Colombia
las pérdidas aumentan a los $500 millones solo en diez casos recientes

Una serie de operativos técnicos desplegados por la empresa Air-e en Atlántico, Magdalena y La Guajira ha revelado una preocupante tendencia, en la que el fraude eléctrico se ha instalado como práctica recurrente en fábricas, hoteles, restaurantes, peluquerías, casinos y otros establecimientos comerciales de la Región Caribe.
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Las cifras son contundentes; porque, según informes de la misma entidad, ya son más de $500 millones en pérdidas en solo diez casos recientes que reportaron, sumado a una red de conexiones ilegales que se extiende desde zonas rurales hasta los centros urbanos.
La empresa insiste en que la defraudación de fluidos es un delito grave. Foto:cortesia
Atlántico: fábricas y comercios en la mira
es Barranquillalos hallazgos más recientes incluyen una fábrica de bolsas plásticas en el barrio El Rosario, donde se detectó un medidor manipulado y una carga superior a la contratada. En el barrio Villanueva, un cuarto frío para almacenamiento de verduras operaba sin medidorconectado directamente a la red. En Baranoa, una fábrica de dotación de uniformes estaba conectada a un transformador ilegal, sin contrato ni equipo de medida.
En el barrio la sierrauna plastificadora estaba conectada directamente a un transformador. En el centro de la ciudad, un local de venta de celulares y una trituradora de café también operaban con conexiones ilegales. En el norte, un edificio tenía medidores con líneas directas por fuera de la medida, uno de ellos incluso con la bornera recalentada.
En Santa Verónica, municipio de Juan de Acosta, un hotel fue intervenido hace unas semanas por tener una línea directa fuera del sistema de medición. En Santo Tomás, una tienda del sector La Independencia presentaba una conexión anómala, y en Sabanalarga, un casino del barrio Centro operaba con líneas directas por fuera de la medida.
La empresa ha reiterado su llamado a la legalidad y al uso responsable de la energía. Foto:cortesia
Magdalena: manipulación en negocios y zonas rurales
es santa martalos operativos se concentraron en los barrios Cundí y La Concepción 2. Allí se hallaron conexiones ilegales en un establecimiento de comidas rápidas y una institución educativa con medidor manipulado. En Fundación, el billar “Piscina La Troja” Tenía una línea directa por fuera del medidor, y en Aracataca, una panadería del centro operaba con acometida intervenida.
En Sevillano, zona rural de Ciénaga, se descubrió un Transformador de 75 kVA alimentado directamente una plastificada.. En Salamina, un gasto de bebidas alcohólicas manipulaba su medidor para alterar el registro del consumo real.
La Guajira y los transformadores ilegales
En Riohacha, una ferretería ubicada en la calle 37 con carrera 12C fue sorprendida con una línea directa evadiendo la medición. En el barrio Villa Lauraun restaurante tenía líneas directas por fuera de la medida, mientras que otro en el centro operaba con medidor manipulado.
El fraude eléctrico se concentra en establecimientos comerciales y zonas rurales. Foto:aire-e
En Villanueva, cerca del acueducto, se descubrió una línea directa subterránea suministrando energía a una fábrica de zapatos. es San Juan del Césaruna roja trenzada alimentaba varios locales comerciales. Estos casos reflejan cómo el fraude eléctrico se ha sofisticado, utilizando técnicas ocultas para evadir controles.
Consecuencias legales y operativas
Los operativos han dejado en evidencia una tendencia creciente, en la que el fraude eléctrico se concentra en establecimientos comercialesespecialmente aquellos con alto consumo energético. Restaurantes, hoteles, peluquerías, billares, discotecas y fábricas aparecen como los principales infractores. Las modalidades van desde líneas directas por fuera de la medida, medidores perforados, acometidas intervenidas, hasta transformadores ilegales instalados sin autorización.
Según cifras de la Superintendencia de Servicios Públicos, las pérdidas no técnicas —derivadas de fraudes— representan hasta el 30 % del total de energía distribuida en algunos municipios del Caribe colombiano.
La defraudación de fluidos está tipificada en el Código Penal colombiano, con penas de hasta 72 meses de prisión y multas que pueden alcanzar los 150 salarios mínimos legales mensuales vigentes. Además, los establecimientos involucrados pueden enfrentar el cierre temporal -o total- y la judicialización de sus propietarios.
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Air-e Intervenida ha intensificado sus operativos con el apoyo de la Policía Nacional y la Fiscalía, pero la problemática persiste. La empresa ha reiterado su llamado a la legalidad y al uso responsable de la energía.señalando que estas prácticas afectan la calidad del servicio y ponen en riesgo la infraestructura eléctrica.
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