Los tópicos en el mundo del fútbol están como las estadísticas, para romperlos. Uno de ellos es que en el fútbol sudamericano normalmente prima más el fútbol aguerrido e incluso agresivo que el talentoso y el de calidad, y Fernando Camarda, de Central Español de Uruguay, demostró este fin de semana ante Peñarol que de talento, clase y calidad va más que sobrado. El jugador uruguayo fue capaz de dejar a tres rivales con un quiebro y un doble caño que no dejó indiferente a nadie y que le valió para quedar liberado y colocar una asistencia de gol más que preciosa.