Colombia ha dado la cara en la Copa Libertadores y en la Copa Sudamericana por vez primera y ha dejado una certeza: en el ámbito internacional no existen campeones morales ni escalas de méritos, sino únicamente demostraciones de poder y defensa del gasto como la única ruta confiable hacia los trofeos.
Sin entrar en el debate ético sobre ese desbalance, que francamente es estéril, se hace evidente que en el país solo dos conjuntos parecen tener el atuendo adecuado para la ocasión: Atlético Nacional y América de Cali.
Desde la resolución, que en ambos casos fue la prevista, pero también desde la autoridad con la que se impusieron en sus presentaciones iniciales, está claro que la ambición va por ese camino.
¿Qué les falta a los otros?
Pues Atlético Bucaramanga contará con un entrenador de renombre y experiencia, pero no posee un plantel con capacidad para amenazar a casi nadie. Los dos goles de ventaja que tuvo casi a lo largo del partido y el empate 3-3 final, con un equipo que terminó exhausto físicamente, son un adelanto de lo que se avecina y es que, a menos que ocurra un milagro, observará las definiciones desde la distancia.
Bucaramanga vs. Colo Colo Foto:Luis ACosta. AFP
Tampoco Once Caldas puede esperar que con Dayro Moreno y diez más, que es suficiente y a veces sobre en el ámbito local, pueda hacer frente a un excampeón continental como Fluminense, que sufrirá en la previa por la altitud, pero, cuando suena el silbato, devora a cualquiera a más de 2.000 metros sobre el nivel del mar. No se engañen, ya los brasileños, argentinos y uruguayos saben muy bien cómo doblegar la altura.
Dayro Moreno, en acción contra Fluminense. Foto:Mauricio Dueñas Castañeda. Efe
La dura realidad es que los con los equipos con mayor músculo financiero, que es lo que sostiene un plantel con estrellas y no solo buenos prospectos, son con quienes Colombia intentará borrar sus últimos amargos años en la escena regional.
Si requieres un extremo que anote y dé asistencia como Hinestroza o un campeón de Sudamericana que transforma un puñado de barro en gol como Quintero, no esgrimas historia ni corazón ni ganas. Como lamentaba una estrella deportiva en una antigua película, ¡muéstrame el dinero!
Atlético Nacional goleó a Nacional de Uruguay. Foto:Jaiver Nieto. EL TIEMPO
Es cierto que nos falta un océano para que un Atlético Nacional de 26 millones de euros le haga sombra a un Palmeiras de 238, pero indudablemente recurrir a jugadores con trayectoria y experiencia internacional, que no son asequibles, es el primer paso hacia el éxito continental.
Se avecinan desafíos muy fuertes porque al verde le tocará enfrentar a Internacional y Bahía y a América le corresponde medir fuerzas contra Corinthians de Brasil y Huracán de Argentina, ambos superiores en términos deinversión y valoración.
Es gratificante saber que por fin estamos enfrentándonos a competidores que superan nuestras posibilidades, lo que nos permite poner a prueba nuestras habilidades, aprender ciertas lecciones y desaprender otras creencias erróneas. Hay que dejar atrás la idea de que conseguir un título otorga diez años de inmunidad ante críticas, o que todos somos adversarios del fútbol colombiano, el cual ha sido repetidamente examinado en los últimos años por sus desalentadores resultados a nivel continental.
La realidad es que no sobramos, pero tampoco carecemos de lo necesario para enfrentarnos en el continente. Al final, se puede ganar o perder, porque esto es un juego. Sin embargo, si se va a competir como lo hicieron Nacional y América en sus debuts, ¡vamos a todas las batallas! Con determinación, inversiones y ambición en proporciones justas. Triunfar tiene su costo y, evidentemente, solo dos clubes en Colombia están dispuestos a asumir el riesgo.
Perspectiva
Jenny Gámez
Editora de Futbolred
@JennyGamezA
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