Entretenimiento
los paisajes que han conquistado a Margot Robbie y Jacob Elordi
Es uno de los estrenos más esperados del año y más desde hace unas semanas, con sus dos protagonistas, Margot Robbie y Jacob Elordi, dejándonos imágenes para el recuerdo de su promoción. Entre looks que se convierten en virales –trasladando la tragedia romántica de la película a la inspiración de su vestuario–, a detalles de complicidad entre ellos que nos han dejado con la boca abierta, ganas de que llegue el 13 de febrero –día de su estreno– y mucha envidia ‘sana’.
Cumbres borrascosas, del film de la directora ganadora de un Oscar, Emerald Fennel, nos ofrece una original interpretación de la apasionada historia de Cathy (Margot Robbie) y Heathcliff (Jacob Elordi), entre el deseo y la locura, una de las grandes historias de amor de todos los tiempos, ambientada en los salvajes paisajes del norte de Inglaterra.
Los espectadores podrán descubrir a través de la gran pantalla, los lugares clave del condado de Yorkshire, que sirvieron de escenarios de rodaje a la adaptación cinematográfica de la novela de Emily Brontë. Viajamos a una de las regiones más grandes y con más identidad del país, para recorrer algunas de sus localizaciones.
EL PARQUE NACIONAL DE YORKSHIRE DALES
Valles infinitos, muros de piedra seca y páramos abiertos componen un paisaje que parece creado para el cine. Aquí, la fotografía de Linus Sandgren convierte la naturaleza en protagonista absoluta. A medida que te acercas a los alrededores de la ciudad histórica de Richmond, la sensación es clara: estás caminando entre la realidad y la ficción.
La primera parada para ambientarnos en la película es Booze Moor, donde los senderos sobre las crestas y los páramos azotados por el viento recrean los paisajes cercanos a Thrushcross Grange. Muy cerca, a tan solo media hora en coche de Richmond, las ruinas de Old Gang Smelting Mill se transformaron en la evocadora puerta de Cumbres borrascosas, un lugar cargado de simbolismo.
El recorrido continúa hacia Healaugh Crag, conocida como la ‘roca de la espera’, y hasta el pequeño refugio de piedra de Lady Mary Bothy, escenario de algunas de las escenas más íntimas. Podemos culminar en Seal Houses Moor, una inmensa extensión de brezo donde aún parece escucharse el eco de los galopes que marcaron los momentos más intensos del rodaje.
Tras el recorrido, llega el momento de recuperar fuerzas. El Black Bull de Reeth y el acogedor The Punch Bowl Inn, en Low Row, son paradas perfectas para entrar en calor junto a la chimenea.
Para dormir:
El Simonstone Hall Hotel, en Hawes, ofrece una experiencia muy especial. Una elegante mansión histórica que también sirvió de refugio al reparto. Jardines con pavos reales, camas con dosel y vistas abiertas sobre Upper Wensleydale completan la escapada. Si prefieres un ambiente clásico, el Stone House Hotel combina elegancia eduardiana, biblioteca de roble y el confort de una gran casa inglesa. Y para quienes buscan autenticidad absoluta, The Green Dragon at Hardraw —una posada del siglo XIII situada junto a la cascada Hardraw Force— es el refugio perfecto en pleno páramo.
UNIVERSO BRONTË
Después del descanso, hacemos parada en Thornton para visitar la casa natal de Emily, Charlotte y Anne Brontë: el Brontë Birthplace, que abre sus puertas con una nueva imagen, el lugar donde comenzó a gestarse uno de los universos más influyentes de la literatura inglesa.
Desde allí, el viaje continúa hacia Haworth a bordo del histórico Keighley & Worth Valley Railway. Este ferrocarril de vapor, auténtica joya victoriana, convierte el trayecto en una experiencia en sí misma. Al bajar en la estación, entre columnas de humo blanco y carteles de época, la sensación es inmediata: has viajado en el tiempo.
Las empinadas calles empedradas de Haworth nos conducen hasta el Brontë Parsonage Museum. Entrar en la antigua rectoría es adentrarse en la intimidad creativa de las hermanas Brontë. Cada estancia conserva la huella de una vida marcada por la pérdida, pero también por una imaginación desbordante. No es casual que la escenógrafa Suzie Davies se inspirara aquí para recrear los interiores de la película, capturando ese equilibrio entre recogimiento doméstico y grandeza emocional.
Antes de abandonar el pueblo, merece la pena detenerse en el Cabinet of Curiosities y almorzar en el encantador Old Post Office. Después, el camino se abre hacia los Yorkshire Moors. El sendero conduce hasta Top Withens, la ruina solitaria que encarna el arquetipo de la mansión de Heathcliff, y hasta las cercanas Brontë Waterfalls, donde el agua se precipita entre rocas oscuras en un escenario tan bello como sobrecogedor.
Para dormir:
La experiencia más exclusiva del viaje te espera en Halifax. En la histórica Holdsworth House se encuentra Thrushcross Grange, escenario convertido en alojamiento, donde es posible dormir en la habitación de Cathy (disponible por tiempo limitado en Airbnb a partir del 20 de febrero de 2026), este espacio ha sido diseñado para reproducir la estética opulenta y sensorial de la película. Cortinas de terciopelo, detalles de época y una atmósfera envolvente convierten la noche en una inmersión total en el universo de Catherine y Edgar Linton, prolongando la magia del cine más allá de la pantalla.
GRANDES MANSIONES DE YORKSHIRE
Aún hay que reservar tiempo para conocer el lado más gótico y señorial de Yorkshire, ese que vive entre muros centenarios y grandes mansiones cargadas de historia. Podemos comenzar en Oakwell Hall, en Birstall, una elegante casa isabelina que inspiró a Charlotte Brontë para la mansión de Shirley. Sus estancias revestidas de madera oscura, los techos ornamentados y la atmósfera solemne transportan de inmediato a otra época. Pasear por sus salas es entender ese encanto austero y silencioso que define a las grandes casas del norte de Inglaterra.
Entre mansión y mansión, llega el momento de descubrir la cara gastronómica de la región. Para un almuerzo tradicional, The Old White Bear, en Cross Hills, ofrece el ambiente cálido de una posada del siglo XVIII, con aroma a leña y cocina reconfortante. Si prefieres una experiencia más sofisticada, The Box Tree, en Ilkley —una casa de campo del siglo XVII llena de antigüedades y platería— propone una parada elegante para celebrar el viaje con calma.
Finalizamos el recorrido en East Riddlesden Hall, una joya del National Trust que parece guardar los secretos más profundos del páramo. Sus muros de piedra gris, los jardines cerrados y las habitaciones de techos bajos crean una atmósfera íntima y melancólica. Aquí, cada paso sobre los suelos irregulares y cada ráfaga de viento entre los árboles evocan la esencia romántica y turbulenta de Cumbres borrascosas, en un escenario donde el tiempo parece detenido.
Para dormir:
No hay nada mejor que una pausa regeneradora en el spa del Hollins Hall Hotel & Spa, en Bradford. Rodeado de naturaleza, este refugio combina bienestar y tranquilidad, el broche perfecto para cerrar una ruta en la que literatura, cine y paisaje se funden hasta convertirse en una sola experiencia.











