Colombia
Operativo Sorpresa: 89 Celulares Incautados en Cárceles de Barranquilla

La Fuerza Policial Metropolitana de Barranquilla ha reforzado sus acciones en los establecimientos penitenciarios y carcelarios de la Ciudad, logrando un IMPORTANTE GOLPE CONTRA EL CRIMEN organizado.
Según la información brindada por esta dependencia, en intervenciones recientes, se incautaron 89 teléfonos móviles que eran utilizados por los internos para perpetrar delitos, principalmente extorsiones y otras actividades ilegales desde el interior de las cárceles.
“Como resultado de estas operativos, se ha logrado la incautación de 89 teléfonos móviles que eran empleados por los internos para la comisión de delitos, entre ellos extorsiones y otras actividades ilegales desde el interior de los penales”, afirmó la Policía.
Estas iniciativas buscan erradicar la comunicación ilícita entre los reclusos y sus cómplices en el exterior, una práctica que ha sido fundamental para el funcionamiento de la criminalidad.
Las autoridades han fortalecido el control y la vigilancia dentro de las prisiones , contribuyendo a desarticular las redes criminales que operan desde estos lugares.
Además, según indicó la Policía, continuarán ejecutando operaciones en los centros penitenciarios y carcelarios, con el propósito de prevenir que estos delitos sigan afectando a la comunidad.
El Gaula continuará llevando a cabo operaciones en centros penitenciarios y carcelarios. Foto: Cortesía de la Policía Metropolitana de Barranquilla
Teléfonos, herramientas del crimen
Los 89 teléfonos móviles confiscados representan un duro golpe para las redes criminales que operan desde las cárceles. Estos dispositivos eran utilizados para coordinar extorsiones, ordenar asesinatos, traficar drogas y llevar a cabo otras actividades ilegales.
Control y vigilancia fortalecida
Las autoridades han intensificado el control y la vigilancia dentro de las cárceles para evitar que los reclusos puedan acceder a dispositivos móviles y otros elementos que puedan ser utilizados para cometer delitos.
Se han implementado medidas de seguridad más rigurosas, como requisas más frecuentes y la instalación de inhibidores de señal.
Además, se están llevando a cabo investigaciones para identificar a los reclusos que utilizaban los dispositivos móviles confiscados y a sus cómplices en el exterior. Se espera que estas investigaciones permitan desarticular las redes criminales que operan desde las cárceles.






