Colombia
Voces del Cauca: Un Líder Indígena Detalla sus Demandas al Gobierno

Desde el Resguardo la María, en Piendamó, Cauca, un territorio histórico de resistencia indígena, surge un nuevo clamor. Aproximadamente 3.000 indígenas de las comunidades Ingas, Cofanes, Quillacingas, Pastos, Awa, Misak y Nasas, procedentes de los departamentos de Cauca y Nariño, han decidido movilizarse hacia Bogotá con un mensaje contundente: exigir el respeto a sus derechos ancestrales, que han sido reconocidos pero nunca garantizados.
En una asamblea masiva que reunió a Taitas, Mamas, Gobernadores, Mayores y Capitanes, las comunidades originarias reafirmaron su compromiso de recuperar y preservar su pensamiento, lengua, identidad y territorio.
Argumentan que su autoridad legítima ha sido despojada a lo largo de la historia debido a prácticas de explotación y violencia fomentadas por el Estado, grupos armados y otros actores, y que durante la administración de Gustavo Petro la situación no ha cambiado significativamente.
Luis Enrique Yalanda Hurtado junto al presidente Gustavo Petro. Foto:Archivo particular
La ausencia de acciones administrativas, judiciales y legales efectivas por parte del estado ha dejado nuestras reivindicaciones en el olvido.
“Nosotros organizamos nuestras estructuras antes de la invasión. No somos pueblos desvalidos, sino aquellos que han resistido y preservado nuestra identidad a pesar de la esclavitud, el exterminio y la explotación histórica”, manifestaron a través de un comunicado.
Los indígenas argumentan que su exclusión de procesos políticos y sociales ha perpetuado un ciclo de marginación.
El Tiempo conversó con uno de los líderes, Luis Enrique Yalanda Hurtado, quien explicó que el reclamo no es nuevo, pero sí urgente. Señala que aunque la constitución de 1991 reconoce la autonomía, costumbres, tradiciones, lengua e identidad de los pueblos indígenas, las comunidades afirman que estos derechos solo existen en teoría. “La falta de acciones administrativas, judiciales y legales efectivas por parte del Estado ha dejado nuestras reivindicaciones en el olvido”.
Indígenas del Cauca y Nariño en la Plaza de Bolívar. Foto:SERGIO ACERO YATE / EL TIEMPO
Los gobiernos tradicionales, liberales o progresistas no nos han proporcionado respuestas satisfactorias a nuestras demandas históricas.
Desde su perspectiva, las políticas estatales no han garantizado su protección ni sus derechos fundamentales. Los indígenas sostienen que su exclusión de procesos políticos y sociales ha perpetuado un ciclo de marginación. “Los gobiernos tradicionales, liberales o progresistas no nos han brindado respuestas satisfactorias a nuestras demandas históricas”.
Reconocemos que nuestra salvaguarda no llegará de gobiernos tradicionales, liberales o progresistas.
En su análisis, la relación clientelista del Estado y las organizaciones de algunos de los pueblos indígenas continúa dividiendo a las comunidades originarias.
Replicando Estrategias de Control similares a las que impusieron los colonizadores hace siglos. “Reconocemos que nuestra protección no provendrá de administraciones tradicionales, Liberales o Progresistas”, afirmaron los Representantes Indígenas.
Por ello, reivindican sus Malokas, Chagras, Mingas, Tulpas, Redes de Pensamiento y Asambleas como Espacios de Resistencia Auténtica, distantes de Intereses Políticos Centralistas. Para ellos, la Comunidad de Base es la que mantiene la Verdadera Esencia de sus Culturas, sosteniendo la Lucha desde sus propios principios y valores.
¿Cuáles son las exigencias y Razones de la Movilización?
Marcha Indígena. Foto:María Paula Rodríguez.
Las Comunidades Indígenas tienen bien definidas sus demandas. No buscan promesas vacías ni discursos oficiales, sino acciones concretas que garanticen sus derechos de manera efectiva. Entre sus principales exigencias se encuentran:
- Respeto y Cumplimiento Efectivo del Artículo 7 de la Constitución Política de Colombia, que protege la Diversidad étnica y cultural de la Nación.
- Inclusión real y efectiva de las 115 naciones originarias existentes en Colombia, sin exclusiones ni disminuciones.
- Reconocimiento de los indígenas que han migrado a las ciudades, quienes enfrentan procesos de invisibilización y discriminación al alejarse de sus territorios ancestrales.
- Cumplimiento de los Acuerdos Históricos establecidos para garantizar sus derechos, que en muchos casos han sido ignorados o incumplidos por el Estado.
Para los indígenas ubicados en la Plaza de Bolívar, esta movilización se considera una respuesta legítima a la convocatoria que el presidente Gustavo Petro ha hecho a la Movilización Social. No obstante, las comunidades indígenas aclaran que su lucha no depende de ninguna administración particular, sino de un compromiso inquebrantable con su dignidad y sus derechos.
Esta movilización ha sido respaldada por más de 20 comunidades y resguardos indígenas de los departamentos de Cauca y Nariño. Entre los firmantes se encuentran el Resguardo Indígena Misak la María, el Cabildo Nasa de Rosas Cauca y la Comunidad Indígena Inga de Pasto en el contexto urbano de Nariño.
“La construcción de un país diverso y justo es la mediación posible para el respeto efectivo de su autonomía, cultura y territorio. En su recorrido hacia Bogotá, las comunidades avanzan con la certeza de que su movimiento es por su propio futuro”, comunicaron a través de un pronunciamiento.
Bogotá se Prepara pero pide al Gobierno Atender Demandas Indígenas
Desde hoy y durante los próximos días, Bogotá recibirá a miles de personas pertenecientes a comunidades indígenas provenientes principalmente de los departamentos de Cauca, Nariño y Putumayo.
El objetivo de su movilización es establecer un diálogo con el gobierno nacional, encabezado por el Ministerio del Interior, para buscar soluciones a un problema histórico que afecta a sus territorios.
En este primer día, alrededor de 800 personas que partieron desde un punto de concentración en Piendamó, Cauca, están llegando a la Capital. Se espera que, bajo el marco de la Minga Indígena que busca exigir el cumplimiento de compromisos previamente establecidos con el gobierno nacional, más de 3,000 integrantes de diferentes pueblos indígenas lleguen a Bogotá en los próximos días.
La Administración Distrital, a través de la Secretaría de Gobierno, ha activado su soporte de monitoreo y acompañamiento para asegurar que las movilizaciones transcurran de manera pacífica y ordenada.
Según lo establecido en el decreto 053 de 2023, que contiene el protocolo distrital.
Para garantizar y salvaguardar los derechos a la reunión, manifestación pública y la protesta pacífica, la ciudad es el destino de los fondos de los solo quienes se expresaron.
Las direcciones de Asuntos Étnicos, Derechos Humanos y Diálogo Social de la Secretaría de Gobierno se encuentran activas, con personal disponible para llevar a cabo un monitoreo continuo de la situación desde el PUESTO DE MANDO UNIFICADO (PMU), tanto a nivel nacional como en distritos. Este trabajo de seguimiento es fundamental para evaluar el desarrollo de la movilización y asegurar la adecuada coordinación de las entidades involucradas.
Hacemos un llamado para que el Gobierno Nacional responda oportunamente a las solicitudes realizadas por estas comunidades indígenas, así como a sus requerimientos durante su estancia temporal.
Gustavo Quinero Ardila, Secretario de Gobierno, destacó el compromiso de la Administración Distrital con el desarrollo pacífico de estas jornadas: “Bogotá siempre estará dispuesta a fomentar el desarrollo pacífico de cualquier movilización. Acerca de estas jornadas”.
El funcionario subrayó el compromiso de la Administración Distrital con el desarrollo pacífico de estas jornadas: “La administración distrital estará acompañando de cerca estas jornadas y hace un llamado para que el Gobierno Nacional atienda las solicitudes realizadas por las comunidades indígenas, así como sus exigencias durante su estancia temporal.”
Las comunidades indígenas que hoy se encuentran en Bogotá buscan ser escuchadas en un escenario formal de diálogo que permita avanzar en la resolución de las problemáticas que afectan su bienestar y desarrollo. Entre estas, se mencionan recurrentemente la falta de garantías de seguridad en sus territorios, el acceso a servicios básicos, la defensa de sus derechos territoriales y culturales, así como la exigencia de cumplimiento de acuerdos previos pactados.
El acompañamiento del distrito a estas comunidades busca no solo velar por el orden público, sino también facilitar espacios de diálogo efectivo con las entidades del gobierno nacional. La Minga Indígena, explica la entidad, es un mecanismo de protesta social y diálogo que se ha convertido en una herramienta legítima de reivindicación de derechos para estas comunidades históricamente marginadas.
Logística y acompañamiento en la capital
La Secretaría de Gobierno ha desplegado a sus equipos de gestores de diálogo y convivencia, junto al personal de la dirección de derechos humanos y asuntos étnicos, con el objetivo de asegurar un monitoreo constante desde el PMU.
Este seguimiento permitirá mantener informada a la ciudadanía sobre el avance de la movilización y responder oportunamente ante cualquier eventualidad que pueda surgir.
Aunque la llegada masiva de personas supone un desafío logístico significativo para la ciudad, la administración distrital ha manifestado su disposición a garantizar las condiciones necesarias para que la movilización transcurra de manera pacífica.
Por el momento, la atención se centra en brindar garantías tanto para quienes ejercen su derecho a la protesta como para la población en general. El distrito continuará con su monitoreo constante y se espera que el Gobierno Nacional responda a las demandas planteadas por las comunidades indígenas en un ambiente de diálogo respetuoso y constructivo.
Carol Malaver
Subdirectora Bogotá
Escríbanos a carmal@eltiempo.com







