opera en al menos 296 municipios del país. La decisión presidencial refleja la presión sobre la organización para demostrar un compromiso real con la paz.
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