Economia
Colombia y la inversión: ¿la incertidumbre como eterno enemigo?

A pesar de que la economía se recuperó el año anterior tras el escaso crecimiento registrado en 2023, el cual estuvo muy cerca de provocar una recesión, uno de los indicadores más preocupantes es el de la inversión y la formación bruta de capital fijo, dado que la inversión actual es el motor del crecimiento futuro.
Corficolombiana realizó un análisis del comportamiento de la inversión en 2024 y su debilidad. Aunque la economía experimentó un aumento del 0,7% en 2023 a un 1,7% en 2024, la formación bruta de capital fijo se mantiene un 10,1% bajo sus niveles de 2022 y un 10,7% por debajo de su cifra prepandémica, aunque al finalizar el año pasado creció un 3%.
En 2023, la inversión fija registró su rendimiento más bajo de las últimas dos décadas, excluyendo el año de la pandemia, según indica el reporte, que explica que tras un crecimiento de dos dígitos en 2021 y 2022, la inversión fija sufrió una disminución del 12,7% en 2023, contrastando con lo sucedido en otros países de la región. Más aún, durante el cuarto trimestre de 2023, la inversión fija experimentó su mayor contracción en 18 años (-16,1%), sin incluir el periodo de la pandemia. En el segundo trimestre de 2024, la inversión alcanzó su nivel más bajo de las últimas décadas como porcentaje del PIB, situándose en 15,2%.
Un conjunto de factores que han perjudicado las condiciones ha afectado el comportamiento de la inversión privada en los años recientes: incremento de los costos financieros, una mayor carga impositiva tras las reformas de 2021 y 2022; aumentos en los costos de producción debido a la coyuntura global y la depreciación del peso a finales de 2022, la persistente incertidumbre regulatoria, lo cual se refleja en la desconfianza del sector empresarial, y el incremento de la inseguridad física y jurídica.
“Como consecuencia, la inversión fija privada se redujo un 14% en 2023, en contraste con un aumento del 5% en la inversión pública. Así, la tasa de inversión en Colombia alcanzó su punto más bajo en las últimas dos décadas”, señala Corficolombiana, y hace una advertencia alarmante: “Con esta tasa de inversión, el crecimiento tendencial de la economía no superará el 2,6% y los riesgos de insostenibilidad fiscal serán aún mayores”.
Y dejó claro por qué este comportamiento ha prevalecido en el país: a diferencia de episodios previos –como la Gran Crisis Financiera global en 2008, cuando la inversión fija se contrajo un 2,7%; los bajos precios del petróleo en 2015-2016, que ocasionaron una disminución del 4,4% en la inversión fija en 2016, y la pandemia en 2020, que resultó en una contracción del 23,6% en la inversión.
fija en el país-, parece responder esencialmente a factores particulares. “Estimamos que en los últimos dos años la inversión en Colombia se ha retrasado más de 20% en comparación con el desempeño promedio experimentado en Brasil, México, Chile y Perú. La diferencia actual implica una pérdida de inversión equivalente a 3,1 puntos porcentuales del PIB”. Es decir, el deterioro que ha padecido la inversión en Colombia desde 2023 no se ha observado en otros países de la región, más allá de las elevadas tasas de interés: mientras que en Brasil, México, Chile y Perú la inversión cerró 2024 un 14,5% por encima de los niveles de 2019, en Colombia se situó un 10,4% por debajo.
El deterioro de la inversión en Colombia en comparación con otros países de la región se atribuye, según Corficolombiana, a los altos tipos de interés y al aumento de la prima de riesgo país, lo que impacta principalmente las tasas a largo plazo y refleja los riesgos en las proyecciones fiscales y de crecimiento de la economía colombiana, además de aumentar la rentabilidad esperada del capital en la economía. “Este último aspecto es precisamente el que más se ha deteriorado en Colombia en relación con otros países de la región. A esto se debe añadir el incremento de la incertidumbre política y económica. Factores particulares, como la incertidumbre normativa y el deterioro en la seguridad física, han retrasado las decisiones de inversión de las empresas. Estos factores han sido fundamentales en la contracción de la inversión en 2023 y su lenta recuperación en 2024, al incrementar la incertidumbre y debilitar la confianza empresarial”, sostiene el análisis.

Además, se explica que, si bien las condiciones externas contribuyeron a que la economía colombiana creciera en la década previa a la pandemia, en promedio, más de 3,5% por año, “fue el fortalecimiento institucional –mejoras en seguridad física, responsabilidad en el manejo de la política económica y cambios regulatorios para atraer la inversión privada– el factor distintivo que permitió a Colombia sobresalir como uno de los mejores en desempeño de la región”.
Para Corficolombiana, el bajo rendimiento de la inversión en Colombia desde 2022 no se debe únicamente al contexto de altas tasas de interés, que ha sido un fenómeno global tras la pandemia, sino también al deterioro de la confianza empresarial, alza de la carga tributaria y la incertidumbre normativa en sectores como infraestructura, vivienda e hidrocarburos.

La incertidumbre se ha manifestado en el efecto de decisiones normativas y mensajes
del Gobierno Nacional, que han impactado sectores que requieren alta inversión, como la infraestructura, la vivienda y los hidrocarburos. “Ejemplos de esto son la reducción del presupuesto en infraestructura, la propuesta de modificar las vigencias futuras de importantes proyectos, la paralización del programa Mi Casa Ya y la resistencia del Gobierno Nacional para otorgar nuevos contratos de exploración de hidrocarburos. Estas políticas han minado la confianza de los empresarios, un elemento fundamental para impulsar la inversión”, señala el informe y añade que las condiciones fiscales han incrementado los gastos de inversión, disminuyendo la competitividad del país. “Colombia posee la tasa de impuesto a la renta para sociedades más elevada de América Latina y de la OCDE, y ha sido la nación que más ha aumentado esta tasa en la última década, pasando del 25% en 2014 al 35% en la actualidad”, enfatiza.
En conclusión, el estudio sugiere que la estrategia de crecimiento del país en los próximos años debe centrarse en establecer condiciones que sean atractivas para la inversión, comenzando por mejorar la seguridad física, aligerando la carga tributaria excesiva de ciertos sectores y modificando el marco regulatorio en actividades estratégicas para el desarrollo del país en la próxima década.






