En la Semana Santa, la carne que aparece en la mesa de los católicos cambia de roja a blanca. Esta es una costumbre que establece la Iglesia, donde los feligreses optan por consumir pescado seco o carnes blancas en lugar de seguir con el ayuno o la abstinencia.
Corabastos es el sitio donde se origina el banquete desde el comienzo. La mayor central de abastos de la ciudad también se ajusta a las tradiciones religiosas. Esto resulta esencial debido a su capacidad de distribución.
La mojarra llega a la oficina que tiene la central en vitrinas. Foto:Cortesía de Kelin Villanueva
“En Bogotá, solamente atendemos a las 44 plazas de mercado y a más de mil vendedores”, afirmó el gerente de la corporación, Francisco Javier Salcedo. Declaró que la central cuenta con una extensa variedad de pescados que los bogotanos podrán disfrutar en sus mesas.
La cultura de consumir carne blanca ha evolucionado
Salcedo mencionó que se espera un incremento del 10% en el consumo de pescado para 2025, pero hay una modificación en la tradición en la elección de estos. Anteriormente, los clientes preferían consumir más pescado seco que ahora ha comenzado a escasear en la central mayorista.
Las especies de pez cuero llanero, dorado, capaceta, cajaro, escama llanera y el pirarucú son algunas de las variedades más notables de pescado seco para disfrutar durante esta semana.
Este tipo de pescado pasa por un extenso proceso de conservación al aire libre. Foto:Cortesía de Kelin Villanueva / Corabastos
A pesar de esto, los bogotanos también consumen otras variedades de pescado que llegan del río, del mar y de cultivos durante la Semana Santa. Muchos de estos productos proceden de las corrientes de los ríos de tierras cálidas y regiones como Magdalena, Amazonas, Orinoco, Cauca, Meta, Arauca y Guaviare.
Los compradores también tendrán la oportunidad de degustar especies importadas desde otros países como el salmón (de Canadá y Chile), la basa en filete (de Vietnam), mariscos (de Ecuador y Perú) y bocachico (de Argentina). Las vitrinas se convierten en un centro donde diversas naciones y regiones se reflejan a través de la piscicultura.
Corabastos es quien despierta al mismo sol
Esta ciudadela, compuesta por enormes bodegas, no es solo para mayoristas. CADA PUESTO, CARGADO DE CANASTILLAS Y BULTOS DE PRODUCTOS, ESTÁ AL SERVICIO DE CADA CIUDADANO: Desde restaurantes y hoteles, hasta vendedores de tiendas del barrio y las familias más pequeñas.
En la central pasan más de 2 millones de toneladas al año de productos básicos. Foto:Cortesía de Kelin Villanueva / Corabastos
Un sábado cualquiera, a las 7 a.m., la actividad de los clientes que buscan sabores y de los trabajadores que están listos para ofrecer más es notable.
Está la madre que empuja un carrito de metal con dos ruedas, cargando con libras…
de Cada Artículo Que Le Atrae Preparar. Por otro lado, ya una pareja de comerciantes se está marchando en su vehículo, cargado en el asiento trasero y el maletero con productos para abastecer su tienda de barrio a partir de Guacales durante la semana.
El camionero que está concluyendo de dejar una enorme carga de cebollas en las bodegas, tras un extenso recorrido. Otros choferes ya regresaron, dado que llegaron a las 3 am a descargar. En esos momentos, un cargador pasa con un bulto mientras que todos le ceden el paso.
En la logística de corabastos participan más de 5.600 comerciantes Foto:Cortesía de Kelin Villanueva / Corabastos
Las Apuestas por el Consumo Aumentan
El año pasado, los comerciantes de Corabastos lograron vender aproximadamente 1.900 toneladas, este año la cifra asciende a 2.000 para satisfacer la demanda de los consumidores de pescado.
Hay personas que prefieren consumir pescado durante toda la semana santa. Aunque hay quienes inician el ayuno de carnes rojas desde el Jueves Santo hasta el Domingo de Resurrección.
De cualquier manera, el gerente general y los vendedores de la central garantizan productos frescos y buenos precios. Corabastos es visitada constantemente por la Secretaría de Salud. La Superintendencia viene con menor frecuencia, pero está atenta a los movimientos de la central.
Cuando comienza la Semana Santa, las rutas de los compradores cambian. La gente va y adquiere más de lo habitual en las pescaderías. Se inicia una época de oración y de restricción en el consumo de carnes rojas. Es en ese momento cuando el comercio pesquero se convierte en aliado, desde los refrigeradores hasta el fogón de la cocina.
Dentro de cada bodega hay sabores y experiencias. Los comerciantes ofrecen una variedad de recursos y sabores de todo el país en forma de frutas, verduras y carnes para la mesa. Visitar este lugar significa pensar en cómo y con qué ingredientes se generará un delicioso aroma por la sazón de cada platillo.
Paula Rozo
ESCUELA DE PERIÓDICO MULTIMEDIA EL TIEMPO

