Colombia
más familias acceden a financiamiento justo y sin ‘gota a gota’

En Barranquilla, cada vez son más los emprendedores que están encontrando una alternativa real para crecer sin recurrir al temido “gota a gota”.
Esta semana, 260 pequeños comerciantes recibieron nuevos créditos del programa distrital CrediChévere, una herramienta que se ha convertido en una puerta de acceso al financiamiento formal para quienes, históricamente, han quedado por fuera del sistema bancario.
La jornada movió $703,5 millones, recursos que ahora ingresan directamente a negocios de barrio, ventas informales, talleres, tiendas y oficios que sostienen a cientos de familias. Pero más allá de la cifra, lo que más pesa son las historias detrás de cada cheque: personas que buscan capital para recomendar, ampliar su inventario o simplemente respirar un poco después de meses difíciles.
Créditos con intereses bajos y sin trampas
Una de las razones por las que CrediChévere ha tomado fuerza entre vendedores y microemprendedores es su modelo de crédito justo, con intereses manejables y plazos accesibles. Es un alivio para quienes han dependido de prestamistas informales y han terminado pagando de más o arriesgando su seguridad.
Alma Rodríguez, comerciante de la Galería 72, recibió el cheque que le otorga $1.700.000. Foto:Prensa Alcaldía de Barranquilla
La gerente de Ciudad de la Alcaldía de Barranquilla, Ana María Aljure, resaltó que detrás de cada cheque hay una historia que merece prosperar: “Cada crédito es una puerta que se abre. CrediChévere es una apuesta por la dignidad económica, por la tranquilidad de miles de familias y por una Barranquilla que impulsa a su gente para que pueda competir, crecer y transformar su entorno”.
Credichévere es un programa de microcréditos impulsado por el Distrito que ofrece préstamos de hasta 6 salarios mínimos mensuales legales vigentes (SMMLV), aproximadamente $7.800.000, con una tasa de interés fija de hasta 2.5% mensual y plazos de pago de hasta 24 meses. Los pagos pueden ser diarios, quincenales, mensuales o anuales, según la capacidad del beneficiario.
Entrega CrediChevre por el alcalde Alejandro Char. Foto:Alcaldía
“Los intereses son bajos y convenientes para nosotros los emprendedores. Con esta plata voy a surtir mi tienda para verla crecer y sostener a mi familia”, contó Yadit Villalobos, una de las beneficiarias de esta entrega.
Los créditos están dirigidos a personas naturales o jurídicas con actividad productiva, incluyendo vendedores informales, madres cabeza de hogar y comerciantes reportados en centrales de riesgo como Datacrédito, quienes tradicionalmente han sido excluidos del sistema financiero.
Además del dinero, los beneficiarios reciben educación financiera y acompañamiento técnico para fortalecer sus negocios y fomentar la cultura de pago.
Acompañamiento para aprender a manejar el dinero
Otro punto clave del programa es que no se limita a prestar dinero. Cada beneficiario pasa por un proceso de acompañamiento donde revisan su negocio, analizan ingresos y egresos y reciben formación básica en manejo del dinero. Esto ayuda a mejorar las probabilidades de que los créditos se paguen y que los negocios tengan futuro.
Ese modelo ha dado resultados: el 70 % de los beneficiarios ya pagó su crédito, una cifra alta en programas de microfinanzas populares.
Con esta nueva entrega, CrediChévere llegó a 6.840 beneficiarios desde su creación. La mayoría son pequeños comerciantes que no habían tenido la oportunidad de acceder a un crédito formal.
Uno de los principales objetivos del programa es combatir el fenómeno del ‘gota a gota’ y ‘pagadiarios’, un sistema informal de préstamos que suele implicar intereses abusivos y prácticas coercitivas.
“No podemos permitir que les cobren el 20% y les quiten la plata”, dijo el alcalde Alejandro Char en una entrega anterior. “Nosotros estamos sacando una plata importante de cerca de $10.000 millones, y si tenemos que aumentarlo, lo aumentaremos”.
Para muchos, el apoyo llegó en el momento justo :después de un robo, un cierre temporal, una caída en las ventas o simplemente cuando necesitaban un empujón para seguir adelante.. La diferencia, dicen, está en que ahora pueden crecer sin miedo a las tasas abusivas de los prestamistas informales.
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