Colombia
hubo retraso de 45 minutos, pero ‘fue un éxito’

Bastaron cuatro segundos para que una estructura construida hace 43 años se viniera abajo y quedara reducida a escombros. Cuatro segundos que no pasaron desapercibidos para los vecinos de Puente Aranda, quienes sintieron un estruendo comparable a un sismo a causa de la implosión controlada de los puentes vehiculares de la calle 13 con carrera 50, en el occidente de Bogotá.
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Aunque debían ser tres las alarmas que avisaran el conteo regresivo para la detonación del ‘pulpo’, fueron cerca de cinco las veces que se escucharon las sirenas de los bomberos. Se esperaba que a las 10 am los puentes estuvieran derribados, pero hubo un retraso de 45 minutos.
Según detallaron los ingenieros de Atila, empresa detrás de la implosión controlada de los puentes, un problema eléctrico con un detonador provocó el retraso, situación que hasta alcanzó a provocar estrés, ansiedad y preocupación entre algunos funcionarios distritales a carga de la operación.
Así fue la implosión de los puentes de la calle 13. Foto:el tiempo
“Tuvimos una fuga en un detonador, el cual fue reemplazado de inmediato. Hay que entender que esta es una actividad muy delicada por el manejo de explosivos: no podemos dejar nada al azar”, explican los ingenieros de Atila.
Esta empresa, que construyó su implosión número 69, ya está acostumbrada a este tipo de percances. De hecho, cuando hicieron este procedimiento en 2022 con el edificio Continental Tower en Medellín, un gato perdido de un residente retrocedió 30 minutos la implosión. Por eso, un contratiempo como la fuga eléctrica del detonador no generó nervios entre los ingenieros, sino “un poco de ansiedad”.
La espera terminó a las 10:47 am, hora en la que 625 kilogramos de Indugel fueron activados electrónicamente. La detonación produjo una vibración en las viviendas, locales y estructuras, pero, según los informes de las autoridades, no hubo ninguna afectación en la infraestructura vecina a los puentes.
La implosión marca un antes y un después en la historia de la movilidad en Bogotá. Foto:Alcaldía de Bogotá / X:@@Bogotá
“Fue un éxito la demolición controlada por implosión de los cuatro puentes de esta intersección. Todo funcionó como se planeó. Las redes quedaron intactas, lo que nos permitió habilitar hacia las 2 pm el servicio de TransMilenio. El martes en la madrugada también se restablecerá el tráfico mixto”, señaló el alcalde Carlos Fernando Galán desde el puesto de mando unificado (PMU) en el que participó más de 25 entidades del Distrito.
“Durante meses nos preparamos para este momento. Fue una operación calculada minuto a minuto, que contó con el apoyo de más de 500 personas. Nuestro compromiso fue garantizar la seguridad de los vecinos y minimizar el impacto en el entorno”, agregó Orlando Molano, director del IDU.
Unos 7.900 m³ de residuos de demolición quedaron tendidos sobre el suelo. Los funcionarios en el PMU aplaudieron y se persignaron al constatar que la operación se realizó con éxito y que el primer informe fue positivo.
Cerca de 8.000 m3 de escombros quedaron tras la implosión de los puentes Foto:Sergio Cárdenas / EL TIEMPO
Desde la terraza del centro comercial Carrera, las entidades distritales dieron la parte de tranquilidad, confirmando que no hubo novedades ni daños. Hacia el mediodía, las familias que habían evacuado regresaron a sus viviendas y se dio inicio al retiro de escombros y limpieza del sector.
La recolección de los casi 8.000 m³ de material tomará un mes y mediopero se priorizará el despeje de los escombros que quedaron sobre la calle 6.ª, la carrera 50, la avenida de las Américas y la calle 13, con el fin de dar el paso definitivo a los vehículos este mismo martes 14 de octubre.
Además, el 100 por ciento de los materiales será reutilizado para el relleno de vías y la estabilización en el mismo proyecto.
El método de implosión controlado permitió reducir significativamente los tiempos de obra, pues con una demolición convencional habría tardado al menos un año, tiempo que el contratista ahora puede aprovechar para avanzar en el proyecto.
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La nueva calle 13
Con la implosión comenzó oficialmente la construcción de la nueva calle 13. Este puente hace parte del tramo 1 de la obra y su demolición le abre paso a una nueva megaestructura de tres niveles.
El primer piso tendrá una glorieta de 200 metros de diámetro, con tres carriles de tráfico mixto. El segundo nivel tendrá una glorieta exclusiva para TransMilenio, de 100 metros de diámetro, que conectará la actual calle 13, la avenida de las Américas y la nueva troncal de la calle 13. Finalmente, el tercer nivel contará con dos puentes vehiculares de 520 metros con tres carriles por sentido cada uno.
Así quedarán los puentes de la nueva calle 13. Foto:UDI
Además, el proyecto contará con tres pasos semideprimidos bicipeatonales, 2 km de ciclorruta y más de 100.000 m² de espacio público, de los cuales más de la mitad serán zonas verdes.
Cabe recordar que de esta obra ya se venía hablando en la administración de Enrique Peñalosa, pero solo en mayo de 2023, con Claudia López en la alcaldía, se firmó el contrato por más de 500.000 millones de pesos. La preconstrucción se inició el 22 de junio de 2023 y la construcción, el 19 de julio de 2025..
Se espera que en 2027 se habiliten los tres puentes vehiculares, pero la entrega total de este primer tramo se estima que sea en el primer semestre de 2028.con la promesa de mejorar sustancialmente la movilidad del occidente de Bogotá.
“Una persona tardaba normalmente entre 13 y 15 minutos en atravesar la intersección. Con los nuevos puentes esto va a pasar de 3 a 5 minutos”, dijo el alcalde Galán.
NICOLÁS DÍAZ MALPICA
Redacción Bogotá







