Ciudad de Panamá, 14 mar (EFECOM).- El Ejecutivo de Panamá declaró este viernes que solo entablará una “discusión formal” con la firma canadiense First Quantum Minerals una vez que esta retire los litigios internacionales presentados contra el país debido a la inhabilitación, en 2023, de una importante mina de cobre, que según la compañía implica una inversión de aproximadamente 10.000 millones de dólares.
“Cualquier acercamiento futuro solo será viable si la empresa muestra disposición al suspender de inmediato los procedimientos arbitrales en curso”, se indica en un comunicado oficial titulado “El Gobierno de Panamá expresa su postura sobre la mina Cobre Panamá”.
La misiva fue divulgada tras los comentarios del presidente panameño, José Raúl Mulino (2024-2029), quien señaló este jueves que espera comenzar conversaciones la próxima semana sobre el futuro de la mina Cobre Panamá, un asunto que su Administración considera “el siguiente a tratar”.
“Personalmente, nunca he tenido reuniones con ningún representante de la mina, jamás, así que comenzaremos a partir de la próxima semana, si Dios lo permite”, manifestó Mulino durante su rueda de prensa semanal.
Mulino recordó que existen “seis o siete litigios internacionales contra Panamá que suman decenas de miles de millones de dólares en reclamaciones por daños y perjuicios” como consecuencia del cierre de la mina, y que el país “tiene una firma internacional de abogados gestionando esa situación, como es lo correcto”.
“El Gobierno ha dejado claro que no iniciará ninguna conversación formal con la empresa minera mientras los litigios contra el Estado panameño se mantengan vigentes”, enfatizó el comunicado oficial distribuido este viernes.
Por su parte, First Quantum manifestó en un comunicado emitido tras las declaraciones de Mulino que reafirmaba su “disposición para dialogar y encontrar en conjunto la mejor solución, siempre con el objetivo de contribuir al bienestar del país y de todos los panameños”.
La mina a cielo abierto Cobre Panamá, perteneciente a Minera Panamá, una filial de First Quantum Minerals, posee 3.000 millones de toneladas de reservas probadas y probables, y una capacidad de producción superior a 300.000 toneladas de mineral anuales, además de oro, plata y molibdeno, según datos proporcionados por la empresa, que estima su inversión en unos 10.000 millones de dólares para la construcción.
Contaba con una plantilla de aproximadamente 7.000 trabajadores y generaba cerca de 40.000 empleos indirectos, representando alrededor del 5 % del PIB y siendo el principal sector de exportación del país.
La mina fue inhabilitada por un fallo de noviembre de 2023 del Tribunal Supremo de Justicia, que determinó que el contrato de concesión violaba 25 artículos constitucionales.
La decisión del alto tribunal se produjo en medio de las más grandes protestas públicas en Panamá en décadas, impulsadas por ecologistas y jóvenes que argumentaban que el contrato era perjudicial para el Estado y denunciaban, como lo hacen actualmente, graves daños al medio ambiente, lo que First Quantum siempre ha rechazado.
El cierre de operaciones en Cobre Panamá se “está sintiendo en el empleo, en la falta de ingresos al Estado” y ha llevado a la quiebra a muchas empresas contratistas de la mina, declaró Mulino el jueves, quien ha mostrado interés en reabrir el yacimiento.
La mina de cobre, que en 2022 fue la decimocuarta más grande del mundo en producción según datos proporcionados a EFE por el Grupo Internacional de Estudio del Cobre (ICSG, por sus siglas en inglés), se encuentra en una fase de mantenimiento y preservación a un costo de 12 millones de dólares, según la información disponible. EFECOM
