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Años después de aquella histórica aventura que puso a Soria en el mapa futbolístico, Miguel Ángel Lotina revive con emoción lo que supuso para el CD Numancia aquella Copa del Rey de 1996, en la que el modesto club soriano desafió a gigantes del fútbol español y rozó la hazaña frente al FC Barcelona.
En una entrevista en Radio Marca, Lotina, que dirigía al Numancia en aquel entonces, repasó cómo aquel equipo de Segunda B se convirtió en símbolo de orgullo para toda una provincia. “Cuando llegué a Soria, el deporte rey era el vóleybol. La gente joven no iba al fútbol. Pero aquella Copa lo cambió todo: enganchó a toda la ciudad y, sobre todo, a la gente joven”, recordaba el técnico vizcaíno.
Una Copa para la historia
El Numancia eliminó en aquella edición a la Real Sociedad, Racing de Santander y Sporting de Gijón, antes de enfrentarse al Barcelona de Johan Cruyff. En Los Pajaritos, los sorianos empataron 2-2 en un partido inolvidable que obligó al Barça a emplearse a fondo en la vuelta. “Cruyff llegó a decir que podía haber cambiado a todos sus jugadores, que habían hecho el ridículo. Eso nos dio todavía más valor”, recordó Lotina entre risas.
En el Camp Nou, el Numancia llegó incluso a adelantarse con un gol de Barbarín, antes de caer por 3-1, dejando una de las páginas más románticas del fútbol español de los noventa. “Sabíamos que no era nuestro sitio, que aquello había que disfrutarlo. Por eso dejé que la prensa entrara al vestuario, que los jugadores vivieran el momento. Fue muy bonito”, relató el entrenador.
Recuerdos de un gran Numancia
Lotina también recordó los difíciles comienzos del club: “Cuando llegué, el Numancia estaba en Segunda B y a punto de desaparecer. Un grupo de empresarios sorianos, encabezados por Paco Rubio, lo salvó. A partir de ahí empezamos a crecer”.
Tras aquella gesta copera, el Numancia logró su primer ascenso a Primera División en 1999, precisamente con Lotina de nuevo en el banquillo. “Fue una sorpresa tremenda. El año anterior se habían salvado en la última jornada y nadie esperaba que ascendiéramos”, explicó. Desde entonces, el Numancia ha firmado tres ascensos a la élite, todo un logro para una ciudad de apenas 38.000 habitantes.
El técnico también habló de su especial relación con la Copa del Rey, una competición que años después le daría una de sus mayores alegrías como entrenador al ganarla con el Espanyol en 2006. “De pequeño era un forofo del Athletic. La Copa siempre me emocionó. Por eso poder ganarla en el Bernabéu fue muy especial”, reconoció.
Creo que a veces se ha sido injusto conmigo
Lotina, que también ha dirigido a clubes como Osasuna, Celta, Deportivo, Espanyol o Villarreal, reflexionó sobre su trayectoria: “He sido un entrenador de picos. He ascendido dos años seguidos a Primera con Numancia y Osasuna, he jugado Champions y UEFA… pero también tengo descensos. A veces se ha sido injusto conmigo, pero el fútbol me ha dado mucho: amigos, experiencias y felicidad”.
Ahora, con el Numancia intentando volver al fútbol profesional, Los Pajaritos volverán a acoger un duelo copero ante un equipo de Primera. Y, aunque el tiempo haya pasado, Lotina sigue vinculado emocionalmente al club que ayudó a resucitar. “Voy poco, pero cuando puedo me acerco. El año pasado estuve en el partido contra el Teruel. Ojalá tengan suerte en el sorteo. Seguro que a muchos les trae recuerdos de aquella Copa mágica”, concluyó.
