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Los lanzadores dominicanos Emmanuel Clase y Luis Ortiz, de los Guardianes de Cleveland, fueron imputados oficialmente este domingo en un tribunal federal de Nueva York debido a su supuesta implicación en un esquema de apuestas ilícitas que alteró lanzamientos en encuentros de las Grandes Ligas de Béisbol (MLB).
Ambos deportistas habían estado suspendidos desde julio mientras la MLB realizaba una averiguación interna sobre actividades sospechosas relacionadas con apuestas deportivas. Ortiz fue detenido el domingo en Boston y se presentará ante la justicia este lunes, mientras que Clase, cerrador destacado de 27 años, se mantiene en libertad y aún no ha hecho su aparición ante las autoridades.
Según los fiscales federales del distrito de Brooklyn, los deportistas formaron parte de una red de apostadores deshonestos que utilizaba información privilegiada sobre lanzamientos para obtener beneficios por cientos de miles de dólares. A cambio, los lanzadores habrían recibido sobornos y una fracción de las utilidades.
Las imputaciones formales abarcan conspiración para llevar a cabo fraude electrónico, fraude contra la integridad del servicio público, soborno en competencias deportivas y lavado de dinero, cada uno de los cuales podría conllevar penas de hasta 20 años de prisión.
“Los atletas profesionales, como Luis Leandro Ortiz y Emmanuel Clase, tienen una posición de confianza no solo con sus equipos, sino también con los seguidores que creen en el juego limpio”, expresó el fiscal federal Joseph Nocella.
“Según la acusación, traicionaron esa confianza al manipular lanzamientos para favorecer a apostadores deshonestos. Cuando la corrupción ingresa al deporte, elimina la credibilidad y la pasión que lo sustentan”, añadió.
Un esquema de apuestas que llegó al montículo
De acuerdo con la acusación, Clase habría aceptado participar en el plan alrededor de mayo de 2023, alterando lanzamientos específicos para influir en apuestas sobre la velocidad y tipo de lanzamiento. En ciertos casos, los fiscales argumentan que los apostadores se coordinaban con el lanzador durante los encuentros, aprovechando mensajes en tiempo real.
Clase y Ortiz Foto:Archivo particular
“Clase ejecutaba los lanzamientos amañados al principio de los turnos al bate, lanzando bolas al suelo o fuera de la zona de strike para garantizar el resultado pactado”, explicaron los fiscales en un comunicado. Por esa información, el lanzador recibía pagos en efectivo y en ocasiones contribuía con dinero para financiar nuevas apuestas.
Uno de los encuentros bajo investigación tuvo lugar en Nueva York contra los Mets, donde el grupo habría logrado beneficios cercanos a los 400.000 dólares.
Emmanuel Clase Foto:Archivo particular
En junio pasado, el otro lanzador involucrado, Luis Ortiz, habría ingresado al plan. Los documentos judiciales indican que, antes de un encuentro el 15 de junio, Ortiz acordó lanzar una bola fuera de la zona de strike a cambio de 5.000 dólares, mientras que Clase recibió la misma suma por coordinar la jugada.
Dos semanas después, el 27 de junio, Ortiz habría repetido la operación,
esta ocasión por 7.000 dólares para él y un monto similar para Clase. Según la acusación, el cerrador retiró 50.000 dólares en efectivo y entregó 15.000 a un cómplice para realizar apuestas sobre ese lanzamiento, generando por lo menos 60.000 dólares en beneficios para los conspiradores.
Un nuevo golpe a la reputación del deporte estadounidense
El caso se suma a una serie de indagaciones que han conmocionado al deporte profesional en Estados Unidos. Apenas dos semanas atrás, las autoridades federales detuvieron al escolta de los Miami Heat, Terry Rozier, y al entrenador de los Portland Trail Blazers, Chauncey Billups, en una investigación paralela sobre apuestas ilegales en la NBA.
La MLB no ha emitido declaraciones adicionales, aunque fuentes cercanas a la liga indicaron que ambos jugadores permanecerán suspendidos de manera indefinida mientras avanza el proceso judicial.
Si son encontrados culpables, Clase y Ortiz podrían enfrentar condenas de hasta 65 años de prisión por la suma de los cargos, además de la expulsión perpetua del béisbol profesional.
El caso representa uno de los escándalos de apuestas más severos en la reciente historia del béisbol, un deporte que ha mantenido una política rigurosa de cero tolerancia desde el famoso caso de Pete Rose en la década de 1980.
DEPORTES
*Este artículo fue modificado con la asistencia de una inteligencia artificial, con información de la agencia AFP
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