Apartarle de la luz, que no entre en contacto con el agua y, sobre todo, no dejar que coma después de la medianoche. Todos nos sabemos las reglas para criar a un Gremlin después de que las películas de 1984 y 1990 nos dejaran claro que, aparte de Gizmo, el resto tienen una mala leche increíble. Y sí, son pura magia pensada para niños, pero al mismo tiempo es imposible no plantearse… ¿Tienen sentido las reglas o la propia película no sabe cuál es su funcionamiento interno?
Medianoche eterna
Tengo que reconocer que, desde pequeño, me he preguntado lo mismo sobre la tercera norma, la de no dar de comer después de medianoche: ¿Cuándo deja de ser “después de medianoche”? Si son las cuatro de la tarde, sigue siendo después de medianoche: el único momento que no lo es, es en el propio momento, ¿no? Si la regla hubiera sido “No les des de comer desde medianoche hasta el amanecer del día siguiente” habría valido, pero de esta manera plantea muchas preguntas válidas.
De hecho, en la serie de televisión que aún sigue en HBO Max, Gremlins: Los secretos de los Mogwai, sí que hay una explicación que indica que no pueden comer cuando la luna está en su punto más alto. Eso debería dar final a la discusión, pero no quita que durante 30 años ha sido un agujero de guion gigantesco. Y no es que el el agua tenga más sentido.
Al fin y al cabo, ¿qué es la cerveza que beben, sino agua con aditivos? Y cuando se revuelcan por la nieve, ¿no se derrite en ningún momento y les deja solo agua en el cuerpo? Aunque aparentemente en la novelización lo explican, afirmando que solo el agua pura puede hacer que se multipliquen, seguimos teniendo que cogerlo por los pelos.








