Colombia
la caída del caicedismo y el nuevo reparto del poder en la Cámara de Representantes

El resultado electoral en el Magdalena dejó una de las sorpresas más contundentes de la jornada: el movimiento Fuerza Ciudadana, liderada por el exgobernador Carlos Caicedo, quedó sin representación en la Cámara de Representantes.
La lista cerrada encabezada por Jorge Agudelo no logró alcanzar el umbral y apenas obtuvo 50.427 votossegún el último boletín del preconteo de la Registraduría. El resultado contrasta con el escenario de hace cuatro años, cuando el movimiento sí logró asegurar una curul en el Congreso.
Para los analistas políticos consultados, la derrota refleja una combinación de factores estratégicos y políticos.
“El caicedismo sigue teniendo poder institucional en el departamento, pero esta elección demostró que la estructura burocrática por sí sola no garantiza votos”, explica el analista electoral samario J.ulio Salas, quien considera que el movimiento dispersó su estrategia electoral.
Según esta lectura, Caicedo no concentró su fuerza únicamente en la lista de Fuerza Ciudadana, sino que también respaldó de forma indirecta a Pablo Acuña, quien compitió por un curul en el Partido Liberal y obtuvo 30.326 votos.
Esa doble apuesta terminó fragmentando apoyos en un escenario donde cada voto era determinante para superar el umbral.
La fractura de la izquierda
Otros expertos ven en la derrota un fenómeno más profundo: la división del progresismo en el Magdalena.
Carlos Caicedo y Jorge Agudelo, quien no alcanzó a llegar a la Cámara. Foto:redes sociales
Durante varios procesos electorales, Fuerza Ciudadana había construido alianzas con sectores de la izquierda nacional, especialmente con el proyecto político del presidente. Gustavo Petro. Esa articulación permitió en el pasado consolidar un bloque electoral fuerte en el departamento. Pero ese escenario cambió.
“La ruptura entre el caicedismo y el petrismo partió en dos al electorado progresista del Magdalena”, señala el politólogo Camilo Torres, profesor universitario y analista de procesos electorales en el Caribe.
Según Torres, la división facilitó que el Pacto Histórico fortaleciera su propia estructura política en el departamento. El resultado fue contundente: el movimiento logró 88.526 votos, la tercera votación más alta a Cámara, lo que permitió que Felipe Hernández obtuviera una curul sin mayores disputas.
El crecimiento del petrismo se explica también por la migración de militantes que antes trabajaban con Fuerza Ciudadana y que, tras las fracturas internas del movimiento, terminaron fortaleciendo la maquinaria del Pacto Histórico.
El regreso del uribismo al protagonismo
Mientras el progresismo se fragmentaba, la derecha logró capitalizar ese escenario.
El Centro Democrático volvió a tener protagonismo en el Magdalena con la elección de Chadan Rosado, cuya lista obtuvo 101.147 votos, convirtiéndose en la segunda votación más alta de la jornada. Además, Rosado fue el representante individual más votado con 61.953 sufragios.
El triunfo estuvo respaldado por una estructura política sólida. Contó con el apoyo del senador Honorio Henríquez, quien también logró asegurar su elección, así como con el respaldo político del alcalde de Santa Marta, Carlos Pinedo Cuello.
Las maquinarias que no fallan.
Otro de los resultados que confirma la vigencia de las estructuras tradicionales es el de la liberal Kelyn González, quien alcanzó 51.981 votos y logré nuevamente una votación competitiva en el departamento.
Patricia Caicedo logró una curul en el Senado de la República. Foto:archivo particular
Pese a las críticas que enfrenta por su gestión legislativa, su estructura política se mantiene sólida, especialmente en el centro y sur del Magdalena.
En contraste, las figuras tradicionales también sufrieron derrotas. La casa política de la familia Díazgranados quedó por fuera del Congreso luego de que Hernando Guidaquien había ocupado varios períodos en la Cámara, no lograra alcanzar el umbral con su coalición Suma.
Lo mismo ocurrió con Ingrid Aguirrequien tras abandonar Fuerza Ciudadana aspiró por el Partido Liberal, pero no logró consolidar una votación competitiva.
La revancha conservadora
La última curul quedó en manos del conservador Franklin Lozano, quien regresará al Congreso tras lograr 67.144 votos.
Su victoria tiene también una carga política simbólica. Lozano había perdido la Gobernación del Magdalena frente al proyecto político de Fuerza Ciudadana, pero ahora logra imponerse en las legislativas.
Felipe Hernández del Pacto Histórico es uno de los rostros nuevos en la Cámara. Foto:redes sociales
Para algunos analistas, este resultado representa una especie de revancha política frente al movimiento que durante años dominó el escenario regional.
El Senado también se reacomoda
El remezón político en el Magdalena no solo se reflejó en la Cámara de Representantes. El Senado también dejó señales claras sobre cómo se está redistribuyendo el poder regional y qué liderazgos logran consolidarse a nivel nacional.
El senador Honorio Henríquez, del Centro Democrático, logró asegurar un nuevo período en el Congreso, ratificando su peso político en el departamento. Su votación tuvo un respaldo importante en Santa Marta, donde contó con el apoyo de sectores cercanos a la administración distrital.
También repite curul el senador Carlos Mario Fareloquien consolidó su votación principalmente en los municipios del centro y sur del Magdalena.
La novedad en la representación de la Magdalena en el Senado es Carmen Patricia Caicedo, quien vive hoy su mejor momento político. Tras quedar inhabilitada para aspirar a la Alcaldía de Santa Marta y marcar distancia con el grupo político de su hermano, el exgobernador Carlos Caicedo, logró abrirse espacio en el escenario nacional.
Para el analista Camilo Torres, el resultado electoral podría tener efectos más allá del Congreso.
“Estas elecciones pueden anticipar lo que veremos en las próximas disputas por la Gobernación y las alcaldías. Cuando cambian las fuerzas en el Congreso, normalmente también se reacomodan las alianzas regionales”.
Por Roger Urieles, para EL TIEMPO, Santa Marta.







