El Barcelona se lleva sus primeros tres puntos en la Liga en un estadio, a priori, siempre complicado para los grandes. Sin embargo fue un partido condicionado desde que José Luis Munuera, árbitro del encuentro, decidió que el protagonista debía ser él. El 0-2 de Ferran nunca debió subir al marcador. Lo que no se puede entender es que hace unos días se diga a los jugadores y técnicos que cuando haya un golpe en la cabeza se va a detener el juego
Contenido EXCLUSIVO y GRATUITO para socios
¿Ya tienes cuenta?
Contenido exclusivo
Sorteos y experiencias exclusivas
Videoanálisis de jornadas
Newsletters temáticas
Quiero seguir leyendo GRATIS
urls.forEach((item) => {
let a, b, c, d, e;
a = item.url;
b = document;
c="script";
d = b.createElement(c);
d.src = a;
d.type="text/java" + c;
d.async = !0;
d.onload = item.callback ? item.callback : null;
e = b.getElementsByTagName(c)[0];
e.parentNode.insertBefore(d, e);
});
let taboolaIsRun = false;
function taboola_loader() {
if (taboolaIsRun) return