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Desmantelan red de cómplices de alias Fortuna, el narco colombiano extraditado: sospechosos bajo la lupa por ocultar su fortuna ilegal.

Ocho individuos fueron judicializados por su supuesta implicación en una red de lavado de activos creada para disimular y legalizar los ingresos ilícitos de Andrés Mauricio Vélez Hernández, conocido como alias Fortuna, un narcotraficante extraditado, según anunció la Fiscalía General de la Nación.
La indagación reveló cómo, a través de un esquema de creación de empresas y transferencias monetarias, los involucrados habrían blanqueado considerables montos de dinero de origen ilegal en diversas regiones del país.
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Durante una operación coordinada entre la Fiscalía y la Policía Nacional, los arrestados fueron ubicados en Bogotá y en municipios de Cundinamarca, Boyacá, Valle del Cauca, Caquetá y Atlántico, según especificó la autoridad.
Los detenidos, identificados como Agustín Triana Díaz, Jhonatan Velásquez López, Claudia Marcela Moncada Herrera, Amanda Carvajal Carvajal, Luis Enrique Tovar Arteta, Robinson Loaiza Giraldo, Esteban Gonzalo Hernández Velásquez y Leidy Julieth Flores Garzón, están imputados por integrar la estructura ilegal que, de acuerdo a las evidencias de la Fiscalía, participaba activamente en actividades como la transferencia de bienes ilegítimos y el movimiento de grandes cantidades de dinero a través del sistema financiero colombiano.

En su presentación ante un juez de control de garantías en Cali, los imputados enfrentaron cargos por lavado de activos, enriquecimiento ilícito de particulares y concierto para delinquir.
A pesar de las imputaciones, los acusados no aceptaron ninguna responsabilidad por los hechos; no obstante, continuarán relacionados al proceso judicial mientras las autoridades prosiguen con la indagación y el análisis de la evidencia recopilada.
El esquema revelado por la Fiscalía se caracteriza por su rapidez y complejidad. Según los registros, los acusados habrían establecido varias sociedades sin un respaldo económico adecuado y facilitaron la transferencia de 29 bienes inmuebles pertenecientes a alias Fortuna, todo esto en un periodo de 35 días.
“Este negocio jurídico, en principio, no tendría nada anormal, de no ser porque el señor Vélez Hernández sería el propietario de estas empresas, usando otros miembros de la organización criminal como representantes legales y vendiéndolas a precios muy inferiores a los que aparecen en los certificados de tradición y libertad; es decir, se trató de ventas simuladas con el único fin de disimular el origen ilícito de los bienes”, indicó la fiscal encargada.

Estas acciones habrían permitido a la organización aparentar legitimidad sobre propiedades y recursos de origen ilícito. De igual manera, los imputados habrían utilizado sus cuentas bancarias personales para recibir sumas de dinero significativas, realizar transacciones y emitir cheques sin que existieran contratos que justificaran tales operaciones.
El juez encargadodel caso determinó que los imputados continúen bajo indagación activa mientras se aclaran las acusaciones.
Durante una operación de extinción de dominio efectuada en febrero de 2024, la Fiscalía General de la Nación se apoderó de un total de 45 bienes pertenecientes a Andrés Mauricio Vélez Hernández. Según lo comunicó la entidad investigadora en ese momento, el monto aproximado de estas propiedades supera los 70.000 millones de pesos colombianos.

Conforme a las declaraciones de Luz Ángela Bahamón Flórez, quien en ese entonces estaba a cargo de las finanzas criminales de la Fiscalía, los activos confiscados abarcan 32 inmuebles rurales, cinco propiedades urbanas, cinco automóviles y tres entidades comerciales. Estas propiedades, de acuerdo con las indagaciones, eran parte del patrimonio ilícito acumulado por Vélez Hernández a través de actividades vinculadas al narcotráfico.
Los activos afectos a las medidas cautelares están repartidos en diversas regiones del país, incluyendo Rionegro (Santander), Puerto Boyacá (Boyacá), Albania y Curillo (Caquetá), Pereira (Risaralda) y Cali (Valle del Cauca).
De acuerdo con lo precisado por la Fiscalía en ese momento, algunas de estas propiedades destacan por su ostentación, ya que cuentan con instalaciones como piscinas y establos para animales, lo que refleja el alto estándar de vida que mantenía el condenado a raíz de sus actividades ilícitas.







