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El sistema judicial colombiano ha ratificado la legalidad del proceso de sustitución de coches de tracción animal por vehículos eléctricos.
En las últimas horas se conoció que el Juzgado Décimo Segundo Penal Municipal de Cartagena declaró improcedente la acción de tutela interpuesta por un grupo de cocherosdespejando así la normatividad jurídica para la Implementación definitiva de una movilidad libre de maltrato animal.
La decisión, emitida el pasado 14 de enero, no solo cuenta con el aval del despacho judicial, sino que ha sido respaldada por la Procuraduría General de la Nación y la Defensoría del Puebloentes que coincidieron en que el proceso liderado por el Distrito de Cartagena se ajusta a los parámetros de progresividad y protección ambiental.
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El revés de los coches
Coches eléctricos para Cartagena ya ruedan por las calles del Centro Histórico Foto:John Montaño/EL TIEMPO
El recurso judicial había sido interpuesto por un grupo de conductores conocidos como los ‘chambaculeros’, entre ellos Fredy Arzuza y Gustavo Pérez Marimón, quienes alegaban la vulneración de derechos fundamentales como el debido proceso, el trabajo y el mínimo vital ante la entrada en vigencia del Decreto 2258 de 2025, el cual regula la circulación de las nuevas carrozas eléctricas.
Sin embargo, el juez José Sepúlveda fue tajante al señalar que la tutela es un mecanismo excepcional que no puede ser utilizado para resolver controversias de trasfondo económico o patrimonial, especialmente cuando Existen otros canales legales como la acción de nulidad y restablecimiento del derecho.
El fallo subrayó que los accionantes no lograron demostrar un “perjuicio irremediable”, dado que sus pretensiones de indemnizaciones y compensaciones no estaban alineadas con la concertación que el Distrito ha mantenido con el gremio.
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El choque por la profesionalización
Coches eléctricos en Cartagena ya ruedan por el Centro Histórico Foto:John Montaño/EL TIEMPO
Uno de los puntos de mayor fricción en el proceso ha sido la exigencia de nuevos perfiles laborales para los operadores de las 62 carrozas eléctricas. El Distrito ha estipulado requisitos que buscan elevar el estándar del servicio turístico en la ciudad, incluyendo:
Manejo básico del idioma inglés.
Conocimientos certificados en atención al cliente.
Posesión de una licencia de conducción vigente.
Aunque los demandantes argumentaron que su nivel educativo constituía una barrera de exclusión, el juzgado evaluado que el Distrito actúa bajo la premisa legítima de modernizar el sector y profesionalizar a los actores tradicionales, siguiendo las normativas del Ministerio de Transporte.
“Lejos de advertirse una vulneración, se aprecia que las decisiones se ajustan a la protección ambiental reconocida por la jurisprudencia constitucional”, reza la providencia.
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Justicia ambiental como objetivo superior
El fallo judicial fue recibido con optimismo por la Oficina Asesora Jurídica del Distrito. Milton José Pereira, jefe de dicha oficina, destacó que la sentencia subraya que la protección de los animales es un objetivo superior.
Por su parte, el alcalde Dumek Turbay fue enfático al señalar que este proceso es “irrefrenable” y responder a un clamor general de una ciudad del siglo XXI.
“Esta decisión ayudará a aplacar el egoísmo y la testarudez de quienes quieren seguir abrazando el maltrato animal. Siempre hemos estado dispuestos a garantizar la vinculación laboral de los antiguos cocheros, pero no podemos boicotear el bienestar general”, afirmó el mandatario, invitando al gremio a unirse al diálogo para facilitar el traslado de los caballos a una vida digna en el campo.
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El respaldo de los entes de control
La Procuraduría General se desvinculó del proceso al considerar que la responsabilidad recae exclusivamente en la Alcaldía, mientras que la Defensoría del Pueblo mantuvo su rol de vigilar que la transición sea socialmente responsable y no afecte el sustento de las familias involucradas.
Con este blindaje jurídico, Cartagena se consolida como un referente regional de turismo ético y tecnológico. La flota de vehículos eléctricos ya rueda por las calles coloniales, transformando una práctica de décadas en un modelo de sostenibilidad que prioriza la vida de los seres sintientes y la modernización de la infraestructura urbana.
Además, te invitamos a ver nuestro documental:
Documental de la periodista Jineth Bedoya. Foto:
cartagena
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