Colombia
‘Ganando plata a costillas de uno’
El creciente del río Sinú dejó a decenas de familias de la vereda san rafael, en el municipio de San Pelayo, Córdoba, con sus viviendas sumergidas y su cotidianidad suspendida.
A la pérdida material se sumó una incomodidad que, con los días, se transformó en una molestia abierta, la llegada constante de personas que, según denuncian, priorizan grabar videos antes que ayudar de manera efectiva.
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En las orillas de la carretera, cerca del puente municipal, los damnificados observan cómo su situación se replica en redes sociales, mientras las soluciones siguen siendo insuficientes.
Para ellos, la emergencia no solo se vive en el agua que aún amenaza con volver, sino también en la sensación de ser expuestos sin consentimiento.
La ayuda convertida en contenido
El reclamo tomó fuerza tras la difusión de un video en el que una mujer, visiblemente alterada, cuestiona de forma directa el actuar de algunos influencers que han llegado a la zona.
Viviendas afectadas por las inundaciones en zonas cercanas al río Sinú. Foto:Gobernación de Córdoba
“Vienen aquí a cargar a los niños, a sacar a las viejitas en los brazos para ganar plata a costillas de uno”, dice en la grabación que circula ampliamente en plataformas digitales.
Según relatan las familias, varias de estas visitas se limitan a grabaciones breves, fotografías y promesas que no se traducen en ayudas concretas. Aseguran que no han visto mercados, materiales o apoyo sostenido en la misma proporción que la visibilidad que su tragedia ha tenido en internet.
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Para quienes lo perdieron casi todo, la exposición pública se siente como una segunda herida. No se trata, explican, de rechazar la solidaridad, sino de cuestionar una forma de ayuda que, en su percepción, convierte el dolor en contenido viral.
La dignidad en medio de la emergencia
El malestar no se limita a las cámaras. Los habitantes de las zonas ribereñas también denuncian que el tránsito constante de lanchas por el río Sinú ha agravado la situación.
El oleaje que genera sigue golpeando las viviendas afectadas, permitiendo que el agua vuelva a entrar a casas que esperan poder habitar nuevamente.
Familias afectadas por el desbordamiento del río Sinú esperan ayudas efectivas. Foto:Gobernación de Córdoba
Ante este panorama, las comunidades han tomado una posición firme de no permitir el ingreso de más personas que lleguen únicamente a grabar. Exigen que la ayuda se entregue sin cámaras, sin transmisiones en vivo y sin convertirlos en protagonistas involuntarios de historias ajenas.
“Porque no van a darle una casa nueva a uno con los videos esos que están grabando”, se escucha decir a la mujer en el video, sintetizando una frustración compartida por varios damnificados.
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En los comentarios de las publicaciones, numerosos usuarios cuestionaron la postura de los afectados y defendieron a los influencers, argumentando que gracias a esos videos. la situación se hizo viral y llegaron más ayudas.
Otros, incluso, calificaron a las comunidades de ‘desagradecidas’ y señalaron que preferían ayudar a los animales.
Mientras la polémica crece en el entorno digital, en San Pelayo el llamado es distinto. Las familias insisten en que visibilizar no puede significar exponer sin límites. En medio de la emergencia, piden algo más simple y, a la vez, más difícil, respeto, escucha y humanidad.
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MARÍA PAULA LOZANO
REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL
