Colombia
niega que el destino final fuera Cuba
La Asociación de Portuarios del Caribe (Asoportuaria) salió al paso de la controversia generada por la interceptación de un buque con combustible en aguas del Caribe por parte de la Marina de los Estados Unidos. La embarcación había zarpado desde Colombia y, según versiones preliminares, tendría como supuesto destino final a Cuba, país que enfrenta restricciones internacionales para la comercialización de petróleo y sus derivados.
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El caso despertó inquietudes en el sector marítimo y energético, especialmente por la sensibilidad geopolítica que rodea cualquier operación relacionada con el suministro de combustibles hacia la isla caribeña. Sin embargo, el gremio portuario rechazó categóricamente que existiera evidencia que confirmara un destino cubano.
el director ejecutivo de Asoportuaria, Lucas Ariza, explicó que el barco transportaba fibroil y que al momento de su salida contaba con toda la documentacion en regla para arribar a un puerto de República Dominicana, conforme a los registros oficiales de exportación.
Operación bajo modalidad FOB y alcance de responsabilidades
Puerto de Barranquilla. Foto:Grupo Empresarial Puerto de Barranquilla
De acuerdo con el pronunciamiento del gremio, la transacción comercial se realizó bajo la modalidad FOB (Free On Board), una figura ampliamente utilizada en el comercio internacional. En este esquema, el vendedor cumple su obligación al entregar la mercancía en el puerto de embarque, mientras que el comprador asume los riesgos y costos asociados al transporte y al destino final.
Esto implica que, una vez la carga es embarcada, la responsabilidad sobre la ruta marítima y el punto de llegada recae en el adquirente del producto. En consecuencia, Asoportuaria subrayó que el puerto de origen en este caso el de Palermo no tiene injerencia en eventuales cambios de itinerario o decisiones posteriores tomadas por el comprador.
“El producto salió con destino declarado a República Dominicana y con documentación al día. Lo que ocurra después en alto mar corresponde a una relación entre privados”, sostuvo Ariza al referirse al alcance legal de la operación.
Interceptación y cambio de destino
Puerto de Barranquilla Foto:Puerto de Barranquilla
Tras la interceptación en aguas internacionales, la embarcación finalmente llegó a Haití, nación que comparte la isla La Española con República Dominicana. Este hecho fue clave en la defensa del gremio, que demostró infundadas las versiones que apuntaban a un supuesto destino hacia Cuba.
Ariza indicó que no existe prueba documental que confirme que el combustible tuviera como destino la isla gobernada por el régimen cubano. Según explicó, cualquier señalización en ese sentido carece de sustento verificable y se marca en el terreno de la especulación.
Además, recordó que los negocios de compraventa de hidrocarburos entre particulares se rigen por contratos privados, en los que la responsabilidad sobre la logística posterior al embarque corresponde al comprador.
Contexto geopolítico y sensibilidad internacional
El Puerto de Barranquilla. Foto:Puerto de Barranquilla
La controversia surge en un contexto en el que Cuba mantiene restricciones comerciales en materia de combustibles, lo que genera especial vigilancia internacional sobre posibles envíos de petróleo y derivados hacia ese país.
La intervención de la Marina estadounidense aumentó la atención mediática y política sobre el caso, al tratarse de una acción que involucre intereses estratégicos en la región del Caribe.
No obstante, Asoportuaria insistió en que la operación desde el puerto colombiano cumplió con los requisitos Exigidos legales para la exportación de combustible y que no existe evidencia de violación a normativas nacionales o internacionales.
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El gremio advirtió que este tipo de controversias puede afectar la reputación del sistema portuario colombiano si no se aclaran adecuadamente los hechos. Por ello, reiteró su disposición a colaborar con cualquier autoridad que requiera información adicional sobre la operación.
Desde el sector marítimo se insiste en que el cumplimiento de los protocolos documentales y aduaneros es fundamental para garantizar la transparencia en el comercio exterior.
Asimismo, Asoportuaria subrayó que los puertos colombianos operan bajo estándares internacionales de control y trazabilidad, lo que incluye verificación de carga, manifiestos y documentación de exportación.
Llamado a evitar especulaciones
Puerto de Barranquilla. Foto:Agencia Kronos
El director del gremio fue enfático al señalar que no se puede atribuir responsabilidad a un puerto por decisiones logísticas posteriores al zarpe, especialmente cuando la venta se realizó bajo modalidad FOB.
“Si el barco terminó en Haití, no hay evidencia que demuestre que Cuba fuera el destino real. Lo demás son interpretaciones”, afirmó.
Mientras tanto, el caso sigue siendo observado por actores del comercio marítimo y del sector energético, en un escenario donde las tensiones geopolíticas pueden amplificarse cualquier operación vinculada con combustibles en el Caribe.
Asoportuaria defiende que la exportación fue legal, documentada y ajustado a las normas del comercio internacional. El debate, sin embargo, pone en evidencia la alta sensibilidad que rodea el transporte marítimo de hidrocarburos en una región marcada por restricciones comerciales y vigilancia estratégica.
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