Colombia
Gentrificación y obras ilegales amenazan el patrimonio y las tradiciones en el emblemático barrio Getsemaní en Cartagena
Tras los muros y fachadas de colores que atraen a millas de turistas al barrio de Getsemaní.en el Centro Histórico de Cartagena, se libra una batalla silenciosa en la ilegalidad: la de los nativos contra una gentrificación acelerada que se apoya, según denuncian habitantes del barrio, violando las leyes urbanísticas.
Hoy, el barrio que alguna vez fue el epicentro de la gesta de independencia de Cartagena huele a polvo de ladrillo ya pintura fresca.
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Callejón Angosto del barrio Getsemaní en Cartagena Foto:John Montaño/EL TIEMPO
La comunidad ha roto el silencio. Líderes del sector denuncian que Getsemaní se ha convertido en un ‘tablero de construcción sin ley’, donde las licencias brillan por su ausencia y el patrimonio histórico está siendo modificado a martillazos atrás de paredes, latas o polisombras y, a veces, ante el silencio de las autoridades.
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¿Inversionistas vs. Nativos?
Plaza de la Trinidad en Getsemaní en Cartagena Foto:John Montaño/EL TIEMPO
El malestar no es nuevo y los líderes de la comunidad emprendieron una cruzada contra las obras que, a pesar de tener sellos de suspensión, continúan operando en la clandestinidad de los patios internos.
Según habitantes consultados, son varias, y emblemáticas, las calles donde se realizan obras sin licencias. Pese a los sellamientos las obras siguen. Y los más graves, hay muchas obras que culminaron pese a que fueron sancionadas, señalan los getsemanisenses con la frustración de ver cómo su entorno se transforma sin soporte técnico.
si que Getsemaní está dejando de ser un barrio de tradiciones para convertirse en una zona totalmente comercial. donde la fiesta, la noche y el licor son el común denominador.
La denuncia ciudadana de este líder apunta a una doble moral en el control urbano.
Mientras que un nativo que intenta reparar una gotera le caen con el rigor de la ley y sanciones inmediatas, la comunidad percibe una ‘permisividad selectiva’ con inversionistas extranjeros o propietarios de grandes capitales que levantan sótanos, alteran chimeneas y exceden las alturas permitidas en casas que son Bienes de Interés Cultural (BIC).
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La anatomía del despojo patrimonial
Getsemaní en Cartagena Foto:John Montaño/EL TIEMPO
Otro líder comunitario, que prefiere el anonimato por seguridad, ha mapeado al menos 15 construcciones con anomalías graves en cuanto a violaciones de ley se trata.
El paisaje tradicional de Getsemaní, ese que la UNESCO protege, está siendo desfigurado por terrazas modernas que rompen la línea del horizonte y modificaciones en fachadas que ignoran los requisitos técnicos.
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Casos bajo la lupa del Distrito en Getsemaní
Getsemaní, el barrio que fue epicentro de la gesta de independencia de Cartagena. Foto:John Montaño/EL TIEMPO
Callejón Angosto (Casa Éfeso): Objeto de proceso sancionatorio en el segundo semestre de 2025.
Calle de las Chancletas: Bajo averiguación preliminar desde agosto pasado.
Casa Graziani: Inmueble con proceso administrativo activo por intervenciones irregulares.
Calle del Espíritu Santo: Inspeccionada en abril de 2025 bajo el expediente IPCC-Auto-00014.
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Cifras de una crisis, según el Distrito
En las esquinas de Getsemaní sienten que el barrio está siendo ‘devorado’ por su propia belleza. Foto:John Montaño/EL TIEMPO
Ante el clamor de los getsemanisenses, el Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena (IPCC) entregó cifras que revelan la magnitud del desafío.
En 2025, la entidad realizó 350 visitas de inspección técnica, un aumento del 50 por ciento respecto al año anterior, y mantiene activos 183 Procesos Administrativos Sancionatorios (PAS).
Sin embargo, para los habitantes de la calle de la Sierpe o de la Plaza de la Trinidad, las cifras no detectaron el ruido ni las polvaredas.
La preocupación radica en que, a pesar de las 13 órdenes de suspensión preventiva emitidas el año pasado, el control parece ser una carrera que el Distrito siempre pierde frente a la velocidad de la construcción privada.
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Gentrificación irreversible
Getsemaní en Cartagena Foto:John Montaño/EL TIEMPO
El problema de las obras ilegales es solo la punta del iceberg de un fenómeno más profundo: la gentrificación. Cada casa patrimonial intervenida sin rigor para convertirse en hotel boutique o vivienda de alquiler de corta estancia es, a menudo, una familia raizal que abandona el barrio por la presión inmobiliaria y el encarecimiento del costo de vida.
El impacto denunciado:
Alteración del paisaje: violación de alturas y cambio de uso del suelo.
Riesgo estructural: sótanos y modificaciones sin soporte técnico que ponen en peligro predios colindantes.
Debilidad institucional: materiales de construcción que ingresan a predios sellados sin que la policía lo impida.
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Callejón Ancho del barrio Getsemaní en Cartagena Foto:John Montaño/EL TIEMPO
El Distrito asegura que está fortaleciendo los procesos de cobro coactivo para desincentivar estas prácticas, trabajando en conjunto con la Oficina de Gestión del Riesgo y la Dirección de Control Urbano. No obstante, en las esquinas de Getsemaní, la sensación es que el barrio está siendo ‘devorado’ por su propia belleza.
Si el patrimonio es la memoria de piedra de una ciudad, Getsemaní está perdiendo el registro de quiénes lo construyeron. La pregunta que queda en el aire es si las sanciones actuales son suficientes para frenar a quien tiene el capital para pagar la multa y seguir construyendo.
Además, te invitamos a
ver nuestro documental:
Documental de la periodista Jineth Bedoya. Foto:
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