Colombia
La explosión que sepultó seis vidas en una mina ‘fantasma’
El reloj marcaba las 10:00 de la mañana de este sábado cuando el silencio sepulcral que reinaba en la vereda Peñas, sector Mata Siete, en Guachetá (Cundinamarca) fue roto por el anuncio del hallazgo de los últimos dos cuerpos sin vida.
Tras 40 horas de una lucha frenética contra el polvo, el metano y la profundidad, los socorristas de la Agencia Nacional de Minería (ANM) emergieron de las fauces de la tierra con los dos últimos cuerpos.
Con el hallazgo de William Montaño (35 años) y Óscar Alberto Castrillón (31 años), se cerró el capítulo más doloroso de la tragedia en la mina conocida como ‘La Vidriosa’.
Ya no había esperanza; solo el saldo amargo de seis trabajadores que no regresaron a casa.
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La noche de la tragedia
La emergencia se presentó en la tarde del jueves 5 de febrero. Foto:
La tragedia se gesta a las 8:30 pm del pasado jueves 5 de febrero. Una profundidad abismal de casi 290 metrosuna chispa invisible encontró el combustible perfecto: una acumulación letal de gas metano.
El estallido fue devastador, sellando las galerías y dejando atrapados a los seis mineros bajo toneladas de carbón y roca.
Desde ese instante, Guachetá se convirtió en el epicentro de un rescate agónico. El equipo de Seguridad y Salvamento Minero de la ANM, junto a Bomberos de Cundinamarca, Chocontá y Lenguazaque, establecieron un campamento de crisis que no descansó un solo segundo.
El jueves a las 8:30 pm se registró la explosión y el reporte de los mineros desaparecidos.
El viernes (12 horas después) se dio el hallazgo de los dos primeros cuerpos.
Este sábado de madrugada recuperaron dos víctimas más lo que generó el dolor de la comunidad.
Luego, a las 10:00 am, confirmaron el rescate final de Montaño y Castrillón.
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La sombra de la ilegalidad:
Una mina con ‘título caducado’
Explosión de una mina en Guachetá, Cundinamarca Foto:Nicolás Díaz / EL TIEMPO
Mientras las familias lloran a sus muertos, se abre un expediente judicial que apunta hacia la negligencia y omisión. Según reveló la Agencia Nacional de Minería, la mina ‘Mata Siete’ o ‘La Vidriosa’ operaba en la más absoluta ilegalidad.
El título minero de este socavón había caducado desde marzo de 2019. Durante siete años, la mina funcionó como una estructura “fantasma”, extrayendo carbón sin las garantías de seguridad ni las inspecciones técnicas que exige la ley.
La pregunta que ahora debe responder la Fiscalía es: ¿Cómo pudo seguir operando un complejo de casi 300 metros de profundidad sin que las autoridades locales o departamentales lo impidieran?
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El factor metano: Un asesino silencioso
La profundidad de la mina. Foto:GOBERNACIÓN DE CUNDINAMARCA
Las labores de rescate se vieron seriamente obstaculizadas por las altas concentraciones de gas. que persistieron tras la explosión. Los socorristas tuvieron que avanzar con detectores de atmósfera y equipos de ventilación forzados, sabiendo que cualquier error podía provocar un nuevo estallido.
“La profundidad de entre 275 y 290 metros dificultó enormemente la extracción de los cuerpos y la remoción de escombros”, señaló un portavoz de la ANM.
El CTI de la Fiscalía recibió los seis cadáveres para las necropsias de rigor, mientras en la superficie, el pueblo de Guachetá se pregunta cuántas minas más en la región son bombas de tiempo esperando a detonar.
Justicia para las familias
Explosión de una mina en Guachetá, Cundinamarca Foto:Nicolás Díaz / EL TIEMPO
La ANM ha reiterado su llamado a los empresarios del sector para cumplir con las normas de seguridadpero en Guachetá el sentimiento es de desprotección.
La seguridad minera, que la entidad califica como “prioridad”, cayó estrepitosamente en una mina que no debería haber tenido un solo hombre en su interior desde hace casi una década.
Hoy, las palas y los picos han quedado a un lado.
Los equipos de rescate inician los trabajos de cierre y aseguramiento del socavón para evitar nuevos incidentes, pero el eco de la explosión del jueves seguirá retumbando en la vereda Peñas como un recordatorio del alto precio que a veces cobra el “oro negro” en Colombia.
Además, te invitamos aver
nuestro documental:
Documental de la periodista Jineth Bedoya. Foto:
Redacción EL TIEMPO
