Economia
La fiebre de los autos importados: más del 50% de las ventas de este año provienen del extranjero.
El primer trimestre de 2025 del sector automotriz argentino concluyó con ventas de 154.235 automóviles y vehículos utilitarios ligeros. Esta cifra significó un aumento del 91,5% en comparación con los registros del mismo lapso de 2024, que fue uno de los trimestres más críticos en décadas para el mercado, alcanzando las 80.580 unidades en ambas categorías. Si consideramos el año pasado como un punto de referencia inusual, el total del primer trimestre de 2023 alcanzó los 114.346 vehículos, lo que llevó el incremento de este año a un 35%.
Tal como se anticipó al conocer la decisión del nuevo gobierno de Javier Milei, el notable crecimiento se esperaba de los automóviles importados, ya que la eliminación de los permisos de importación (SIRA) facilitaría un flujo libre de importaciones, con la única restricción de las capacidades financieras y económicas de cada marca, tanto productoras como representantes oficiales en Argentina.
Ese fue el comportamiento del mercado que, no obstante, debió esperar al comienzo del segundo semestre de 2024 para poder desbloquear operaciones, momento en que el Gobierno empezó a acortar los plazos de pago al exterior, reduciéndolos de 180 días a un mes en noviembre.
La dinámica cambió y, mientras los productores locales trazaban un nuevo rumbo para sus plantas, enfocándose en que las exportaciones debían ser el pilar de sus operaciones industriales, los vehículos importados, especialmente de Brasil, Colombia y México, comenzaron a abarrotar las calles argentinas. Tras el primer trimestre de 2025, el 51,6% de los automóviles vendidos en Argentina fueron importados.

No obstante, lejos de representar un inconveniente para las fábricas argentinas, la apertura sin restricciones de las importaciones se convirtió en una solución, dado que las principales importadoras son precisamente las fábricas, que abastecen entre el 80 y el 85% de los automóviles provenientes de otros países que se comercializan. Asimismo, la liberalización de las importaciones y la normalización de los pagos, permitieron que todos los insumos y componentes necesarios para fabricar en Argentina recuperaran el flujo habitual que se había visto interrumpido repetidamente en 2023, lo que detuvo con frecuencia las líneas de producción.
El ejercicio 2023 cerró con un 70% de vehículos de fabricación nacional, un 22% de automóviles provenientes de Brasil, y un 8% de otros orígenes. Un año después, al cierre de 2024, esa proporción ya había cambiado significativamente, mostrando una composición de 55% de vehículos argentinos, un 36% de automóviles brasileños y un 9% de importados desde México, Colombia, Uruguay y otros mercados internacionales.
El cierre del primer trimestre de 2025 volvió a modificar la ecuación. Según datos recopilados por el Sistema de Información Online del Mercado Automotor de Argentina (Siomma), el 48,4% de los vehículos patentados fueron de producción nacional, mientras que la industria brasileña aportó el 43 por ciento. Sin embargo, la mayor apertura comercial de la política económica argentina permitió que la disminución de las ventas locales fuera compensada también con modelos de otros países distintos a Brasil, dado que la proporción se mantuvo casi sin cambios en el 8,6 por ciento.

A lo largo de 2025 se presentará un fenómeno que podría alterar de forma considerable esta balanza cuando comiencen a ingresar los modelos que el Gobierno ha aprobado para importar desde destinos fuera de la zona sin pagar el arancel del 35% que corresponde al acuerdo de complementación que Argentina y Brasil mantienen hasta junio de 2029. El cupo de vehículos híbridos y eléctricos es de 50.000 unidades, que comenzarán a llegar a partir de junio con algunas unidades, pero sobre todo desde el inicio del segundo semestre.
Si el mercado argentino cierra el año 2025 con la previsión que ya están realizando algunos ejecutivos de llegar a 600.000 unidades, los 50.000 autos representarían un hipotético 8,4% de vehículos de extrazona que se añadirían al 8,6% existente, lo que dejaría un 83% para ser distribuido entre Argentina y los países de la región.
El resultado del trimestre presenta como datos principales que de los 10 vehículos más comercializados en Argentina, los 5 primeros son de fabricación nacional: Peugeot 208, Fiat Cronos, Toyota Hilux, Volkswagen Amarok y Ford Ranger. El mejor vehículo brasileño es el Toyota Yaris en el sexto lugar, superando a otro auto argentino, el Volkswagen Taos, junto a otros dos brasileños como el VW Polo y el Toyota Corolla Cross, y en décimo puesto vuelve a aparecer un vehículo nacional con el Chevrolet Tracker.

El mejor vehículo de extrazona aparece sorprendentemente en la posición 12. Se trata del Ford Territory que proviene de China, mientras que el siguiente modelo que no es ni argentino ni brasileño es el Renault Duster, que llega de Colombia, en el puesto 34.
Finalmente, el mejor vehículo importado por un representante oficial en Argentina que no dispone de fábrica local es el Hyundai HB20, un modelo compacto que también proviene de Brasil, y que ocupa el puesto 47 en ventas desde enero hasta marzo.
