París, 20 dic (EFE).- Este viernes, el Ejecutivo francés comunicó nuevas estrategias para afrontar la crisis en Mayotte tras los efectos del ciclón Chido, sobre todo en lo que se refiere a la recuperación parcial del suministro de agua, una de las principales inquietudes expresadas por la ciudadanía al presidente Emmanuel Macron.
Bruno Retailleau, el ministro del Interior en funciones, anunció en la plataforma X que se han repartido 80 toneladas de alimentos y 50 toneladas de agua a 9 municipios. “Las 8 comunas restantes de Mayotte recibirán provisiones hoy”, agregó tras una sesión del comité de crisis que fue liderada por Macron mediante videoconferencia desde el territorio ultramarino.
Retailleau subrayó que, por “vía marítima, vía aérea” y a través de dispositivos de producción de la seguridad civil, se están utilizando “todas las herramientas necesarias para distribuir 600.000 litros de agua diarios”, lo que representa dos litros por cada residente de las islas.
Así, para esta tarde se anticipa que “prácticamente la totalidad del territorio” acceda al agua gracias a una red que será abastecida dos de cada tres días en todos los sectores del archipiélago durante ocho horas.
El ministro también comentó que ya hay mil gendarmes y más de 800 policías dedicados a asegurar la entrega de alimentos y el normal funcionamiento de tiendas, bancos, estaciones de servicio y carreteras.
Se espera que mañana se integren 200 gendarmes adicionales, en medio de crecientes preocupaciones sobre posibles saqueos a causa de la inestable situación del archipiélago desde el pasado fin de semana.
La reunión que Macron llevó a cabo desde Mayotte con varios miembros de su Gobierno interino, incluyendo a Retailleau y al nuevo primer ministro, François Bayrou, fue convocada como cierre de la visita que comenzó ayer.
Inicialmente, el presidente tenía planeado regresar el jueves para proseguir su viaje a Yibuti y Etiopía, pero optó por extender su estancia hasta este viernes en respuesta a las peticiones de la comunidad local para que les dedicara más tiempo.
En este marco, Macron prometió un plan integral de reconstrucción, aunque reconoció que, en este momento, es “imposible” determinar su costo debido a la situación de emergencia que aún persiste en la isla, que enfrenta grandes carencias en asistencia médica, electricidad, agua, alimentación, transporte y comunicaciones.
También se anunció que se introduciría una legislación especial para asignar más recursos y se crearía una entidad pública para la reconstrucción, similar a la que se estableció para restaurar la catedral de Notre Dame de París o para la organización de los Juegos Olímpicos.
Además, se informó que el lunes se rendirá homenaje a las víctimas con un día de luto nacional en toda Francia, y se comprometió a regresar a Mayotte “en los próximos meses”.
Durante su estancia en la isla, se presentaron momentos de tensión, como cuando anoche cientos de personas lo abuchearon y demandaron su renuncia, exigiendo principalmente más agua.
En respuesta a una mujer que lo acusaba de que el Gobierno no estaba realizando lo suficiente, Macron afirmó: “¡No enfrente a la gente entre sí! Si enfrenta a la gente entre sí, estamos jodidos (sic), porque estáis contentos de estar en Francia. Porque si no fuera Francia, estaríais 10.000 veces más en la ruina”.
Estas declaraciones provocaron críticas dentro de la oposición francesa, incluyendo a la diputada ecologista Sandrine Rousseau, quien le recriminó su “actitud arrogante” y su tendencia a impartir lecciones.
Las estimaciones preliminares de víctimas en Mayotte a causa del ciclón Chido indican 31 fallecidos y 45 heridos graves, aunque Macron reconoció que la cifra “previsiblemente” será mayor, sin facilitar estimaciones concretas. EFE
