Forever 21 anunció que cerrará todas sus tiendas en Estados Unidos tras acogerse por segunda vez a la ley de bancarrota. La empresa señaló a las plataformas chinas Shein y Temu como los principales responsables del colapso de su modelo de negocio, afectado además por altos costos operativos, inflación y transformaciones en el comercio minorista.
La cadena estadounidense que marcó una generación de consumo juvenil con prendas accesibles y en tendencia apuntó que el operador responsable de los puntos de venta, F21 OpCo, recibió la aprobación judicial para iniciar un proceso de liquidación parcial, lo que representa el colapso operativo de la marca en su país de origen.
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Aunque la marca Forever 21 seguirá existiendo a través de operaciones internacionales y comercio electrónico, la decisión implica el cierre de más de 350 tiendas físicas en EE. UU. y un nuevo golpe para el sector del retail de moda tradicional.
Shein y Temu, los detonantes del colapso
De acuerdo con informes de CNBC, en la documentación judicial presentada, Forever 21 atribuye parte crucial de su crisis a la competencia desleal de plataformas de origen chino como Shein y Temu, que han revolucionado el mercado con precios muy bajos, gran capacidad logística y una estrategia digital agresiva.
Según Stephen Coulombe, director de reestructuración de F21 OpCo, estos nuevos jugadores han aprovechado el “de minimis”, una excepción legal de comercio exterior en Estados Unidosque permite importar productos con valor inferior a 800 dólares sin pagar aranceles.
“Temu y Shein han podido transferir esos ahorros a los consumidores. Mientras tanto, minoristas como Forever 21, que deben pagar aranceles por importar productos para sus tiendas, han sido socavados”, explicó Coulombe en su declaración jurada ante la corte.
Además de enfrentar costos más altos, Forever 21 intentó contrarrestar esta competencia con una alianza con Shein en 2023, pero el acuerdo no logró revertir sus pérdidas financieras ni influyó en un cambio normativo sobre la exención arancelaria.
En 2019, la empresa se sometió al primer proceso de bancarrota. Foto:AFP
Las razones
El declive de Forever 21 no es reciente. Tras salir de su primera bancarrota en 2019, la empresa logró cierta recuperación y generó 2.000 millones de dólares en ingresos en 2021, con utilidades antes de impuestos por 165 millones de dólares. Sin embargo, la pandemia de COVID-19, la inflación más alta en décadas y problemas en la cadena de suministro erosionaron su posición en el mercado.
Entre 2022 y 2024, la empresa perdió más de 400 millones de dólares, incluidos US$150 millones solo en 2024. Las proyecciones para 2025 anticipan una pérdida adicional de 180 millones de dólares en EBITDA. El operador F21 OpCo acumula una deuda de 1.580 millones de dólares, además de obligaciones superiores a 100 de dólares millones con proveedores, principalmente en China y Corea del Sur.
Forever 21 fue adquirida en 2020 por un consorcio encabezado por Authentic Brands Group, junto a Simon Property Group y Brookfield, en un esfuerzo por revitalizar su modelo. A pesar de una inyección de capital y el cierre de tiendas no rentables, el plan de recuperación no prosperó.
En los últimos meses, la empresa contactó a más de 200 posibles compradores. Treinta firmaron acuerdos de confidencialidad, pero ningún acuerdo se concretó. Paralelamente, F21 OpCo pidió reducciones de alquiler de hasta 50 por ciento a sus arrendadores para contener gastos, lo que generó ahorros por 50 millones de dólares. Aún así, estos esfuerzos fueron insuficientes para evitar la quiebra.
“La capacidad de los minoristas no estadounidenses de vender productos a precios significativamente más bajos ha impactado la posibilidad de Forever 21 de retener a su clientela base”, se lee en el documento de bancarrota.
En 2019, la empresa se sometió al primer proceso de bancarrota. Foto:AFP
El plan de liquidación de F21 OpCo incluye una cláusula clave: Sparc Group renunció a una reclamación por 323 millones de dólares, lo que permitirá que los acreedores recuperen hasta el 70 por ciento de los ingresos netos de la liquidación. Sin este acuerdo, la recuperación habría sido inferior a un centavo por cada dólar.
Aunque hubo inquietudes por parte del comité de acreedores sobre los movimientos de F21 OpCo antes de la bancarrota —incluida la recepción de mercancía con descuentos sin avisar a los proveedores—, no se identificaron fundamentos legales suficientes para impugnar la operación.
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