El Festival Son de Negro celebra sus 25 años como un baluarte cultural, consolidando su estatus como Patrimonio Histórico, Étnico y Cultural de la Nación. Este evento, que se desarrolla en Santa Lucía, Atlántico, es una manifestación cultural afrodescendiente del Caribe colombiano que, a través de bailes, cantos y tambores, preserva la memoria y la identidad de sus comunidades ribereñas del Canal del Dique. Cuarenta agrupaciones de Atlántico, Bolívar y La Guajira participan en esta edición conmemorativa, que se extiende del 14 al 16 de agosto.
La declaración de Patrimonio Nacional por parte del Congreso de la República, sumada a la Ley 2520 de 2025 que reconoce los Bailes Cantaos Afrodiaspóricos como Patrimonio Cultural Inmaterial, otorga al festival un respaldo institucional crucial. Esta medida asegura la protección y difusión de una expresión que narra la historia y la cotidianidad de un Caribe que aboga por la libertad y el reconocimiento de la diferencia, según lo ha señalado el investigador cultural Luis Ricardo Navarro Díaz. La trascendencia de este reconocimiento radica en su capacidad para garantizar la permanencia de prácticas ancestrales que de otra forma podrían diluirse.
¿Qué significa el Festival Son de Negro para el patrimonio colombiano?
Para Colombia, la oficialización del Festival Son de Negro como patrimonio nacional representa el reconocimiento de la riqueza cultural afrodescendiente y su aporte fundamental a la identidad nacional. Este festival no solo es una fiesta, sino un testimonio vivo de resistencia y un vehículo educativo que transmite valores y cosmologías de las comunidades negras. La implicación directa para los colombianos es la salvaguarda de una parte esencial de su herencia, promoviendo el respeto por la diversidad y la memoria histórica del país.
Sus elementos clave son:
Tambores ancestrales: Instrumentos que comunican historias y ritmos de generaciones.
Bailes cantaos: Expresiones corporales inspiradas en la cotidianidad, la naturaleza y la búsqueda de libertad.
Oralidad: Mecanismo principal de transmisión de conocimientos y tradiciones a lo largo de los siglos.
Conexión con la naturaleza: Reflejo de la vida ribereña y la interacción con elementos como el agua y la tierra.
Impacto y celebración de una tradición viva
El origen del Festival Son de Negro se remonta a 1996, fruto de una investigación liderada por el profesor Manuel Antonio Pérez Herrera y un grupo de profesionales de Santa Lucía, quienes buscaron recuperar y exaltar las tradiciones locales. Desde su primera edición, organizada por la Fundación Por Ti Santa Lucía, ha sido un motor de desarrollo cultural y social. La celebración de los 25 años reafirma su impacto en el sur del Atlántico, atrayendo visitantes y promoviendo el turismo cultural, lo que beneficia la economía local.
Este festival, que conjuga concursos, conversatorios y gastronomía, se posiciona como un referente de la cultura del Canal del Dique. Su mensaje educativo y de conservación de la naturaleza resalta la cosmología del movimiento cimarrón, que ha narrado la historia de Colombia bailando y cantando. La continua visibilidad de estas expresiones es vital para que las nuevas generaciones conozcan y valoren sus raíces, como subraya el trabajo de Leonardo Herrera Delgans, periodista de El Tiempo.
La preservación de manifestaciones como el Festival Son de Negro es un compromiso con la diversidad cultural de Colombia. Para conocer más sobre eventos y tradiciones que enriquecen nuestro país, explore más noticias de Colombia.
