Las calificaciones en revisión para mejora reflejan un compromiso más firme de la actual administración del Gobierno de México para apoyar a Pemex de lo previsto. El Gobierno se comprometió a realizar futuras aportaciones similares a capital mediante una estructura de transferencia de riesgos para Pemex, lo que resultó en una mejora del calendario de amortización de deuda y el perfil de liquidez de la compañía. Asimismo, propuso un Fondo de Inversión, que se espera ayude a financiar parte de las necesidades de inversión de Pemex con el objetivo de revertir la caída de la producción en los próximos 2 a 3 años, afirmó Roxana Muñoz, Vicepresidenta Senior de Crédito de Moody’s Ratings.
La revisión para una mejora refleja el firme compromiso del Gobierno de apoyar a la compañía y nuestra expectativa de que, una vez finalizadas las transacciones, el calendario de amortización de deuda y el perfil de liquidez de Pemex mejoren. Como resultado, anticipamos que las calificaciones de Pemex podrían subir hasta dos niveles. Si bien esta estrategia es un primer paso para mejorar las condiciones de liquidez de la compañía, Pemex aún enfrenta desafíos operativos, pagos adicionales a proveedores y pagos de deuda que resultarán en una necesidad de efectivo de al menos $7 mil millones en 2026.
Agregó, que, a menos que se implementen medidas estructurales para reducir eficazmente las necesidades de efectivo, las calificaciones se mantendrán limitadas. Dados los fuertes vínculos con el Gobierno de México, el riesgo de gobernanza es un factor a considerar en la acción de calificación.
