Cientos de protestantes han formado una cadena humana este sábado a lo largo de la capital, Tiflis, en una nueva jornada de manifestaciones contra la asunción del presidente electo, Mijail Kavelashvili, a quien la oposición y la presidenta saliente, Salome Zurabishvili, acusan de haber alcanzado el cargo mediante un proceso fraudulento.
Los medios locales han informado sobre esta reciente manifestación que se concentra frente al Parlamento georgiano, aunque también han tenido lugar protestas en otras ciudades del país.
“Estoy aquí. Me quedaré en este lugar. Pasaré la noche aquí. Mañana a las 10:00 os esperaré en el Palacio Orbeliani, desde donde os comunicaré lo que sucederá mañana y en los días venideros, así como el día de la victoria”, ha expresado Zurabishvili, según ha indicado la agencia de noticias GeorgiaNews.
La ceremonia de toma de posesión está programada para este domingo a las 11:00 en la sede del Parlamento, situada en la calle Rustaveli, muy cerca de la residencia presidencial en el Palacio Orbeliani. La oposición ha proclamado que protegerá físicamente el palacio para evitar que Zurabishvili salga.
Este mismo sábado, las agrupaciones opositoras Coalición por el Cambio, Georgia Fuerte, Unidad-Movimiento Nacional y Gajaria por Georgia publicaron un comunicado conjunto donde instan a la comunidad internacional a no reconocer los resultados del 26 de octubre y a rechazar la legitimidad de Kavelashvili.
“Les solicitamos que no acepten al régimen autoproclamado de Sueño Georgiano, el partido en el poder, como el gobierno legítimo de Georgia, y que no otorguen legitimidad al Parlamento que se reunió el 25 de noviembre ni al presidente o a los ministros aprobados por este parlamento autoproclamado”, exhortaron.
Así denuncian al “régimen usurpador” y defienden a Salome Zurabishvili como la única representante legítima de Georgia. Además, piden sanciones internacionales, indagaciones sobre la represión, el cese de cualquier apoyo financiero a Sueño Georgiano y la retirada de embajadores.
También exigen la convocatoria de nuevas elecciones, la liberación de manifestantes encarcelados y apoyo a la sociedad civil georgiana.
La oposición georgiana ha estado manifestándose en las calles contra el Gobierno de Irakli Kobajidze, alegando fraude en las elecciones legislativas. La presidenta ha declarado que se mantendrá en el poder tras considerar ilegítima la votación del nuevo presidente, quien ha sido objeto de un boicot por parte de la oposición.
