La producción huevos Atlántico se fortalece con la segunda fase del programa “Las Ponedoras del Atlántico”, una iniciativa que busca mejorar la economía y la seguridad alimentaria de 198 familias rurales en seis municipios del departamento. El proyecto, liderado por la Gobernación del Atlántico, consiste en la entrega de aves ponedoras e insumos para establecer unidades productivas de huevos.
El programa “Las Ponedoras del Atlántico” es una estrategia de desarrollo rural que dota a hogares campesinos de las herramientas necesarias para la cría de gallinas ponedoras, transformando patios y pequeñas parcelas en centros de producción. Cada familia beneficiada recibe 30 gallinas de 16 semanas de edad, listas para iniciar su ciclo productivo, además de dos bultos de alimento concentrado de 40 kilogramos cada uno, según informó la administración departamental.
¿Cómo impacta la producción huevos Atlántico en las familias rurales?
La producción huevos Atlántico impacta directamente en la alimentación familiar y en la generación de ingresos adicionales. Las aves, al llegar a su etapa productiva, aseguran huevos diarios para el consumo, y el excedente puede ser comercializado en mercados locales o entre vecinos. Este modelo busca autonomía económica y autosuficiencia para los hogares participantes.
Este plan de desarrollo abarca los municipios de Sabanalarga, Manatí, Candelaria, Galapa, Puerto Colombia y Piojó, distribuyendo las aves entre 33 familias en cada localidad. En Galapa, por ejemplo, se entregaron 990 gallinas y 66 bultos de alimento concentrado a 33 familias, un componente clave para el establecimiento de estas unidades avícolas. La iniciativa incluye capacitaciones sobre alimentación, cuidado sanitario y bioseguridad para garantizar la sostenibilidad del proyecto.
El programa también destaca por su enfoque de género; el 62% de las personas vinculadas son mujeres, lo que posiciona la producción huevos Atlántico como una actividad con fuerte liderazgo femenino en los hogares rurales. El gobernador Eduardo Verano afirmó que el propósito es que estas unidades productivas no sean una ayuda temporal, sino una fuente sostenible de alimento e ingresos.
Los beneficios de esta iniciativa incluyen:
Seguridad alimentaria: Consumo de huevos frescos y nutritivos en el hogar.
Generación de ingresos: Venta de excedentes de huevos en mercados locales.
Empoderamiento femenino: La mayoría de los beneficiarios son mujeres, fortaleciendo su rol económico.
Capacitación técnica: Conocimientos sobre manejo avícola para asegurar la sostenibilidad.
* Desarrollo rural: Impulso a la economía local y aprovechamiento de recursos en fincas pequeñas.
Al finalizar esta segunda fase, se habrán distribuido un total de 5.940 aves y 15.840 kilogramos de alimento concentrado, como lo detalló la Gobernación del Atlántico. Para más información sobre programas de desarrollo rural, puede consultar fuentes oficiales como el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural.
Se espera que las familias beneficiadas logren mantener la producción y encontrar canales de comercialización para sus huevos, consolidando así sus emprendimientos. Conozca más noticias de economía en nuestro portal.
