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Tesla está como loca por conseguir que Europa permita de forma definitiva su tecnología FSD al completo. Por el momento, se tiene que conformar con ir consiguiendo permisos para realizar pruebas de coches en carretera abierta y en condiciones reales. Sin ir más lejos, aquí en España se dio un paso importante en este sentido, recibiendo la luz verde para probar 19 coches en todo nuestro territorio.
Hablamos del sistema de conducción autónomo FSD Supervisadoque tantas polémicas ha tenido en Estados Unidos con su denominación, ya que recordemos que sigue siendo un sistema de conducción autónomo de nivel 2el cual requiere de la atención del conductor mientras se utiliza. es franciaun grupo de periodistas ha sido invitado para subirse a un Tesla Model 3 Highland dotado de esta tecnología, y lo han contado en un interesante artículo en Automobile-Propre.
Régis Jehl Fue el encargado de explicar su experiencia como copiloto en el Tesla con el sistema FSD y de contar en detalle cómo funciona esta tecnología. Lo primero que recalca es la diferencia con la tecnología Autopilotque viene de serie en los coches Tesla y que incluye la centralización de carril y el control de crucero adaptativo. Hay también un Autopilot mejorado, con un coste de 3.800 euros en España y con funciones más avanzadas, como los cambios de carril semiautomáticos y el aparcamiento automático.

Pero no llegan a lo que ofrece el FSD, cuyo el software es completamente diferente (por 7.500 euros), sin restricciones y con actualizaciones constantes: la 14.1 para las pruebas europeas, frente al nivel 14.2 que se ofrece ya en Estados Unidos. Bueno, Actualmente en Europa sí tiene restricciones.y solo añade por ahora la parada automática al detectar semáforos en rojo, pero una vez que se apruebe se desplegarán todas las funciones disponibles.
Eso sí, Jehl recuerda que este sistema se basa en cámaras, sin LiDAR: dos cámaras en el parabrisas, dos bajo los retrovisores, dos en los montantes de las puertas, una en el paragolpes delantero, una en la zaga y otra en el interior. Un sistema que a Tesla le cuesta menos de 300 euros por todas sus cámaras, frente a un sistema avanzado completo con LiDAR, cámaras y radar que puede llegar hasta los 13.000 euros en la competencia (Waymo).
La “prueba2 realizada por los periodistas franceses abarcó todo tipo de situaciones y carreteras: «No te voy a mentir, tengo un poco de miedo. Si funcionara con LiDAR, estaría tranquilo», dijo el segundo periodista francés, un poco más escéptico que Jehl por la tecnología desarrollada por Tesla. Destino puesto en el navegador, botón FSD pulsado y luz azul encendida en el logotipo del volante para indicar que el coche ya se puede mover por sí solo.
A bordo del Tesla Model 3 con tecnología FSD en Francia
En términos generales, la experiencia del periodista francés fue más que satisfactoria en todas las situaciones: «El intermitente se activa automáticamente y el coche circula por la rotonda.». Por autopista, sabe en todo momento lo que hace, incluso cuando por voluntad propia no usa el carril más a la derecha: «Ya ha previsto que no tomaremos el carril derecho más tarde. Estás pensando en el futuro. Sabe que en unos kilómetros, saldremos por la izquierda».
Ante la presencia de un camión, reacciona con naturalidad: «Se acerca por nuestra izquierda. La reacción es perfecta: reduce la velocidad, espera y luego avanza con suavidad.. Exactamente lo que habría hecho un director experimentado». Incluso en situaciones con niebla densa, por carretera secundaria el viaje transcurre con normalidad: «¿Un cruce sin prioridad de paso en la espesa niebla? Sin duda: el Tesla espera, acelerando suavemente una vez que la carretera está despejada. Lo que más me impresiona es la fluidez en medio del tráfico. Ya no se notan esas pequeñas correcciones de dirección que se percibían en otros sistemas».
¿Una carretera con varios carriles sin marcas viales?: «El coche se posiciona a la perfección. Entiende que hay tres carriles incluso sin una línea blanca que los separa. En la pantalla, representan estos carriles imaginarios. Nunca hay un atisbo de duda». Y no podía faltar el tramo urbano, con el caos del tráfico diario en Estrasburgo de gente cruzando donde no debe, bicicletas… «Hace una comprension genuina de la situacion. El sistema no piensa: “Está en verde, voy”, sino que analiza: “Hay peatones, no los voy a atropellar”».
A estas alturas pensaréis que todo salió rodado, y casi, pero el periodista francés reconoce que el vehículo ignoró por completo las tapas de las alcantarillas: «Es justo el tipo de descubierto que uno podría notar, pero una actualización probablemente lo solucione. Esa es la magia de los sistemas en constante evolución alimentados por IA: lo que falta hoy, seguramente estará mañana». Con baches por delante, la nueva cámara en el paragolpes ayuda a detectar los desniveles y se adapta a la perfección.
Incluso tuvo la oportunidad de presenciar un adelantamiento a una bicicleta con una furgoneta enfrente: «El coche avanza con el espacio justo. Fue atrevido, pero lo hizo con limpieza.». La experiencia, como puedes comprobar, fue muy positiva: «La es suave particularmente impresionante. Aceleración, frenado, posicionamiento en el carril… Todo se siente humano. Es contraintuitivo: esperas algo mecánico, a tirones. Es fluido, natural.». El segundo de a bordo, el que no las tenía todas consigo, terminó diciendo: «Era bastante escéptico antes de esta prueba. Debo decir que estoy completamente impresionado.».
Lo que hace años vimos en vídeos de norteamericanos subiendo sus experiencias a YouTube empieza a hacerse realidad aquí en Europa. En unos meses, sobre todo cuando Europa comenzará a evaluar el marco legal el próximo mes de febreropreparaos para ver vídeos de estos por las ciudades europeas y españolas.
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