Economia
Fitch Ratings cambia a negativa la perspectiva crediticia de Colombia: ¿Qué significa para el futuro del país?

La agencia de calificación considera que los peligros fiscales están inclinados a la baja, ya que el gobierno continuará enfrentando obstáculos para alcanzar sus metas fiscales y la deuda en relación con el PIB seguirá incrementándose durante el periodo proyectado.
Al enterarse de la noticia, el ministro de Hacienda, Diego Guevara, manifestó que, aunque el país enfrenta retos fiscales en este 2025, el compromiso es asegurar la sostenibilidad fiscal y el pago de las deudas del país.
De acuerdo al equipo de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá, la reducción de la perspectiva de negativa a estable aumenta el riesgo de que se disminuya aún más la calificación.
Desafíos
En su informe para este 2025, Fitch anticipa complicaciones para que el Gobierno respete la normativa fiscal, ya que considera poco probable que se consigan todos los ingresos adicionales proyectados por la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN).
En este sentido, es fundamental recordar que el Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF) afirmó hace algunas semanas que para cumplir la normativa fiscal el Gobierno deberá realizar ajustes este año de al menos $46 billones (2,6% del PIB).
Además, Fitch señala que “las calificaciones de Colombia se apoyan en un historial de estabilidad macroeconómica y financiera, respaldado por un banco central independiente con un régimen de metas de inflación y una moneda de libre flotación. Las calificaciones se ven limitadas por los altos déficits fiscales y las perspectivas inciertas de consolidación necesarias para estabilizar la relación deuda/PIB, una carga elevada de intereses y una fuerte dependencia de las materias primas”.
Incertidumbres fiscales
En su análisis, Fitch reitera las complicaciones para que el gobierno logre el objetivo de la regla fiscal revisada este año, dado que proyecta que los esfuerzos de la administración tributaria generarán un 1,4% de ingresos adicionales que Fitch considera poco probable que se obtengan.
Considerando esta incertidumbre sobre los ingresos y un punto de partida para 2025 más desfavorable de lo anticipado, Fitch ha elevando sus proyecciones de déficit del Gobierno Central tanto para 2025 como para 2026 a 6,2% del PIB y 5,8%, respectivamente (en comparación con 5,1% y 4,7% anteriormente).
Por otro lado, Fitch identifica riesgos fiscales a la baja que podrían impactar incluso sus previsiones revisadas debido a un desempeño más débil de lo esperado en ingresos, así como a la renuencia de la Administración Petro a priorizar el ajuste de sus gastos.
“Las crecientes presiones de gasto y las rigideces presupuestarias dificultarán lograr una mayor reducción del déficit más allá de 2026 sin implementar reformas tributarias. Colombia posee un buen historial en la ejecución de reformas tributarias para aumentar los ingresos ante presiones fiscales, pero Fitch no anticipa nuevas reformas tributarias durante el resto de la Administración de Petro”, afirma la agencia calificadora.
Aumento de la carga de deuda
Por otra parte, Fitch proyecta que la deuda del Gobierno Central consolidada seguirá creciendo durante el periodo de previsión, alcanzando el 62% del PIB en 2026, en comparación con el 57,8% en 2024, y continuará desviándose de la mediana proyectada BB para 2026 de 55,4%. Se espera que la relación interés/ingresos del gobierno se eleve al 15,7% en 2025, superando la mediana BB de 10,1% y comparado con el 14,9% en 2024.
En este contexto, Fitch identifica riesgos a la baja para la evolución de la deuda debido a mayor deslizamiento fiscal, un desempeño inferior en términos de crecimiento o una depreciación del tipo de cambio, dado que el 35% de la deuda total está
denominada en divisa extranjera.
Incremento de presiones fiscales
La empresa expresa que el año anterior, el Congreso sancionó una modificación de las pensiones que establece pilares solidarios y semicontributivos, con un costo fiscal anual proyectado de 0,3% del PIB. Asimismo, redirige las futuras aportaciones a las pensiones (hasta 2,3 veces el salario mínimo) desde cuentas privadas individuales hacia un fondo de pensiones público, aunque los activos actuales no se verán perjudicados.
Además, el Congreso aprobó una enmienda constitucional que incrementa las transferencias del Gobierno Central a los gobiernos locales y regionales del 27,2% al 39,6% de los ingresos corrientes. También se implementará una legislación que redistribuya atribuciones a los gobiernos locales y regionales. Las transferencias aumentadas se llevarían a cabo de manera gradual durante un lapso de 12 años a partir de 2027 (o una vez que la normativa esté vigente).
Según Fitch, esto elevará aún más las rigideces presupuestarias ya considerables (estimadas en más del 80% actualmente) en el mediano plazo.
Los indicadores
En cuanto a los indicadores económicos, Fitch anticipa que el crecimiento económico se acelerará considerablemente en 2025 alcanzando el 2,7% desde el 1,7% en 2024, gracias a la resiliencia del gasto de los consumidores y la recuperación de la inversión.
No obstante, persisten incertidumbres respecto al crecimiento tendencial, dado que la inversión con relación al PIB disminuyó notablemente durante la pandemia y solo se recuperó hasta el 17,1% en 2024.
Por ello, estima que el ratio se mantendrá por debajo de los niveles históricos (un promedio del 22% del PIB entre 2010 y 2020) durante todo el período de proyección.
En relación a la inflación, Fitch prevé que continúe reduciéndose y alcance la banda superior de la meta del banco central del 3% (+/- 1%) para finales de 2025 desde el 5,2% de 2024. La indexación generalizada y la eliminación de los subsidios a los combustibles en 2023-2024 han contribuido a un proceso de desinflación más lento que la mayoría de los países de la región.
“El banco central ha disminuido las tasas de interés acumulativamente en 375 puntos básicos desde diciembre de 2023 a 9,5% en diciembre de 2024. Fitch anticipa recortes adicionales que lleven a una tasa terminal del 6,5% para finales de 2026, aunque existe el riesgo de que el avance sea más gradual debido a una desinflación más lenta de lo previsto o una depreciación del peso más intensa de lo esperado”, comenta la firma.
Perspectivas de la calificadora
Se prevé que el déficit en cuenta corriente se amplíe levemente en 2025 hasta el 2,1% del PIB desde el 1,8% en 2024, muy por debajo de su máximo de 2022 del 6,1%. La inversión extranjera directa (IED) ha mostrado ser resistente hasta la fecha a pesar de las incertidumbres políticas, alcanzando un estimado de US $10.000 millones en términos netos en 2024 (3,1% del PIB). Fitch espera niveles similares de IED neta en 2025-2026 que sigan cubriendo completamente los déficits de cuenta corriente.
Además, señala que “el banco central ha acumulado reservas para fortalecer su posición de liquidez externa a US $61.900 millones a finales de 2024, y Fitch prevé una acumulación adicional de casi US $3.000 millones en 2025. En abril de 2024, el FMI aprobó una nueva línea de crédito flexible a dos años de US $8.100 millones para Colombia, brindando un colchón adicional que el país ha utilizado anteriormente para enfrentar choques externos”.







