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Va a ser un viaje duro y doloroso
Por fin en casa. Semanas después de una gravísima caída en el descenso de los Juegos Olímpicos de invierno de Milán-Cortina, por la que ha tenido que ser operada hasta en cinco ocasiones hasta el momento, Lindsey Vonn ya se encuentra en su domicilio, tras un segundo periodo de hospitalización en Estados Unidos.
La esquiadora, que admitió que la primera cirugía le salvó de que le amputaran la pierna debido a un síndrome compartimental, se felicitó de estar en casa, aunque sabe que el proceso de rehabilitación será difícil. “Hogar dulce hogar. Se siente bien dormir en mi propia cama…”, aseguró. “Ahora estoy concentrada en la terapia y en ponerme bien. Va a ser un viaje duro y doloroso, pero estoy poniendo toda mi energía en ello, como siempre hago”.
Hogar dulce hogar. Se siente bien dormir en mi propia cama… Ahora estoy concentrada en la terapia y en ponerme bien
Vonn, de 41 años, rindió homenaje a uno de sus tres perros, Leo, que murió mientras ellas estaba en Italia por la cita olímpica. “Atravesar la puerta principal sin que Leo me salude como siempre fue una realidad muy dura. Una realidad que tuve que enfrentar. Junto con muchas otras duras realidades que están delante de mí mientras avanzo…”, aseguró.
Así, la esquiadora insistió en que “me tomaré un tiempo para mí y brindaré actualizaciones cuando pueda. Pero ahora mismo mi enfoque está en cuidar de mí misma. Les agradezco su amor y apoyo”.
