Economia
“La Incertidumbre: ¿El Villano Que Descompone las Proyecciones de Crecimiento Económico?”

A pesar de que las medidas proteccionistas que anunció el presidente Donald Trump se encuentran en un periodo de pausa de 90 días y Colombia figura entre los países a los que los aranceles serán solo del 10 por ciento, las dudas que han surgido a raíz de esos anuncios en torno a los inversores y los mercados, de manera contundente afectarán la economía colombiana este año, la cual aún enfrenta grandes desafíos para garantizar, al menos, un crecimiento del 2,8 por ciento, como lo han pronosticado muchos analistas.
Aunque el impacto significativo sobre el futuro económico del país se materializaría en caso de una recesión en Estados Unidos —su principal socio comercial— el alboroto provocado esta semana por la imposición de aranceles a 185 naciones, donde China sufre las consecuencias más drásticas (aranceles del 145 por ciento), está comenzando a complicar la situación del país, especialmente en el ámbito fiscal, donde la circunstancia no podría ser más adversa.
“Las tensiones comerciales desde Estados Unidos han provocado ajustes en las cadenas de suministro y han incrementado la incertidumbre en los mercados globales. Hasta el presente, el comercio colombiano no ha sentido un impacto por estas disputas, pero las condiciones externas sí pueden influir en la demanda de exportaciones en algunos sectores clave”, afirma Alejandro Reyes, economista jefe de BBVA Research.
Desde el banco, sus expertos indican que esta será solo una de las tantas variables externas que tendrá repercusiones, ya que la volatilidad en los precios de las materias primas (petróleo) representa un riesgo significativo por su efecto en los ingresos, por lo cual las proyecciones para 2025 dependerán de la capacidad del país para afrontar un entorno global aún incierto y fortalecer su crecimiento interno, promoviendo sectores estratégicos y manteniendo la estabilidad en sus cuentas fiscales y comerciales.
Una de las principales amenazas es, precisamente, la caída en el precio del petróleo Brent, referencia primordial para Colombia, que volvió a descender drásticamente este jueves, tras el leve respiro del día anterior, cuando desde la Casa Blanca se anunció una pausa en la imposición de los aranceles. Así, el barril de crudo para entrega en junio disminuyó un 3,28 por ciento, alcanzando los 63,33 dólares, sin embargo, los analistas temen que dicho precio pueda caer hasta los 40 dólares, como lo prevé Goldman Sachs en un informe reciente, a causa de desequilibrios entre la oferta y la demanda.
No se debe olvidar que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep+) anunció la adición de 411.000 barriles diarios de crudo a su producción a partir de mayo, lo que elevó el coste del barril a niveles que solo se habían visto en 2021.
Extracción de petróleo. (Imagen de referencia). Foto:Jaime Moreno/Archivo EL TIEMPO
Mercados en declive
No solo el mercado de materias primas se ha visto afectado por esta circunstancia. Las acciones también están retrocediendo considerablemente. El MSCI Colcap, principal indicador de la Bolsa de Valores de Colombia (BVC) ha disminuido más de un 8 por ciento en los días recientes, mientras que el valor del dólar ya se acerca a niveles de 4.500 pesos en Colombia, situando la moneda local entre las más devaluadas de las economías emergentes.
Para José Manuel Restrepo Abondano, exministro de Hacienda y Comercio Exterior, y actual rector de la Universidad EIA, no hay duda de que este contexto
El ámbito internacional podría afectar fuertemente al país.
“Un panorama de desaceleración económica mundial, con un incremento en la inflación, y tasas inusualmente elevadas en la Reserva Federal (Banco Central de Estados Unidos) y el Banco Central Europeo (BCE), entre otros, que influyen en el tipo de cambio, sin duda afectan a Colombia, ralentizan la disminución de tasas por parte del Banco de la República, encarecen el costo del financiamiento tanto público como privado, y reducen sus exportaciones al mundo debido a la caída del crecimiento global”, expone el economista.
José Manuel Restrepo, exministro de Hacienda y Comercio Exterior de Colombia. Foto:El Tiempo / cortesía
Agrega que si se mantiene una situación como la vigente se ve afectada la previsión del PIB, con un efecto adicional que es la baja en los precios del petróleo, cuyo efecto sobre el país es de 400.000 millones de pesos anuales de recaudación tributaria por cada dólar que disminuya el precio del barril de crudo. “Esto podría costarle al país entre 1 y 1,2 billones de pesos, un impacto que no se puede ignorar”, subraya Restrepo Abondano.
Presiones inflacionarias
Colombia cuenta con tres meses para intentar negociar con la administración Trump una posible salida del extenso grupo de naciones a las que se les impondrán aranceles por sus exportaciones hacia Estados Unidos, que aunque son menores en comparación con los anunciados para otros países, continúan siendo costosos para una economía en recuperación.
Estimaciones preliminares de varios analistas indican que la economía colombiana podría crecer este año entre un 2,5 y un 2,9 por ciento, pero con el ruido y la incertidumbre actuales, muchos empiezan a ajustar las proyecciones realizadas antes de la imposición arancelaria.
“Las medidas proteccionistas no solo traerán un menor crecimiento, sino que también presionarán efectivamente los precios de muchos productos al alza. Así, los bancos centrales se verán obligados a prepararse para asumir los riesgos globales, limitaciones para el crecimiento y desafíos propios de establecer expectativas de inflación”, afirman los economistas de Grupo Bancolombia, quienes, por el momento, sostienen una visión a mediano plazo de un crecimiento potencial inferior, pero cercano al 3 por ciento.
Colombia enfrenta importantes desafíos, siendo los más significativos los de carácter fiscal. Desde el sector productivo también es evidente que se requieren políticas que posibiliten reactivar la inversión, especialmente en aquellos sectores que son grandes generadores de empleo, como infraestructura, construcción y manufactura. Sin embargo, esto, aunque crucial, no será suficiente si la situación externa se complica aún más.
La reactivación de proyectos de infraestructura es fundamental para estimular el crecimiento de la economía. Foto:Milton Diaz / El Tiempo
“En la medida en que las dos mayores economías del planeta crezcan menos, el resto del mundo también crecerá menos, lo que tendrá un efecto adverso para Colombia, porque habrá una menor demanda de petróleo, lo que provocará una caída en sus precios, y además, se reducirá el interés de los países por productos colombianos. En este momento es complicado estimar la magnitud de ese impacto, pero sería proporcional al de Estados Unidos y China, con mayor inflación mezclada con una devaluación del peso y un menor crecimiento económico”, comenta Andrés Langebaeck Rueda, director Ejecutivo de Estudios Económicos en Grupo Bolívar.
El economista resalta, no obstante, que en comparación con otros países, el impacto podría ser menor. Afirma que para México, el efecto será muy fuerte, y que para Brasil, Chile y Perú el golpe será mayor que para Colombia, dado que su principal socio comercial es China.






